lunes, 29 de junio de 2015

10 beneficios de beber agua tibia de limón cada mañana

Los limones tienen muchos beneficios para la salud que se han conocido por
 siglos. Los dos mayores son su fuerte poder antibacterial, antiviral y los
 poderes de estimulación inmunológica, así como su uso como una ayuda para la
 pérdida de peso porque el jugo de limón es, asimismo, digestivo y depurativo del
 hígado.
 Los limones contienen muchas sustancias, en especial el ácido cítrico, calcio,
 magnesio, vitamina C, bioflavonoides, pectina y limoneno, que promueven la
 inmunidad y combaten la infección. Estos son los 10 beneficios de beber agua
 tibia de limón cada mañana.
 ¿Cómo se prepara el agua tibia con limón?
 Debes utilizar agua purificada y esta debe estar tibia, no hirviendo. Evita el
 agua fría, ya que nuestro cuerpo tarda en procesarlo y se necesita más energía
 para procesar el agua helada que la tibia. Utiliza siempre los limones frescos,
 orgánicos si es posible, y nunca el jugo de limón embotellado nunca. Exprime 1/2
 limón en cada vaso y bébelo a primera hora en ayunas.
 Los beneficios del agua tibia
 1. Ayuda a la digestión
 El jugo de limón ayuda a eliminar los materiales no deseados y las toxinas del
 cuerpo. Debido a su composición atómica similar a la saliva y el ácido
 clorhídrico de los jugos digestivos, alienta al hígado para producir la bilis,
 un ácido que se requiere para la digestión. Los limones también son ricos en
 minerales y vitaminas y ayudan a aflojar las toxinas en el tracto digestivo. Las
 cualidades digestivas del jugo de limón ayudan a aliviar los síntomas de
 indigestión, como el ardor de estómago, los eructos y la distensión abdominal.
 American Cancer Society recomienda agua de limón caliente para los enfermos de
 cáncer para ayudar a estimular los movimientos intestinales.
 2. Limpia tu sistema, es un diurético
 El jugo de limón ayuda a eliminar los materiales no deseados en parte porque los
 limones aumentan la tasa de orinar en el cuerpo. Por lo tanto, al tomar jugo de
 limón las toxinas se liberan a un ritmo más rápido, lo que ayuda a mantener la
 salud del tracto urinario. El ácido cítrico de los limones ayuda a maximizar la
 función de la enzima, que estimula el hígado y ayuda a la desintoxicación.
 3. Estimula el sistema inmunológico
 Gracias a su cantidad de vitamina C, el limón es un gran aliado para fortalecer
 el sistema inmunológico.
 Los limones son ricos en vitamina C, que es ideal para luchar contra los
 resfriados. Son ricos en potasio, lo que estimula el cerebro y la función
 nerviosa. El potasio también ayuda a controlar la presión arterial. El ácido
 ascórbico (vitamina C) que se encuentra en los limones posee efectos
 antiinflamatorios y se utiliza como apoyo complementario para el asma y otros
 síntomas respiratorios, además de que mejora la absorción de hierro en el
 cuerpo. El hierro juega un papel importante en la función inmune. Los limones
 también contienen saponinas, que muestran propiedades antimicrobianas que pueden
 ayudar a mantener el frío y la gripe a raya. Los limones también ayudan a
 reducir la cantidad de flema producida por el cuerpo.
 4. Equilibra los niveles de pH
 Los limones son uno de los alimentos más alcalinizantes para el cuerpo. Claro,
 que son ácidos por su cuenta, pero dentro de nuestros cuerpos son alcalinos (el
 ácido cítrico no crea acidez en el cuerpo una vez metabolizado). Los limones
 contienen tanto ácido cítrico como ácido ascórbico, ácidos débiles fácilmente
 metabolizados en el cuerpo permitiendo que el contenido mineral de los limones
 ayude a alcalinizar la sangre. Los estados de enfermedad solo se producen cuando
 el pH del cuerpo es ácido. Beber agua de limón con regularidad puede ayudar a
 eliminar la acidez total del cuerpo, incluyendo el ácido úrico en las
 articulaciones, que es una de las principales causas del dolor y la inflamación.
 5. Limpia la piel
 Además de limpiar la cara, el jugo de limón también es muy bueno para limpiar
 las manos y para la piel grasa.
 El componente de la vitamina C, así como otros antioxidantes, ayudan a disminuir
 las arrugas y las manchas y ayuda a combatir los radicales libres. La vitamina C
 es vital para una piel sana y radiante, ya que su naturaleza alcalina mata
 algunos tipos de bacterias conocidas por causar acné. En realidad, puede ser
 aplicado directamente a las cicatrices o manchas de la edad para ayudar a
 reducir su apariencia. Dado que el agua de limón depura las toxinas de la
 sangre, también puedes ayudar a mantener la piel clara de los defectos de
 adentro hacia afuera. La vitamina C contenida en el limón rejuvenece la piel
 desde el interior de tu cuerpo.
 6. Te da energía y mejora tu estado de ánimo
 La energía que un ser humano recibe de los alimentos proviene de los átomos y
 moléculas de los alimentos. Cuando los iones cargados de positivos de los
 alimentos entran en el tracto digestivo e interactúan con las enzimas cargadas
 de negativos se produce una reacción. El limón es uno de los pocos alimentos que
 contienen iones con carga más negativa, proporcionando a tu cuerpo más energía
 cuando entra en el tracto digestivo. El aroma de limón también tiene propiedades
 energizantes y mejora el estado de ánimo. El olor del jugo de limón puede
 mejorar tu estado de ánimo y ayudar a despejar tu mente. El limón también puede
 ayudar a reducir la ansiedad y la depresión.
 7. Promueve la curación de las heridas
 El ácido ascórbico (vitamina C) que se encuentra en los limones, promueve la
 curación de heridas y es un nutriente esencial en el mantenimiento de la salud
 de los huesos, tejido conectivo y cartílago. Como se ha indicado previamente, la
 vitamina C también muestra propiedades antiinflamatorias. En conjunto, la
 vitamina C es un nutriente esencial en el mantenimiento de la buena salud y la
 recuperación del estrés y las lesiones.
 8. Refresca el aliento
 El limón, la menta o el yogur, grandes aliados para eliminar el mal aliento.
 Además de un aliento más fresco, los limones ayudan a aliviar el dolor dental y
 la gingivitis. Ten en cuenta que el ácido cítrico puede erosionar el esmalte
 dental, por lo que lo mejor es cepillarse los dientes antes de beber el agua de
 limón o esperar una cantidad significativa de tiempo para cepillarte los dientes
 después de tomarlo. Además, puedes enjuagar la boca con agua purificada después
 de terminar su agua de limón.
 9. Hidrata tu sistema linfático
 El agua tibia de limón ayuda al sistema inmunológico mediante la hidratación y
 la reposición de los fluidos perdidos en el cuerpo. Cuando tu cuerpo se ve
 privado de agua puedes sentir los efectos secundarios, que incluyen: sentirse
 cansado, lento, disminución de la función inmune, estreñimiento, falta de
 energía, presión arterial baja / alta, falta de sueño, la falta de claridad
 mental, etc.
 10. Ayuda en la pérdida de peso
 Las propiedades del limón para adelgazar son muy conocidas y valoradas. Es un
 excelente desintoxicante, y desinflamarte y contiene grandes cantidades de
 vitamina C con propiedades antioxidantes.
 Los limones son ricos en fibra pectina, que ayuda a combatir los antojos. Los
 estudios han demostrado que las personas que mantienen una dieta más alcalina,
 tienden a perder peso más rápido.


Fuente: "Mejor con salud"

miércoles, 3 de junio de 2015

ESA PRIMERA RÁFAGA.









Ésa primera ráfaga.


Aún puedo sentir la adrenalina generada por mi primer viaje en solitario.


¿Cuál es el lugar del mundo que más te gusta? ¿Cuál es tu país favorito? ¿Cuál es la ciudad más increíble del mundo? Estas son algunas de las preguntas recurrentes a las que soy interrogado por la gentil curiosidad de los que me rodean. Siempre contesto lo mismo: ¡qué pregunta difícil!

Es tal el nivel de compromiso emocional con el que me uno a cada uno de los lugares que visito que no podría elegir uno por sobre otro.

¿Qué tienen que ver las Highlands escocesas con Tokio? Absolutamente nada. Y ambos lugares son maravillosos. ¿Cómo comparo unas txistorras vascas, en una taberna de las afueras de San Sebastián, con un salmón del Pacífico, en la isla de Kodiak? Imposible. ¡Y son tan ricos!

¿El amanecer sobre el Everest o el atardecer en la Patagonia? ¡Ambos! ¿La ciudad del Vaticano o Varanasi? Ambas ciudades representan demasiado para cientos de millones de personas alrededor del mundo. ¿La Gran Muralla China, las pirámides de Keops, Kefrén y Micerino o el Coliseo? Qué maravilla viajar miles de años en el tiempo para aprender sobre culturas antiguas.

Cuando comencé a viajar por el mundo dos décadas atrás, lo hice desde el primer momento con un espíritu lúdico, con la ilusión de revivir y observar de cerca los lugares que tanto había soñado durante largas noches de lectura en mi niñez. De comprobar si estaba acertado cuando transformaba en imágenes, dentro de mi mente, lo leído.

Todavía, incluso con la cantidad de años que han pasado, puedo sentir en mi cuerpo la adrenalina generada por mi primer viaje importante en solitario. Me puedo transportar al momento en el que me despedía de mi madre en la terminal de Ezeiza y el mundo se abría ante mí. Me acuerdo hasta de la persona que viajó a mi lado durante el vuelo, tal es la importancia que le doy a esa jornada.

Habiendo nombrado a mi madre, nunca podré dejar de agradecerle por la increíble y generosa educación que me transmitió tanto con palabras y ejemplos, la cual me permitió desenvolverme, crecer, interactuar, aprender y divertirme con una mente abierta, sin prejuicios y sobre todo con mucho respeto. Y fue la lejanía la que me hizo no sólo valorar esto, sino también apreciar enormemente lo que dejaba en casa.

Quizás al principio, por mi incipiente juventud, me resultaba más fácil inclinarme por algo. Pero a medida que fue madurando mi espíritu, mis ojos fueron aprendiendo a descubrir, para así enamorarme de lo que cada país tenía para ofrecer. Algunos me entraron por su historia. Otros, por sus costumbres. Algunos por sus paisajes y arquitectura. Muchos por su gastronomía. La gran mayoría por la hospitalidad de sus habitantes.

Aunque a ustedes les sorprenda, lo primero que me conecta con el lugar al que llego es esa primera ráfaga de aire que siento cuando se abren las puertas automáticas del aeropuerto y salgo al exterior. Ninguna ráfaga se compara con otra y sin embargo no me olvido de ninguna. Tanto la fresca brisa en San Petersburgo como la tórrida de Nueva Delhi están cargadas de las condiciones climáticas propias además de los aromas y olores autóctonos.

Y no hay ninguna de estas sensaciones que no quiera volver a vivir. No importa cuántas veces visite una ciudad tanto en el mundo como en nuestra querida Argentina, nunca se apaga en mi la capacidad de asombro. Puedo pasar mil veces por la misma esquina y encontrar algo que no vi en las ocasiones anteriores.

Por eso, viajando siempre se activaron en mí diferentes emociones y sensaciones. Momentos y recuerdos. Ganas e ilusiones. Y así, de a poco, fui creciendo sin darme cuenta.


Apostillas del Licenciado JLI.
Fuente: Iván de Pineda, para Revista La Nación, Buenos Aires, Argentina.
3 de junio de 2015.




UNA ESPECIE DE TARZÁN.

Una especie de Tarzán.


Guía, cazador y criador de anacondas en el Amazonas colombiano.


Una especie de Tarzán del continente americano. Un hombre que ama profundamente su tierra y sus raíces. A lo largo de su vida ha sido de todo. Guía, cazador y criador de anacondas, y sobre todo una de las figuras más conocidas de la ciudad de Leticia. Su nombre es Alejandro Rojas Lesmes, pero le dicen Kapax.

Lo vi llegar a nuestro encuentro con una Canotiera -en criollo, una musculosa-, unos shorts de jeans sujetados por un prominente cinturón de cuero, y su pelo del color del acero y largo hasta los hombros. Un fuerte apretón de manos, que dada su musculatura no me sorprendió, y un movimiento de cabeza fue la introducción de uno de los personajes más pintorescos que he conocido por muchos años.

Los primeros minutos de nuestra imberbe relación se pareció al primer round de una pelea de boxeo por el título mundial. Nos observamos y estudiamos sin ningún disimulo, cada uno midiendo las capacidades del otro (al final del día y después de muchas risas y charlas me confesaría que para él es muy importante medir a la persona que invita a su casa y hace partícipe de las costumbres y tradiciones que tanto defiende y honra, lo cual me causó una tremenda alegría ya que considero de una importancia extrema el respeto y la sinceridad al momento de aprender sobre otras culturas).

Su promesa: invitarme a conocer una de las especies reinas del Amazonas, esa que tantos misterios, leyendas e historias ha producido: la anaconda. Este reptil puede alcanzar los 18 metros de largo y es uno de los cazadores más letales que se conozcan, incluso los feroces cocodrilos que habitan las aguas son víctimas de este implacable, silencioso y mortal animal.

Kapax tiene una especie de reverencia por las anacondas. Las considera parte fundamental del tremendo legado cultural, folklórico y supersticioso de esta remota parte del mundo. Y esto viniendo de un hombre que se anima a nadar en el río más caudaloso y uno de los más largos del mundo sin preocuparse mucho por lo que nada o se mueve a su alrededor..., no es poca cosa.

Pensaba tal vez que era el momento de, al mejor estilo del explorador de fin de siècle, emprender la búsqueda del gigante de los bífidos a través de la tupida selva que nos rodeaba. Me imaginaba con mis botas cubiertas de barro y el sudor corriendo por mi frente, machete en mano abriéndome camino (esto sucedió finalmente en otro segmento de nuestra aventura amazónica que les comentaré más adelante ). Por el momento tuve que conformarme con seguir a Kapax a través de la ciudad hasta su casa en las afueras y lindera con la incipiente vegetación que cubre casi la totalidad de millones de kilómetros cuadrados, para pasar a un pequeño jardín improvisado.

Con gesto de no te muevas me señaló un rincón donde me paré expectante mientras lo observaba dirigirse al sector directamente opuesto al mío. Caminando con cuidado se acercó a una especie de masa verde-ocre que se notaba desde mi punto de vista. Lentamente empezó a extender sobre el césped el voluminoso cuerpo, no sin esfuerzo, y ante mí se desplegó la grandiosidad del reptil más grande del mundo.

Me invitó a acercarme con una orgullosa expresión en el rostro; titubeando caminé los pasos que me separaban del asombroso animal.

Mi impresión fue instantánea. La tenía ante mí. Mis ojos, abiertos de par en par, trataban de asimilar el tamaño y la grandiosidad de la naturaleza animal en su máxima expresión. Más de nueve metros de longitud. "Está en plena etapa de crecimiento", me dijo Kapax, como diciendo esto no es nada.

Mi primera pregunta salió despedida a bocajarro.

-¿Cuándo fue la última vez que comió?


Apostillas del LICENCIADO JLI.
Fuente: Iván de Pineda. LA NACION.
3 de junio de 2015.



ADORABLE SAN FRANCISCO.

Adorable San Francisco.

Reencuentro con la ciudad que exploré en mi adolescencia.

Estoy en San Francisco, California, mi lugar fundamental de la adolescencia. Esta ciudad me atrajo desde muy joven. Fue la meca del movimiento musical que representó una generación nueva, pacifista, revoltosa y de protesta. Con nuestros pelos largos íbamos en contra de todo lo establecido, y fue para mí una conquista importante. Mi primer viaje solo en busca de algo que no sabía qué era. Pasé unos días en un Ashram de Palo Alto y luego viajé al sur donde recalé en Santa Bárbara con mis amigos Fulco, hasta llegar finalmente a Solana Beach. Siempre que llego siento como si estuviera en un pueblo grande; tiene esos rasgos en su trazado y su arquitectura que destellan simpatía, con su océano Pacífico, sus puentes y sus colinas con casas victorianas.

La primera vez que vine a esta ciudad tenía 17 años. Con un pasaje de Pan-Am, sujeto a espacio, en el camino quedé en la escala de Panamá por dieciséis horas a la espera de un lugar en el próximo vuelo. Al llegar, finalmente, con mi guitarra de estudio de Yacopi y un cuadro de un puerto griego pintado por Alejandra Vukocijic, quedé sin aliento por el logro. Una libertad que me pesaría y me haría crecer. En mi alma residían las ganas de vivir el movimiento musical hippie con todas las bandas y solistas que trajinaban bajo los soles de California y que habían influido tanto mis días desde los 13 años.

Al llegar a mi modesto cuarto de hotel lloré un rato; emoción, miedo y felicidad. A los pocos minutos estaba caminando por Union Square en un magnífico día de sol.

Dos chicas tocaban en violín y chelo, los conciertos de Brandeburgo en la calle, me apoyé contra un auto y me quedé allí escuchando y mirando la gente caminar. Una limusina paró en la calle y un señor de smoking comenzó a hablar con las músicas. Una de ellas se acercó y me preguntó si las acompañaría a tocar a una fiesta a una suite de un hotel. A los pocos minutos estábamos todos dentro del auto y subiendo por un ascensor donde un grupo de gente muy mayor festejaba algo. Luego de ver que las chicas estaban en buenas manos me fui, y a los pocos días, al cruzármelas por la calle, me dieron unos dólares por la ayuda. Así llegué, con buena estrella.

En Berkeley, en el otro lado de la bahía, esta el restaurante de mi amiga Alice Waters, Chez Panisse, madre de la cocina ecológica y creadora, durante el gobierno de Obama, de las escuelas primarias con huertas orgánicas, donde los niños cultivan, cocinan y almuerzan cosas sanas.

El mercado de los granjeros de los sábados en el Ferry Building es una muestra de pasional excelencia, con todos los pequeños productores de la región. Allí reside también la fantástica panadería Acme y el ínfimo, elegante y delicioso restaurante Boulettes Larder.

También, mi querida amiga Judy Rodgers dejó su legado en el Zuni Cafe: Gilbert Pilgram continúa su estricta, cuidada, bella y deliciosa democracia gastronómica en una de las mejores cocinas de la ciudad.

Mis ojos de hoy ya ven otras cosas que las que me atraían en esos años juveniles, aunque siento que el espíritu de la ciudad sigue siendo el mismo.

Vale la pena viajar a la costa, al pequeñísimo pueblo de Bolinas, donde desde hace 50 años, para evitar el turismo, los pobladores sacan todos los carteles de acceso cada vez que son colocados por el gobierno. Allí está Star Route Farms, la granja de Warren Weber, primer productor de verduras orgánicas de Estados Unidos.

Este viaje me trajo al estreno de mi nuevo documental de Netflix en el festival de cine de San Francisco. Nunca hubiera imaginado en ese primer viaje pasional que tantos años después estaría otra vez aquí, luego de una bella vida rodeada de cacerolas y fuegos.


Apostillas del Licenciado JLI.
Fuente: Francis Mallmann, para Revista LA NACIÓN.
3 de Junio de 2015.








ELOGIOS DEL ABURRIMIENTO.


Elogio del aburrimiento.


Hay evidencias de que hasta es útil para la creatividad en el trabajo.


Para llegar al ocio creativo, primero hay que llegar al ocio. Pero a veces el ocio puede ser. aburrido (y si no, los que tengan hijos pequeños que les pregunten). Y el aburrimiento, como todo el mundo sabe, es malo, enemigo de la diversión, la moral y las buenas costumbres. ¿O no?

Sin embargo hay evidencias de que el aburrimiento es útil, quizás hasta necesario, para la creatividad en el trabajo. En un experimento realizado en Inglaterra (y publicado en la revista de Investigación en Creatividad - sí, existe -) se le pidió a un grupo de ochenta oficinistas que realizara una tarea muy aburrida: a continuación resultaron más creativos para resolver problemas que un grupo control que había estado haciendo tareas normales y, presumiblemente, más interesantes. El experimento también tiene su costado negativo: los investigadores notaron que los aburridos comían mucho más chocolate que los controles, por lo que corrían el riesgo de terminar siendo creativos. gordos.

¿Y qué pasa en el cerebro cuando se aburre? ¿Se apaga? Para tratar de entenderlo se le pidió a un grupo de voluntarios que identificara letras en una pantalla durante mucho tiempo, o sea, el equivalente experimental de un plomazo. Pero resulta que estos voluntarios estaban metidos dentro de un resonador -tenemos nuestros métodos, diría el científico loco- para registrar los cambios en la actividad cerebral. Lo más notable es que cuando la gente se aburría a más no poder y sus reacciones se volvían más lentas, se cortaba la comunicación entre áreas cerebrales que tienen que ver con el autocontrol, la visión y el lenguaje. En otras palabras, cuando se aburre, el cerebro se desconecta.

En su libro Aburrimiento (qué título apasionante, ¿verdad?) Peter Toohey va más allá y afirma que estar aburrido tiene un sentido evolutivo, representa una emoción adaptativa que nos permite, según el autor, florecer. Toohey diferencia entre el aburrimiento simple, el de todos los días, y el aburrimiento existencial, que ya merece una pipa y una conferencia. Para dejarnos bien arriba, nos cuenta que es teóricamente imposible salir del aburrimiento, ya que lo intentaremos con otra experiencia que, con el tiempo, se vuelve aburrida. Incluso hay una escala de propensión al aburrimiento, que trata de saber si lo que tenemos es transitorio o crónico, con afirmaciones del tipo el tiempo siempre parece pasar muy lentamente o me resulta fácil concentrarme en mis actividades o lo peor que me puede pasar es que alguien me muestre fotos de su familia o sus vacaciones. De acuerdo con la escala que obtengamos sabremos nuestro nivel de aburrimiento crónico, y se ha intentado ver si estos números tienen que ver con el metabolismo o el funcionamiento cerebral.

Claro, el estudio del aburrimiento no es privativo de los científicos: allí están los filósofos para pensar en sus virtudes. Uno de los campeones de su pensamiento es el danés Soren Kierkegaard, que escribió algo así como "qué porquería es el aburrimiento, lo único que veo es el vacío, ni siquiera siento dolor. Me muero muerto " (¡sí, dice me muero muerto!). Es más, para el danés, "el aburrimiento es la raíz de todo mal" y "al principio Adán y Eva se aburrían solos, pero después la población mundial aumentó y nos aburrimos en masa". La solución a esto es la virtud del ocio, que nos protege de la obligación de llenar la vida con actividades sin parar.

Mucho después, otro filósofo moderno, Bertrand Russell, defendió a los aburridos: "Una generación que no se anime a aburrirse va a ser una generación de gente pequeña, como flores cortadas en un florero". Creemos que el aburrimiento no es algo natural, le tenemos miedo y lo atacamos con consumismo. Como padres, llenamos el tiempo de nuestros hijos de actividades, y Russell alaba la monotonía fructífera como fuente de seguridad y, eventualmente, de mayor comunión con la naturaleza. ¡A aburrirse!

Golombek, para Revista La Nación, Buenos Aires, Argentina.

Procesado por Jorge Luis Icardi.
Fuente: Diego Golombek, para Revista La Nación, Buenos Aires, Argentina.
3 de junio de 2015.