sábado, 31 de enero de 2015

LA "GUERRA DE LOS CANALES"; LA POLÉMICA QUE AMENAZA A LA DIPLOMACIA REGIONAL.


La "guerra de los canales": la polémica que amenaza a la diplomacia regional.


Nicaragua puso en marcha, hace poco, el proyecto para unir ambos océanos; la construcción será comandada por China.

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WASHINGTON.- Las obras apenas comenzaron. Pero el faraónico proyecto para construir el "Canal de Nicaragua", que competirá con el de Panamá en la unión de los dos océanos, amenaza con abrir no sólo una nueva cicatriz en la geografía, sino en la diplomacia regional.

Los ambientalistas se agarran la cabeza mientras en Washington se observa con inquietud un posible nuevo foco de tensión con el gobierno de Daniel Ortega.

La obra, que el gobierno de Ortega ya puso en manos chinas, contempla un presupuesto de 50.000 millones de dólares para construir un canal de más de 200 kilómetros que partirá por la mitad la geografía del país. Lo que empezó como una quimera empieza a tomar forma, y las posiciones, hasta ahora guardadas con cautela, comienzan a hacerse oír.

"Nosotros esperamos que Estados Unidos no vete un proyecto fundamental para nuestro país y para el mundo", advirtió el gobierno nicaragüense.

Lo hizo en respuesta a la prevención que, hace unos días, lanzó el Departamento de Estado, que llamó a "dotar de transparencia" todas las etapas del monumental proyecto.

"Hay falta de información y de transparencia", sostuvo la embajada norteamericana en Managua. "Preocupa la falta de datos que existió y que continúa existiendo sobre muchos de los importantes aspectos de este proyecto", añadió.

El gobierno de Ortega llamó a los países vecinos para que se involucren en su favor respaldando el proyecto. Los críticos de la obra también hicieron lo mismo y así el eventual canal empieza a dividir no sólo la tierra, sino la relación entre países.

"Por ahora, de lo que no cabe duda es de que esto puede ser una fantástica estafa", dijo a LA NACION Juan Carlos Hidalgo, del Cato Institute, con sede en esta ciudad. "El gobierno concedió la obra a una empresa china que no tiene antecedentes en ingeniería de esta dimensión", agregó.

La empresa en cuestión -HKND Group, con sede en Pekín- respondió a la inquietud de Washington con una declaración en la que aseguró "estar comprometida con la transparencia".

Tres veces más largo que el centenario canal de Panamá, el que se proyecta para Nicaragua incluye el cruce del Lago de Nicaragua, el espejo de agua dulce más importante de la región, lo que encendió alarmas entre ecologistas y población local (ver aparte).

"La posibilidad de que se contamine por un accidente o porque haya intrusión de agua salada es realmente grave", sostuvo Octavio Ortega, líder de uno de los comités de campesinos que se oponen a la obra.

Pero, según los técnicos, el trazado a través de ese gigantesco lago de agua dulce tampoco garantiza la viabilidad. "Ocurre que es un espejo muy poco profundo, en algunos sitios, de apenas cinco metros, lo que hace prever que habrá que dragar incluso el lecho del lago", acotó.

"Le estamos pidiendo diálogo al gobierno para que escuche nuestros temores", sostuvo el directivo. La falta de respuesta los llevó a buscar ayuda en otros gobiernos.

El comité, que incluye pueblos indígenas temerosos de perder sus tierras, anunció contactos para exponer su posición en las embajadas de Alemania, Costa Rica, Colombia, Estados Unidos y México.

Al menos en lo preliminar, las obras ya comenzaron. Fue días atrás, con un acto formal que el presidente Ortega encabezó con las autoridades de la empresa. "Los chinos no vienen aquí con tropas de ocupación", dijo el ex líder guerrillero, en un intento de calmar las dudas de los críticos.

Su gobierno estimó ya que el canal tendrá un tráfico de por lo menos 9000 buques al año y que dejará ganancias por 4200 millones de dólares al país centroamericano.

Los trabajos preparatorios incluyen la construcción de las rutas de acceso a los lugares de excavación, así como de las instalaciones necesarias para acometer la proyectada vía interoceánica. Una de las dudas es de dónde saldrá el dinero para financiar un proyecto que representa varias veces el PBI del pequeño país. "Ese punto aún no está claro. Nadie sabe muy bien de dónde vendrá el dinero", sostuvo Hidalgo.

En la prensa local existe la impresión de que la firma china -que obtuvo de Ortega la operación del canal por 50 años, prorrogables a otros 50- podría estar financiando los tramos iniciales.

"La obra tendrá inversión europea y americana", acotó Francisco Telémaco Talavera, asesor del presidente Ortega y designado por él como vocero en el exterior del Canal Interoceánico.

"Hay mucho por hacer. No todos los trabajos se han asignado. La inversión china no significa que no haya oportunidades para otros, incluidos los norteamericanos", añadió.

"Nosotros esperamos que Estados Unidos entre en el negocio y no que vete el plan", subrayó Talavera.

El cronograma de trabajos es ambicioso. Aspira a terminar las obras en mucho menos tiempo que los más de 30 años de idas y venidas que llevó el de Panamá.

El plan prevé terminarlo en cinco años, aunque estudios coincidentes de la consultora McKinsey y de la constructora China Railway Construction Corp. hablan ya de, por lo menos, el doble: unos diez años.

La obra demandó una reforma constitucional que incluyó una cláusula que habilita la expropiación de toda la tierra que sea necesaria en cualquier parte del territorio nacional. Los críticos llamaron la atención sobre el hecho de que esa facultad no se limita a la zona del trazado.

La construcción de un canal interoceánico es un proyecto de larga data en el imaginario colectivo nicaragüense. Un clamor con raigambre antigua que forma parte de su identidad como pueblo.

El proyecto fue aprobado por el Congreso en apenas tres días y, por lo pronto, Ortega ya figura como quien puso la piedra basal.

Un proyecto rodeado de interrogantes
Miles de afectados

Se cree que las obras afectarán a 20.000 personas. El gobierno aún no habló de eventuales expropiaciones

Inquietud en Washington

Estados Unidos manifestó su preocupación por la "falta de información y transparencia" del plan

El plazo de obras

Se prevé que las obras duren cinco años, aunque mediciones privadas calculan el doble

El uso del canal

El gobierno estima que por año circularán 9000 buques y que las ganancias alcanzarán los 4200 millones de dólares

Reforma constitucional

El proyecto demandó una reforma de la Constitución, que permitirá al gobierno de Daniel Ortega expropiar toda la tierra que sea necesaria para que avancen las obras.


Procesado por Jorge Luys Icardi.
Fuente: Silvia Pisani,para La Nación, Buenos Aires, Argentina.
31 de enero de 2015.


COMO LOS COLOMBIANOS HABLAN DE SI MISMOS, DIVIDIDOS EN CLASES SOCIALES.

cómo los colombianos hablan de sí mismos divididos en clases sociales.

En todos los países existen diferencias sociales que condicionan la forma en la que la gente se relaciona. Pero en Colombia el estrato viene claramente indicado en la factura de los servicios públicos.
Tenía aproximadamente un mes de vivir en Colombia cuando por correo me llegó la certificación de que, al menos en lo que a Bogotá se refiere, yo soy estrato cuatro.

En sentido estricto la clasificación no se aplica a las personas, sino a las viviendas; en mi caso al apartamento que desde ese entonces ocupo en el barrio de Chapinero.

Y el certificado de marras, que se origina en el sistema de subsidios cruzados bajo el que aquí operan los servicios públicos, en realidad no era sino la factura del servicio eléctrico.

Para entonces, sin embargo, ya entendía que para los colombianos ese número entre el uno y el seis que figura mensualmente en los recibos de agua, luz y gas no se limita a indicar la tarifa que le corresponde a cada casa.

También es un recordatorio constante del lugar que cada uno ocupa –o se supone que debe ocupar– en la sociedad colombiana.

"El poder clasificatorio de la estratificación marca la identidad de los colombianos al punto de que, cuando se busca compañía, el estrato se coloca (en los anuncios personales) al lado del sexo, la contextura física o la edad", afirma la socióloga Consuelo Uribe Mallarino.

Según la investigadora, que ha trabajado el tema durante años, la estratificación se ha convertido en "la forma predominante como los bogotanos y colombianos urbanos en general piensan el orden social".

Y yo siempre he pensado que el estrato cuatro probablemente es el más indicado para el corresponsal de un medio público que se precia de ser balanceado.


Las viviendas estrato cuatro pagan los servicios básicos a su costo real. En el caso de Bogotá constituyen el 10% de los hogares. Los estrato seis, por su parte, suman el 1,8% y los estrato cinco, el 2,7%.
"Se le notó el estrato"
Me explico: las tarifas diferenciadas por estratos son la base del sistema de subsidios cruzados a los servicios públicos que empezó a aplicarse en Colombia en la década de 1980.

Bajo este esquema, los habitantes de las viviendas más humildes –clasificadas en estratos del uno al tres– pagan los servicios por un valor menor de lo que realmente cuestan.

Y con las casas más lujosas pasa todo lo contrario.

Eso significa que los habitantes de los hogares de estratos cinco y seis subsidian los servicios públicos de los pobladores de más bajos recursos.

Mientras que las viviendas de estrato cuatro –como mi apartamento– pagan los servicios a su costo real.

Y no trasplantarse al mundo de la élite privilegiada, pero tampoco aprovecharse del sistema de subsidios diseñado por el Estado colombiano, es probablemente lo menos que se debe esperar del corresponsal de la BBC.


Las viviendas consideradas patrimonio histórico, como las del barrio La Candelaria, son consideradas E1. Lo que significa que hay verdaderas mansiones que pagan los servicios a las tarifas más bajas.
Además, en la sociedad colombiana los estratos también arrastran una carga simbólica muy importante.

"La ley dice que son las residencias las que están estratificadas, pero se ha generalizado que se piense que lo que está estratificado son las personas", explica Consuelo Mallarino.

"Y esto se ha extendido a sus lugares de estudio, a los parques, a la manera de hablar", añade la investigadora.

Como resultado, la gente también ha terminado asociando estratos con comportamientos, actitudes y hasta valores particulares.

Así, no es extraño escuchar, por ejemplo, en tono de reproche, expresiones como "¡Se le notó el estrato!", para denunciar un comportamiento considerado vulgar o inadecuado.

Y todavía recuerdo una conversación, capturada al aire en un bar "estrato 18" del norte de Bogotá, en el que unas amigas comentaban escandalizadas la relación de un compañero de clase con "una noviecita estrato tres".


Aunque en teoría la estratificación es para la vivienda, en la práctica los colombianos también usan la clasificación para las personas y los lugares que frecuentan.
¿Sistema de castas?
El estrato 18 en realidad no existe. Y, a pesar de lo que muchos creen, la clasificación tampoco aplica a centros educativos ni locales comerciales.

Pero los colombianos emplean estas y otras hipérboles –como "estrato 00"– para referirse a los extremos de una sociedad que todavía figura entre las más inequitativas de todo el planeta.

Obviamente, ni las desigualdades sociales ni la costumbre de vincular comportamientos, actitudes y valores con clases sociales, son algo exclusivamente colombiano.

Y, de hecho, el uso de expresiones como "naco", "cholo" o "indio" –en México, la región andina o Centroamérica– para describir peyorativamente a las clases populares conlleva una carga de racismo que deberían hacerlas aún más chocantes que el sistema de estratos colombiano.

Pero la existencia de una nomenclatura oficial para evidenciar la diferencia social -una especie de sistema de castas aceptado por todos y organizado por el Estado- no deja de resultar impactante.

Al menos para los recién llegados a tierras colombianas. Porque los colombianos ya parecen estar acostumbrados.


La segregación socio-espacial propiciada por el sistema de estratos ha ayudado a que la mayoría de los ricos se concentren en el norte de Bogotá y la mayoría de los pobres en el sur.
"Los colombianos hemos naturalizado los estratos como forma de dividir las ciudades. Nos parece normal, que siempre han existido, que es un sistema que se emplea en todas partes del mundo", me confirma la académica Uribe.

"Solamente cuando lo ve uno con ojos de extranjero es que lo golpea a uno, que uno como colombiano se pregunta: ¿esto está bien o no?", relata.

Cada quien en su lugar
Uribe Mallarino es la vicerrectora de Investigación de la Universidad Javeriana y ha investigado los estratos en Colombia en términos de sus efectos sobre la inclusión social, por lo que conversar con ella sobre el tema resulta fascinante.

En su opinión, a pesar de algunos problemas, el sistema ha sido efectivo a la hora de focalizar los subsidios.

Pero también ha tenido consecuencias indirectas que hacen que la búsqueda de otros mecanismos se vuelva deseable.

"Tenemos tantas cosas que nos dividen, tanta inequidad social, que ¿realmente necesitamos de una política pública que profundice esas diferencias?", se pregunta Uribe.

Porque, según la socióloga, una de las consecuencias materiales del sistema de estratos es que ha propiciado una mayor segregación socio-espacial en las ciudades del país, haciendo que cada vez sea más difícil que las distintas clases sociales se encuentren en un mismo espacio.


La marcada segregación socio-espacial de Bogotá ha sido agravada por el sistema de focalización de subsidios, que no incentiva a la gente a cambiar de estrato.
El problema es que al enfocar los subsidios sobre las residencias, y no sobre los ingresos, el sistema de estratos le ha dado a la diferencia social una clara dimensión espacial que ha terminado marcando y segregando el territorio, explica la socióloga.

Y, en cierta forma, también ha incentivado a los pobladores a quedarse "donde les corresponde".

Uribe cuenta que cuando en varios estudios se le ha preguntado a la gente si se movería de estrato si se ganara la lotería, la mayoría responde "no", porque todo se le volvería más caro.

"No hay incentivos para moverse de estrato, ni tampoco para mejorar la residencia, porque se corre el riesgo de que le reclasifiquen el estrato y se termine pagando más", explica la socióloga.

Buscando un cambio
En el caso de Bogotá, eso hace que la gente de los estratos más bajos se concentre en los extramuros de la ciudad, en la parte más lejana.

Y la clara segregación espacial ciertamente también ayuda a hacer todavía más reconocible el origen de clase: muchos colombianos nada más necesitan saber en qué zona o barrio de su ciudad vive una persona para ubicarla dentro de la escala.


Iniciativas como la Ciclovía le dan a los bogotanos de todos los estratos la oportunidad de mezclarse.
Todo lo anterior no significa que si los estratos no existieran desaparecería la desigualdad de clases.

"En todas partes del mundo hay una estructura de clases que condiciona la forma en que la gente se relaciona y se piensa a sí misma", explica Uribe.

"Pero los estratos nos lo recuerdan constantemente. Lo congelan, lo profundizan".

Poco a poco, sin embargo, en Colombia se ha empezado a dar la discusión sobre la necesidad de cambiar el modelo de focalización de subsidios para el pago de servicios públicos.


El transporte público, otro lugar de encuentro. Pero no para todos los estratos. Y Consuelo Uribe espera que en un futuro próximo ya no tendrá que explicarles a otros corresponsales por qué Colombia divide a su población en estratos.

"Espero que en 10 años ya se haya desmontado la estratificación a las residencias, se hayan identificado formas de focalizar subsidios que vayan con los habitantes y no con el lugar donde viven. Y ojalá eso signifique mayor mezcla social", le dice a BBC Mundo.

Aunque el problema es que hasta ahora solo Bogotá está planteando la discusión y la ley que fija los estratos tiene carácter nacional.

Mientras, en cualquier caso todos los residentes de las ciudades colombianas tienen su número del uno al seis.

El mío es cuatro, ciertamente no el más alto.

Pero si uno considera que solamente el 10% de los hogares de Bogotá merecen esa clasificación, la verdad es que soy un privilegiado.


Procesado por Jorge Luis Icardi.
Fuente: Arturo Wallace, para BBC MUNDO, Bogotá, Colombia.
31 de enero de 2015.

ARISTÓTELES, (CONSIDERADO EL PADRE DE LA BIOLOGÍA).

ARISTÓTELES, (CONSIDERADO EL PADRE DE LA BIOLOGÍA).

Aristóteles, merecidamente es considerado como el padre de la biología; ya que describió más de 500 «vivientes». En delfines por ejemplo describió su anatomía, comportamiento, resaltó su naturaleza social, inteligencia, su respiración pulmonar, su reproducción placentaria y con lactancia, comparándola con los cuadrúpedos y con el mismo hombre.
Aristóteles abordó el tema del alma como biólogo, porque consideraba al alma el principio vital. Lo que está vivo, lo está gracias al alma, no a la materia. El alma es la forma del cuerpo, y hay tres tipos de alma:

El alma vegetativa (vegetales): nutrición y reproducción.
El alma sensitiva (animales): nutrición, reproducción, percepción, movimiento y deseo.
El alma racional (humanos): nutrición, reproducción, percepción, movimiento, deseo y razonamiento.
Según Aristóteles, la unión del alma con el cuerpo es también beneficiosa para el alma, porque sólo así cumple sus funciones. Alma y cuerpo no son dos sustancias distintas, sino que son dos componentes de una única sustancia. Por definición, entonces, Aristóteles no podrá sostener que el alma es inmortal, pero sí que hay una parte del alma que sobrevive a la muerte.

La generación espontánea es una teoría sobre el origen de la vida. Aristóteles propuso el origen espontáneo de peces e insectos a partir del rocío, la humedad y el sudor. Explicó que se originaban gracias a una interacción de fuerzas capaces de dar vida a lo que no la tenía con la materia no viva. A esta fuerza la llamó entelequia.

La teoría se mantuvo durante muchos años; en el siglo XVII Van Helmont, la estudió y perfeccionó. Tan sólo sería rebatida por los experimentos de los científicos Lazzaro Spallanzani, Francesco Redi y en última instancia Louis Pasteur.

BotánicaAristóteles sistematiza el reino vegetal dividiéndolo en dos grandes grupos:

Plantas con flores
Plantas sin flores (estas serían: musgos, helechos, algas, hepáticas, etc.)
ZoologíaLos comienzos de la zoología deben buscarse en la obra aristotélica, concretamente en los estudios sobre la generación y la anatomía de los animales, si bien con anterioridad ya habían existido estudiosos hindúes que influyeron poco o nada en la ciencia griega occidental. Aristóteles realizó observaciones de verdadero rigor científico acerca de la reproducción de los animales, y en anatomía sentó las bases del conocimiento sistemático del reino animal. Este autor distinguía dos grandes grupos: anaima (animales sin sangre) y enaima (animales con sangre). El primer grupo corresponde aproximadamente a los invertebrados, y el segundo, a los vertebrados.

Entre los anaima distinguía cuatro subgrupos:

moluscos, que correspondían únicamente a los actuales cefalópodos
malacostráceos, que comprendían la mayor parte de los crustáceos superiores
eutoma, que incluía los gusanos y los insectos
ostracodermos, que reunían todos los animales provistos de caparazón como bivalvos, gasterópodos, equinodermos, etc.
Los animales con sangre los dividió en:

cuadrúpedos vivíparos (mamíferos)
cuadrúpedos ovíparos (reptiles y anfibios)
aves: ocho especies; divide según extremidades o según alimentación
peces
Aristóteles llamó a estos grupos «géneros máximos», sus divisiones se llamaban «géneros», los cuales se dividían a su vez en «especies». Esta clasificación se mantuvo vigente durante la Edad Media y el Renacimiento, hasta Carlos Linneo en el siglo XVIII.

EstéticaLas artesAristóteles pensó largamente sobre las artes, cuyo estudio filosófico es parte de la estética; en este sentido su texto más importante, especialmente por la relevancia futura, es la Poética, que fue interpretado como dogma en el siglo XVI. Se considera además el primer autor en escribir sistemáticamente sobre la estética, aunque ésta, como disciplina, apareció en la actual Alemania ya en la Edad Moderna. Su pensamiento se centra en las artes, materiales y concretas, y no tanto en el concepto abstracto de belleza como había planteado Platón. Define como arte cualquier actividad humana de producción consciente basada en el conocimiento y realiza la siguiente clasificación:
Imitativas: La imitación como medio y fin. Ésta es algo natural en el ser humano y produce placer. El término imitación era para él diferente al actual; así, escribió que el arte debía representar lo universal frente a lo particular, y que importaba más la armonía de lo representado que su fidelidad con el modelo real.
No imitativas: Las que no expresaban emociones. Ejemplo de ello es un tratado científico. Nótese que, aunque un tratado no se consideraría arte hoy en día, cabía en la definición aristotélica y en la conciencia griega antigua en general.
La bellezaA pesar de su fijación por el arte concreto dedicó algunos escritos hacia el concepto más general de belleza. Así, para Aristóteles el conocimiento es placentero, luego conlleva un disfrute estético, y es bello lo que gusta por medio de la vista y el oído. Dividió estos sentidos en función del disfrute que generaban al captar algo bello: la vista placer intelictivo, el oído placer moral. Para él la belleza era una unidad de partes que tenían las siguientes condiciones formales: Táxis: Distribución en el espacio de las partes componentes del objeto bello.
Symmetría: La correcta proporción de esas partes.
To horisménon: La extensión o tamaño de lo bello. No debe excederse ni verse fatalmente mermado en sus dimensiones.
La influencia que Aristóteles ha tenido en el mundo es extraordinaria. Toda la antigüedad se hace cargo o dueña de su ingente enciclopedia. Su Metafísica será el basamento filosófico de la posteridad.

Fueron los árabes los que redescubrieron a Aristóteles y a través de ellos pasó a la filosofía escolástica.

En el Renacimiento su filosofía se ve opacada por un eclipse histórico momentáneo. Los nuevos conceptos científicos lo llevan a un segundo plano. Pero su influjo, aunque ya no en la física, seguirá vigente en el pensamiento filosófico en sentido estricto en todos los grandes pensadores, en Leibniz, en Hegel, etc.

Cabe resaltar que Aristóteles escribió dos tipos de textos: los destinados a la «publicación» fuera del Liceo o exotéricos y los utilizados como apuntes de clase o notas de conferencias, denominados esotéricos . Lastimosamente, solo conservamos los esotéricos, los cuales al ser una recopilación de sus apuntes, vuelven un poco complicada su lectura, pues faltan las explicaciones, las transiciones son abruptas, los argumentos quedan en ocasiones inacabados... leer a Aristóteles es duro, lo que explica en parte que sus textos hayan sido interpretados y comentados a lo largo de dos mil años.

Las actuales ediciones en griego siguen la establecida por August Immanuel Bekker en 1831. Hay que decir que apenas conservamos un tercio de lo que Aristóteles escribió (a menudo es difícil por tanto afirmar si es o no, por ejemplo, un pensador sistemático o aporético). Aristóteles, por ejemplo, escribió o dirigió la redacción de 158 «Constituciones» ( en griego Politeiai), de las que no nos ha llegado ninguna, con excepción de la Constitución de los atenienses, cuyo papiro fue encontrado en una excavación en Egipto en un depósito de basura.

Tras su muerte, sus textos (apenas tuvo una influencia inmediata) desaparecieron durante dos siglos. Luego aparecen en Atenas y después en Roma, donde el peripatético Andrónico de Rodas (siglo I después de Cristo) preparó una edición. Lo que nos queda de esos textos, por tanto, está determinado por la mano que preparó esa edición. Más problemática aún es la transmisión de llamado Corpus Aristotelicum (contiene las obras de Aristóteles más las de otros autores que dicen ser Aristóteles) a lo largo de la edad media: su influencia fue mínima a lo largo de la alta edad media, dominando el platonismo hasta alrededor del siglo XII, cuando las traducciones al latín de las traducciones al árabe (y a veces al siríaco) de uno o varios originales en griego, entran en los debates escolásticos de los centros de producción cultural medievales. Solo poco a poco se van depurando los textos con traducciones de originales más fiables.

¿Cómo establecer por tanto, en los restos que nos quedan, qué textos son y cuáles no son «originales»? Esto es imposible. En los últimos decenios se ha desarrollado una técnica muy sofisticada, llamada «estilometría» (aplicada a otros autores, como Platón), que determina, mediante el cómputo y estudio estadístico de determinados elementos gramaticales, qué textos son escritos por qué mano. Pero esto no asegura que se trate de Aristóteles. Además, la edición de Andrónico de la Metafísica, por ejemplo, puede ser más una colección de textos que una obra concebida como tal por el mismo Aristóteles (esto lo ha dicho el especialista Jonathan Barnes). Las luchas ideológicas en el seno de la Iglesia durante la edad media en torno a la interpretación de Corpus Aristotelicum (el "cuerpo" de las obras de Aristóteles con temas como el problema de la inmortalidad del alma, eternidad del mundo y demás) hacen que nos planteemos la posibilidad de modificaciones en los manuscritos.

Lo que tenemos, por tanto, es algo que puede ser cercano a las notas de un filósofo, con algunas interpolaciones y manipulaciones del texto. Buscar el autor «original» o la «obra primigenia» es una tarea utópica.

Obra Corpus Aristotelicum
Las obras de Aristóteles que nos han llegado y que forman lo que se conoció como el Corpus aristotelicum se editan según la edición prusiana de Immanuel Bekker de 1831-1836, indicando la página, la columna (a ó b) y eventualmente la línea del texto en esa edición. Tras el trabajo de Bekker se han encontrado sólo unas pocas obras más. Los títulos en latín todavía son utilizados por los estudiosos.

Los trabajos cuya legitimidad está en disputa se marcan con un asterisco, y los trabajos que generalmente se consideran espurios se marcan con dos asteriscos.


Procesado por Jorge Luis Icardi.
Fuente: Wikipedia.es
31 de enero de 2015.

ARISTÓTELES, (BIOGRAFÍA).

ARISTÓTELES.


Nacimiento: 384 antes de Cristo en Estagira, Reino de Macedonia.
Fallecimiento: 322 anntes de Cristo en Calcis, Reino de Macedonia, a los 62 años.
Nacionalidad: Macedonio.
Hijo: Nicómaco.


Aristóteles fue un polímata: filósofo, lógico y científico de la Antigua Grecia cuyas ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios.
Aristóteles escribió cerca de 200 tratados (de los cuales sólo nos han llegado 31) sobre una enorme variedad de temas, incluyendo lógica, metafísica, filosofía de la ciencia, ética, filosofía política, estética, retórica, física, astronomía y biología. Aristóteles transformó muchas, si no todas, las áreas del conocimiento que tocó. Es reconocido como el padre fundador de la lógica y de la biología, pues si bien existen reflexiones y escritos previos sobre ambas materias, es en el trabajo de Aristóteles donde se encuentran las primeras investigaciones sistemáticas al respecto.
Entre muchas otras contribuciones, Aristóteles formuló la teoría de la generación espontánea, el principio de no contradicción, las nociones de categoría, sustancia, acto, potencia y primer motor inmóvil. Algunas de sus ideas, que fueron novedosas para la filosofía de su tiempo, hoy forman parte del sentido común de muchas personas.

Aristóteles fue discípulo de Platón y de otros pensadores (como Eudoxo) durante los veinte años que estuvo en la Academia de Atenas. Fue maestro de Alejandro Magno en el Reino de Macedonia. En la última etapa de su vida fundó el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte.

Aristóteles nació en 384 antes de Cristo en la ciudad de Estagira (razón por la cual se lo apodó el Estagirita), no lejos del actual Monte Athos, en la península Calcídica, entonces perteneciente al Reino de Macedonia (actual Macedonia). Su padre, Nicómaco, fue médico del rey Amintas III de Macedonia,hecho que explica su relación con la corte real de Macedonia, que tendría una importante influencia en su vida.

En 367 antes de Cristo, cuando Aristóteles tenía 17 años, su padre murió y su tutor Proxeno de Atarneo lo envió a Atenas, por entonces un importante centro intelectual del mundo griego, para que estudiase en la Academia de Platón. Allí permaneció por veinte años.

Tras la muerte de Platón en 347 antes de Cristo, Aristóteles dejó Atenas y viajó a Atarneo y a Aso, en Asia Menor, donde vivió por aproximadamente tres años bajo la protección de su amigo y antiguo compañero de la Academia, Hermias, quien era gobernador de la ciudad.
Cuando Hermias fue asesinado, Aristóteles viajó a la ciudad de Mitilene, en la isla de Lesbos, donde permaneció por dos años. Allí continuó con sus investigaciones junto a Teofrasto, nativo de Lesbos, enfocándose en zoología y biología marina. Además se casó con Pythias, la sobrina de Hermias, con quien tuvo una hija del mismo nombre.

En 343 antes de Cristo, el rey Filipo II de Macedonia convocó a Aristóteles para que fuera tutor de su hijo de 13 años, que más tarde sería conocido como Alejandro Magno. Aristóteles viajó entonces a Pella, por entonces la capital del imperio macedonio, y enseñó a Alejandro durante, al menos, dos años, hasta que inició su carrera militar.
En 335 antes de Cristo, Aristóteles regresó a Atenas y fundó su propia escuela, el Liceo (llamado así por estar situado dentro de un recinto dedicado al dios Apolo Licio). A diferencia de la Academia, el Liceo no era una escuela privada y muchas de las clases eran públicas y gratuitas. A lo largo de su vida Aristóteles reunió una vasta biblioteca y una cantidad de seguidores e investigadores, conocidos como los peripatéticos. La mayoría de los trabajos de Aristóteles que se conservan son de este período.
Cuando Alejandro Magno murió en 323 antes de Cristo, es probable que Atenas se volviera un lugar incómodo para los macedonios, especialmente para quienes tenían las conexiones de Aristóteles. Tras declarar (según se cuenta) que no veía razón para dejar que Atenas pecara dos veces contra la filosofía (en referencia a la condena de Sócrates), Aristóteles dejó la ciudad y viajó a Calcis, en la isla de Eubea, donde murió al año siguiente, en 322 antes de Cristo, por causas naturales.

En su juventud, Aristóteles fue discípulo de Platón en la Academia de Atenas. Aristóteles construyó un sistema filosófico propio. Previo a ello, sometió a crítica la teoría de las Ideas de su maestro. Para intentar solventar las diferencias entre Heráclito y Parménides, Platón había propuesto la existencia de dos dimensiones en la realidad: el Mundo sensible y el Mundo inteligible. Para Aristóteles, el mundo no tiene compartimentos.

Si bien Aristóteles admite, al igual que Sócrates y Platón, que la esencia es lo que define al ser, concibe (a diferencia de sus antecesores) la esencia como la forma que está unida inseparablemente a la materia, constituyendo juntas el ser, que es la sustancia. La afirmación de la importancia del conocimiento sensible, y del conocimiento de lo singular para llegar a lo universal, abrió posibilidades a la investigación científica.

Aristóteles rechazó fuertemente la teoría de Platón según la cual las ideas eran la auténtica realidad (por ser subsistentes y autofundadas) y que el mundo sensible, captado por nuestros sentidos, no era más que una copia de aquellas. Aristóteles, al contrario de Platón -que concebía la «existencia» de dos mundos posibles o reales (algunos eruditos creen que la teoría platónica es en realidad un realismo de las Ideas)-, poseía una teoría que discurría entre el mundo de las nociones y el mundo sensible, si bien estaba abierto a admitir la existencia de sustancias separadas e inmóviles (como se muestra en la Física y en la Metafísica).

Aristóteles hace cuatro críticas fundamentales a la teoría de las ideas de Platón:

1.Critica a los dos mundos: para Aristóteles es uno solo; admitir dos mundos complica la explicación innecesariamente, reduplicando las realidades.
2.Platón no ofrece una explicación racional al hablar de los dos mundos. Se limita a utilizar mitos y metáforas, en vez de aclarar conceptualmente sus propuestas.
3.No hay una relación clara de causalidad del mundo ideal respecto del mundo sensible. No explica cómo las ideas son causa de las cosas sensibles y mutables. No infiere que de una idea se derive un objeto.
4.Argumento del tercer hombre: según Platón, la semejanza entre dos cosas se explica porque ambas participan de la misma idea. Según Aristóteles, se precisa un tercero para explicar la semejanza entre dos cosas, y un cuarto para explicar las tres, y así sucesivamente. Es una regresión al infinito, por lo tanto no se explica nada. Tal argumento ya había sido recogido por el mismo Platón en el diálogo titulado:Parménides.

Aristóteles fue un pensador con espíritu empirista, es decir que buscó fundamentar el conocimiento humano en la experiencia. Una de las primeras preocupaciones fue encontrar una explicación racional para el mundo que lo rodeaba.

Los presocráticos se percataron de que lo que nos rodea es una realidad diversa que se halla en continua y perpetua transformación.
Heráclito de Éfeso considera que todo se halla en perpetuo cambio y transformación; el movimiento es la ley del universo.
Parménides, al contrario, opina que el movimiento es imposible, pues el cambio es el paso del ser al no ser o la inversa, del no ser al ser. Esto es inaceptable, ya que el no ser no existe y nada puede surgir de él.
Platón, supone una especie de síntesis, es decir, una unión o una suma de estas dos concepciones opuestas: la de Heráclito y Parménides. Por un lado tenemos el mundo sensible, caracterizado por un proceso constante de transformación y, por el otro, tenemos el mundo abstracto y perfecto de las Ideas, caracterizado por la eternidad y la incorruptibilidad.
Aristóteles entiende el cambio y el movimiento como «el paso de lo que está en potencia a estar en acto», por la acción de las causas. Hay cuatro causas: formal, que constituye la esencia como forma de la sustancia; material, como soporte de la forma y al no tener forma es pura potencia de ser (propiamente, al no tener ninguna determinación, no es nada); eficiente, que produce el movimiento; final que dirige el movimiento hacia un fin, la perfección de la forma. Por ello la Naturaleza se explica según una teleología de la forma que tiende a la perfección de su contenido.

La filosofía primeraEn el comienzo mismo del libro IV de la Metafísica aparece formulada la conocida declaración enfática según la cual «hay una ciencia que estudia lo que es, en tanto que algo que es y los atributos que, por sí mismo, le pertenecen» . Inmediatamente añade Aristóteles que tal ciencia «no se identifica con ninguna de las ciencias particulares, sino que posee el objeto de estudio más extenso y menos comprensible que pueda existir: el ser».

En efecto, ninguna de las ciencias particulares se ocupa «universalmente de lo que es», sino que cada una de ellas secciona o acota una parcela de la realidad ocupándose de estudiar las propiedades pertenecientes a esa parcela previamente acotada .

Aristóteles propone, pues, la ontología como un proyecto de ciencia con pretensión de universalidad, aquella universalidad que parece corresponder al estudio de lo que es, en tanto que algo que es, sin más, y no en tanto que es, por ejemplo, fuego, número o línea , en cuyo caso nos habríamos situado ya en la perspectiva de una ciencia particular (la física, la aritmética y la geometría, respectivamente).

La constitución de semejante ciencia tropieza inmediatamente, sin embargo, con una dificultad sustantiva y radical. Y es que la omnímoda presencia, explícita o virtual, del verbo ser (eînai) y de su participio ente (òn) en nuestro discurso acerca de la realidad no garantiza la unidad de una noción que responda, a su vez, a la unidad de un objeto susceptible de tratamiento unitario y coherente. Sin unidad de objeto no hay unidad de ciencia y sin unidad de noción no hay unidad de objeto.

Aristóteles es plenamente consciente de esta dificultad. Frente a Parménides y frente a Platón, Aristóteles reconoce la polisemia del verbo ser en sus distintos usos y aplicaciones.

Así, comienza estableciendo la tesis de que «la expresión 'algo que es' se dice en muchos sentidos»: tón légetao pollachôs , tesis a la cual nunca renuncia Aristóteles. Más bien, a su juicio toda reflexión acerca del lenguaje y acerca de la realidad ha de partir necesariamente de la constatación y del reconocimiento de este hecho incuestionable.

La aporía a la que se enfrenta Aristóteles, como ha señalado acertadamente Pierre Aubenque, proviene, en definitiva, del mantenimiento simultáneo de tres tesis cuya conjunción resulta abiertamente inconsistente:

«Hay una ciencia» de lo que es, en tanto que algo que es
Solamente puede haber unidad de ciencia si hay univocidad, «si hay unidad de género»
La expresión «lo que es» carece de univocidad, «'lo que es' no constituye un género»
Es obvio que la conjunción de estas tesis, vistas como un conjunto, es lógicamente inviable.

Aristóteles trató de encontrar una salida que, en realidad, pasa por la matización de las dos primeras de las tesis enunciadas.

La matización de la segunda tesis es de capital importancia: Ser no comporta, desde luego, una noción unívoca, sino multívoca. No obstante puntualizará Aristóteles, su multivocidad no es tampoco la de la pura equivocidad u homonimia; entre ambos extremos está la analogía.

Entre los distintos sentidos de 'ser' y 'lo que es' existe una cierta conexión que Aristóteles compara con la conexión existente entre las distintas aplicaciones del término 'sano'.

'Sano' se dice, al menos, del organismo, del color, de la alimentación y del clima, y en cada caso se dice de un modo distinto:

del organismo porque se da la salud
del color porque es síntoma de salud
de la alimentación y del clima porque, cada cual a su modo, son favorables a la salud
Pero en todos estos casos hay una cierta conexión: la referencia, en todos y cada uno de ellos, a lo mismo, a la salud.

Así ocurre, a juicio de Aristóteles, con el verbo ser y con su participio, 'lo que es', como se explica en el siguiente texto:

de unas cosas se dice que son por ser entidades (ousíai), de otras por ser afecciones de la entidad, de otras por ser un proceso hacia la entidad, o bien corrupciones o privaciones o cualidades o agentes productivos o agentes generadores ya la entidad ya de aquellas cosas que se dicen en relación con la entidad, o bien por ser negaciones ya de alguna de estas cosas ya de la entidad

Las diversas significaciones de 'lo que es' poseen, por tanto, la unidad peculiar que adquiere una multiplicidad en virtud de su referencia común a algo uno (pròs hén), la referencia a una misma cosa (en el ámbito de lo real) y a una misma noción o significado (en el ámbito del lenguaje): referencia a la salud en el ejemplo utilizado y referencia a la entidad (ousía) en el caso de la indagación ontológica.

Semejante forma de unidad comporta, pues, un término (y una noción) fundamental que es primero y que es universal en la medida en que siempre se halla referido o supuesto en cualquier uso del verbo ser: un único principio (arché)
«así también 'algo que es' se dice en muchos sentidos, pero en todos los casos en relación con un único principio»

En consonancia con esta interpretación matizada de la polisemia de ser y 'lo que es', Aristóteles matiza también la segunda tesis a que más arriba nos referíamos, es decir, la tesis que solamente puede haber ciencia, unidad de ciencia, si hay univocidad, si hay unidad de género.

Aun cuando no sea genérica en sentido estricto, la unidad de referencia posibilita también la unidad de una ciencia:

«corresponde, en efecto, a una única ciencia estudiar, no solamente aquellas cosas que se denominan según un solo significado, sino también las que se denominan en relación con una sola naturaleza, pues éstas se denominan también en cierto modo, según un solo significado. Es, pues, evidente que el estudio de las cosas que son, en tanto que cosas que son, corresponde también a una sola ciencia»

Por lo demás, y puesto que en tales casos hay siempre algo que es primero (el término común de la referencia, la entidad o ousía en nuestro caso), es lógico que la ciencia así constituida se ocupe de manera prioritaria y fundamental de aquello que es primero:

«ahora bien, en todos los casos la ciencia se ocupa fundamentalmente de lo primero, es decir, de aquello de que las demás cosas dependen y en virtud de lo cual reciben la denominación correspondiente. Por tanto, si esto es la entidad, el filósofo debe hallarse en posesión de los principios y las causas de las entidades'»

La filosofía primera, luego llamada metafísica, es la ciencia más general, por ser la ciencia del ser en cuanto ser (ontología). Aristóteles la llama filosofía primera o la teología y es identificada por él con la sabiduría (sofía), de la que habla también en el libro quinto de la Ética nicomáquea.

Ya en el VIII libro de la Física, Aristóteles habla del primer moviente inmóvil del universo, del que afirma que es inmaterial, que no padece ningún cambio y que es el principio físico del mundo. Por no ser material, él mismo no es algo físico . Después, en el libro XII (Lambda) de la Metafísica, Aristóteles aboga por la existencia de un ser divino y parece identificarlo con el «primer motor inmóvil». Lo particular es que en este lugar, además, dice que mueve como lo conocido y lo amado, a partir de lo cual se ha entendido que significa un fin apetecido y remoto de todos los seres del mundo, que desean participar de la perfección. Además, en el capítulo décimo de ese libro se asegura que es el responsable de la unidad del mundo y de su orden. Esto, unido a que en el capítulo noveno habla de Dios como «entendimiento que se entiende a sí mismo» ha llevado a muchos autores a hablar de Providencia.
Existen además otros motores, como son los motores inteligentes de los planetas y las estrellas (Aristóteles sugería que el número de éstos era de «55 ó 47», . Éstos parecen ser dioses, pero todo hace suponer que sean sustancialmente diversos de Aquel primero, que merecería ser identificado con el que el hombre contemporáneo entiende por Dios.

La sustanciaLo que es, es lo que Aristóteles denomina ousía. La palabra fue luego traducida por los romanos como «substancia» (lo sub-estante, lo que subyace, lo que sostiene). También se ha traducido como «entidad».
Aristóteles distingue una substancia que llama primera, la sustancia individual (la única que tiene existencia real), aquella que no se predica de un sujeto, ni está en un sujeto, de la substancias segundas, aquellas que se predican de las substancias primeras, tal como la especie y el género.
Así Sócrates como hombre individual es una sustancia primera, y hombre es su especie, o sea que es una sustancia segunda.

Aristóteles aplicará el hilemorfismo a su concepto del hombre, que es entendido como un compuesto único formado por un alma como forma de un cuerpo, siendo su particularidad del alma humana su razón. Por ello la definición del hombre es: «El hombre es un animal racional», siguiendo el modelo de definición, que ha pasado a la historia durante siglos como modelo de definición lógica y clasificación de los seres: género más diferencia específica.

Aristóteles es ampliamente reconocido como el padre fundador de la lógica. Sus trabajos principales sobre la materia, que tradicionalmente se agrupan bajo el nombre Órganon («herramienta»), constituyen la primera investigación sistemática acerca de los principios del razonamiento válido o correcto. Sus propuestas ejercieron una influencia sin par durante más de dos milenios,[12] a tal punto que en el siglo XVIII, Immanuel Kant llegó a afirmar:

Que desde los tiempos más tempranos la lógica ha transitado por un camino seguro puede verse a partir del hecho de que desde la época de Aristóteles no ha dado un solo paso atrás. [...] Lo que es aun más notable acerca de la lógica es que hasta ahora tampoco ha podido dar un solo paso hacia adelante, y por lo tanto parece a todas luces terminada y completa.

La noción central del sistema lógico de Aristóteles es el silogismo (o deducción, sullogismos). Un silogismo es, según la definición de Aristóteles, «un discurso (logos) en el cual, establecidas ciertas cosas, resulta necesariamente de ellas, por ser lo que son, otra cosa diferente». Un ejemplo clásico de silogismo es el siguiente:

1.Todos los hombres son mortales.
2.Todos los griegos son hombres.
3.Por lo tanto, todos los griegos son mortales.
En este ejemplo, tras establecer las premisas (1) y (2), la conclusión (3) se sigue por necesidad. La noción de silogismo es similar a la noción moderna de argumento deductivamente válido, pero hay diferencias.

En los Primeros analíticos, Aristóteles construyó la primera teoría de la inferencia válida. Conocida como la silogística, la teoría ofrece criterios para evaluar la validez de ciertos tipos muy específicos de silogismos: los silogismos categóricos. Para definir lo que es un silogismo categórico, primero es necesario definir lo que es una proposición categórica. Una proposición es categórica si tiene alguna de las siguientes cuatro formas:

Todo S es P —por ejemplo, todos los humanos son mamíferos.
Ningún S es P —por ejemplo, ningún humano es un reptil.
Algunos S son P —por ejemplo, algunos humanos son varones.
Algunos S no son P —por ejemplo, algunos humanos no son varones.
Cada proposición categórica contiene dos términos: un sujeto (S) y un predicado (P). Un silogismo es categórico si está compuesto por exactamente tres proposiciones categóricas (dos premisas y una conclusión), y si ambas premisas comparten exactamente un término (llamado el término medio), que además no está presente en la conclusión. Por ejemplo, el silogismo mencionado más arriba es un silogismo categórico. Dadas estas definiciones, existen tres maneras en que el término medio puede estar distribuido entre las premisas. Sean A, B y C tres términos distintos, luego:

Primera figura Segunda figura Tercera figura
Sujeto Predicado Sujeto Predicado Sujeto Predicado
Premisa A B A B A C
Premisa B C A C B C
Conclusión A C B C A B

Aristóteles llama a estas tres posibilidades figuras. El silogismo mencionado más arriba es una instancia de la primera figura. Dado que cada silogismo categórico consta de tres proposiciones categóricas, y que existen cuatro tipos de proposiciones categóricas, y tres tipos de figuras, existen 4 × 4 × 4 × 3 = 192 silogismos categóricos distintos. Algunos de estos silogismos son válidos, otros no. Para distinguir unos de otros, Aristóteles parte de dos silogismos categóricos que asume como válidos (algo análogo a las actuales reglas de inferencia), y demuestra a partir de ellos (con ayuda de tres reglas de conversión), la validez de todos y sólo los silogismos categóricos válidos.
Otros aportes a la lógicaAdemás de su teoría de los silogismos, Aristóteles realizó una gran cantidad de otros aportes a la lógica. En la parte IV (Gamma) de la Metafísica, Aristóteles enunció y defendió el famoso principio de no contradicción. En De la interpretación se encuentran algunas observaciones y propuestas de lógica modal, así como una controversial e influyente discusión acerca de la relación entre el tiempo y la necesidad. Aristóteles también reconoció la existencia e importancia de los argumentos inductivos, en los cuales se va «de lo particular a lo universal», pero dedicó poco espacio a su estudio. Por si fuera poco, Aristóteles fue el primero en realizar un estudio sistemático de las falacias. En sus Refutaciones sofísticas identificó y clasificó trece tipos de falacias,[21] entre ellas la afirmación del consecuente, la petición de principio y la conclusión irrelevante.

Existen tres grandes obras sobre ética atribuidas a Aristóteles: la Ética nicomáquea, que consta de diez libros; la Ética eudemia,[22] que consta de siete libros (tres de los cuales, los libros IV-VI, coinciden con otros tres libros de la Ética nicomáquea, los libros V-VII); y la Magna Moralia (Gran ética), de la cual todavía se duda si fue escrita por él o por un recopilador posterior.

Según el filósofo, toda actividad humana tiende hacia algún bien. Así, se da un teleologismo, identificando el fin con el bien. La ética de Aristóteles es una ética de bienes porque él supone que cada vez que el hombre actúa lo hace en búsqueda de un determinado bien. El bien supremo es la felicidad (véase: eudemonismo), y la felicidad es la sabiduría (el desarrollo de las virtudes, en particular la razón).

Fin: La finalidad o motivo de una acción.
Fin Medio o Imperfecto: Es aquel fin que se quiere por otra cosa y no por sí mismo.
Fin Final o Perfecto: Es aquél fin que se quiere por sí mismo y no por otra cosa.
Felicidad o eudaimonía: Es el Bien Supremo del ser humano.
La actividad contemplativa es la más alta de todas, puesto que la inteligencia es lo más alto de cuanto hay en nosotros, y además, la más continua, porque podemos contemplar con mayor continuidad que cualquier otra acción.

Aristóteles creía que la libertad de elección del individuo hacía imposible un análisis preciso y completo de las cuestiones humanas, con lo que las «ciencias prácticas», como la política o la ética, se llamaban ciencias sólo por cortesía y analogía. Las limitaciones inherentes a las ciencias prácticas quedan aclaradas en los conceptos aristotélicos de naturaleza humana y autorrealización. La naturaleza humana implica, para todos, una capacidad para formar hábitos, pero los hábitos formados por un individuo en concreto dependen de la cultura y de las opciones personales repetidas de ese individuo. Todos los seres humanos anhelan la «felicidad», es decir, una realización activa y comprometida de sus capacidades innatas, aunque este objetivo puede ser alcanzado por muchos caminos.

La Ética nicomáquea es un análisis de la relación del carácter y la inteligencia con la felicidad. Aristóteles distinguía dos tipos de «virtud» o excelencia humana: moral e intelectual. La virtud moral es una expresión del carácter, producto de los hábitos que reflejan opciones repetidas. Una virtud moral siempre es el punto medio entre dos extremos menos deseables. El valor, por ejemplo, es el punto intermedio entre la cobardía y la impetuosidad irreflexiva; la generosidad, por su parte, constituiría el punto intermedio entre el derroche y la tacañería. Las virtudes intelectuales, sin embargo, no están sujetas a estas doctrinas de punto intermedio. La ética aristotélica es una ética elitista: para él, la plena excelencia sólo puede ser alcanzada por el varón adulto y maduro perteneciente a la clase alta y no por las mujeres, los niños, los «bárbaros» (literalmente, 'balbuceantes': significando los no-griegos) o «mecánicos» asalariados (trabajadores manuales, a los cuales negaba el derecho al voto).

Aristóteles sostuvo lo que hoy se llama una ética de las virtudes. Según Aristóteles, las virtudes más importantes son las virtudes del alma, principalmente las que se refieren a la parte racional del hombre. Aristóteles divide la parte racional en dos: el intelecto y la voluntad. Cuando el intelecto está bien dispuesto para aquello a lo que su naturaleza apunta, es decir para el conocimiento o posesión de la verdad, decimos que dicho intelecto es virtuoso y bueno. Las virtudes intelectuales perfeccionan al hombre en relación al conocimiento y la verdad y se adquieren mediante la instrucción. A través de las virtudes, el hombre domina su parte irracional.

Existen dos clases de virtudes: virtudes éticas y virtudes dianoéticas. Ambas expresan la excelencia del hombre y su consecución produce la felicidad, ya que ésta última es "la actividad del hombre conforme a la virtud".

Las virtudes éticas son adquiridas a través de la costumbre o el hábito y consisten, fundamentalmente, en el dominio de la parte irracional del alma (sensitiva) y regular las relaciones entre los hombres. Las virtudes éticas más importantes son: la fortaleza, la templanza, la justicia.

Las virtudes dianoéticas se corresponden con la parte racional del hombre, siendo, por ello, propias del intelecto (nous) o del pensamiento (nóesis). Su origen no es innato, sino que deben ser aprendidas a través de la educación o la enseñanza. Las principales virtudes dianoéticas son la inteligencia (sabiduría) y la prudencia.

La templanza es el Punto medio entre el libertinaje y la insensibilidad. Consiste en la virtud de la moderación frente a los placeres y las penalidades.
La valentía es el punto medio entre el miedo y la temeridad.
La generosidad es el punto medio entre el uso y posesión de los bienes. La prodigalidad es su exceso y la avaricia su defecto.
Prudencia: el hombre prudente es aquel que puede reconocer el punto medio en cada situación. Cuando uno hace algo virtuoso, la acción es buena de por sí. La prudencia no es ni ciencia ni praxis, es una virtud.

La definición tradicional de justicia consiste en dar a cada uno lo que es debido. Según Aristóteles, existen dos clases de justicia:

La justicia distributiva, que consiste en distribuir las ventajas y desventajas que corresponden a cada miembro de una sociedad, según su mérito.
La justicia conmutativa, que restaura la igualdad perdida, dañada o violada, a través de una retribución o reparación regulada por un contrato.
Filosofía políticaAristóteles considera que el fin que busca el hombre es la felicidad, que consiste en la vida contemplativa. La ética desemboca en la política. El organismo social de Aristóteles considera al Estado como una especie de ser natural que no surge como fruto de un pacto o acuerdo. El hombre es un animal social («zoon politikon») que desarrolla sus fines en el seno de una comunidad. La política del hombre se explica por su capacidad del lenguaje, único instrumento capaz de crear una memoria colectiva y un conjunto de leyes que diferencia lo permitido de lo prohibido.

Aristóteles expuso en la Política la teoría clásica de las formas de gobierno, la misma que sin grandes cambios fue retomada por diversos autores en los siglos siguientes.

La célebre teoría de las seis formas de gobierno se basa en el fin del régimen político (bien común o bien particular). Los regímenes políticos que buscan el bien común (puros) son: Si gobierna una sola persona: monarquía
Si gobiernan pocas personas: aristocracia
Si gobiernan muchas personas: república
Y las degradaciones de estos regímenes políticos se traducen en:

La degradación de la monarquía es la tiranía
La degradación de la aristocracia es la oligarquía
La corrupción de la democracia es la demagogia
Aristóteles define la monarquía como el gobierno de una sola persona, la más virtuosa y noble de la polis; la aristocracia como el gobierno de unos pocos (los más virtuosos) y la república como la mezcla entre una oligarquía (gobierno de los ricos) y una democracia (gobierno de los pobres).

Existe para Aristóteles una gradación entre las formas de gobierno. El más «divino» por lo justo pero también por la dificultad de su realización, es la monarquía. Le siguen la aristocracia y la república. La desviación del primer régimen es la peor forma de gobierno: la tiranía, seguido de la oligarquía. La desviación más moderada en cuanto a su corrupción es la democracia.
Cada una de las seis formas de gobierno es analizada en un contexto histórico particular, por lo que presenta muchas variantes reales de cada una.

Como es obvio, en política es posible encontrar muchas formas de asociación humana. Decidir cuál es la más idónea dependerá de las circunstancias, como, por ejemplo, los recursos naturales, la industria, las tradiciones culturales y el grado de alfabetización de cada comunidad. Para Aristóteles, la política no era un estudio de los estados ideales en forma abstracta, sino más bien un examen del modo en que los ideales, las leyes, las costumbres y las propiedades se interrelacionan en los casos reales. Así, aunque aprobaba la institución de la esclavitud, moderaba su aceptación aduciendo que los amos no debían abusar de su autoridad, ya que los intereses de amo y esclavo son los mismos. La biblioteca del Liceo contenía una colección de 158 constituciones, tanto de estados griegos como extranjeros. El propio Aristóteles escribió la Constitución de Atenas como parte de la colección, obra que estuvo perdida hasta 1890, año en que fue recuperada. Los historiadores han encontrado en este texto muy valiosos datos para reconstruir algunas fases de la historia ateniense.

Física aristotélica
Aristóteles desarrolló una teoría física que se mantuvo vigente hasta la revolución científica. Según su teoría, todo está compuesto de cinco elementos: agua, tierra, aire, fuego y éter. Cada elemento tiene un movimiento natural. El agua y la tierra se mueven naturalmente hacia el centro del universo, el aire y el fuego se alejan del centro, y el éter gira en torno al centro. Estos principios servían para explicar fenómenos como que las rocas caigan y el humo suba. Además explicaban la redondez del planeta, y las órbitas de los cuerpos celestes, que están compuestos de éter.

Astronomía
Aristóteles según un manuscrito de su Historia naturalis de 1457.Aristóteles sostuvo un sistema geocéntrico, en el cual la Tierra se encontraba inmóvil en el centro mientras a su alrededor giraba el Sol con otros planetas. Aristóteles habló del mundo sublunar, en el cual existía la generación y la corrupción; y el mundo supralunar, perfecto. Esta teoría de la Tierra como centro del universo —que a su vez era considerado finito— perduró por varios siglos hasta que Copérnico en el siglo XVI cambió el concepto e introdujo una serie de paradigmas, concibiendo el Sol como centro del universo.

En astronomía, Aristóteles propuso la existencia de un Cosmos esférico y finito que tendría a la Tierra como centro (geocentrismo). La parte central estaría compuesta por cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua. En su Física, cada uno de estos elementos tiene un lugar adecuado, determinado por su peso relativo o «gravedad específica». Cada elemento se mueve, de forma natural, en línea recta —la tierra hacia abajo, el fuego hacia arriba— hacia el lugar que le corresponde, en el que se detendrá una vez alcanzado, de lo que resulta que el movimiento terrestre siempre es lineal y siempre acaba por detenerse. Los cielos, sin embargo, se mueven de forma natural e infinita siguiendo un complejo movimiento circular, por lo que deben, conforme con la lógica, estar compuestos por un quinto elemento, que él llamaba aither ('éter'), elemento superior que no es susceptible de sufrir cualquier cambio que no sea el de lugar realizado por medio de un movimiento circular. La teoría aristotélica de que el movimiento lineal siempre se lleva a cabo a través de un medio de resistencia es, en realidad, válida para todos los movimientos terrestres observables. Aristóteles sostenía también que los cuerpos más pesados de una materia específica caen de forma más rápida que aquellos que son más ligeros cuando sus formas son iguales, concepto equivocado que se aceptó como norma durante aproximadamente 1800 años hasta que el físico y astrónomo italiano Galileo Galilei llevó a cabo sus experimentos con bolas sobre planos inclinados.


Procesado por Jorge Luis Icardi.
Fuente: Wikipedia.es
31 de enero de 2015.

viernes, 30 de enero de 2015

PLATÓN.


Platón

Nacimiento 427 antes de Cristo en Atenas o Egina
Fallecimiento 347 antes de Cristo (80 a 81 años) en Atenas, Antigua Grecia .

Campo Filosofía política, ética, psicología, antropología filosófica, epistemología, gnoseología, metafísica, cosmología, cosmogonía, filosofía del lenguaje y filosofía de la educación

Platón fue un filósofo griego seguidor de Sócrate sy maestro de Aristóteles. En 387 fundó la Academia, institución que continuaría su marcha a lo largo de más de novecientos años y a la que Aristóteles acudiría desde Estagira a estudiar filosofía alrededor del 367, compartiendo, de este modo, unos veinte años de amistad y trabajo con su maestro.Platón participó activamente en la enseñanza de la Academia y escribió, siempre en forma de diálogo, sobre los más diversos temas, tales como filosofía política, ética, psicología, antropología filosófica, epistemología, gnoseología, metafísica, cosmogonía, cosmología, filosofía del lenguaje y filosofía de la educación; intentó también plasmar en un Estado real su original teoría política, razón por la cual viajó dos veces a Siracusa, Sicilia, con intenciones de poner en práctica allí su proyecto, pero fracasó en ambas ocasiones y logró escapar penosamente y corriendo peligro su vida debido a las persecuciones que sufrió por parte de sus opositores.
Su influencia como autor y sistematizador ha sido incalculable en toda la historia de la filosofía, de la que se ha dicho con frecuencia que alcanzó identidad como disciplina gracias a sus trabajos.

Platón nació hacia el año 428 antes de Cristo en Atenas o Egina en el seno de una familia aristocrática ateniense. Era hijo de Aristón, quien se decía descendiente de Codro, el último de los reyes de Atenas, y de Perictione, cuya familia estaba emparentada con Solón; era hermano menor de Glaucón y de Adimanto, hermano mayor de Potone (madre de Espeusipo, su futuro discípulo y sucesor en la dirección de la Academia) y medio-hermano de Antifonte (pues Perictione, luego de la muerte de Aristón, se casó con Pirilampes y tuvo un quinto hijo). Critias y Cármides, miembros de la dictadura oligárquica de los Treinta Tiranos que usurpó el poder en Atenas después de la Guerra del Peloponeso, eran, respectivamente, tío y primo de Platón por parte de su madre. En consonancia con su origen, Platón fue un acérrimo anti-demócrata (véanse sus escritos políticos: República, Político, Leyes); con todo, ello no le impidió rechazar las violentas acciones que habían cometido sus parientes oligárquicos y rehusar participar en su gobierno.
El nombre de Platón fue, al parecer, el apodo que le puso su profesor de gimnasia y que se traduce como aquel que tiene anchas espaldas, según recoge Diógenes Laercio en Vida de los filósofos ilustres. Su nombre verdadero fue Aristocles.
Espeusipo, sobrino de Platón, elogia la rapidez mental y la modestia que tuvo de niño, así como su amor por el estudio. En su juventud se habría interesado por artes como la pintura, la poesía y el drama; de hecho, se conserva un conjunto de epigramas que suelen ser aceptados como auténticos, y la tradición refiere que había escrito o tenía interés en escribir tragedias, afán que habría abandonado al comenzar a frecuentar a Sócrates,[10] nótense las duras críticas que Platón hace de las artes en República, fundamentando su parcial expulsión del Estado ideal. También, según se ve en su teoría educativa, siempre se interesó por la gimnasia y los ejercicios corporales, y ciertas fuentes refieren que se habría dedicado a las prácticas atléticas; habría participado asimismo de algunas batallas de la Guerra del Peloponeso y de la Guerra de Corinto, pero no hay información al respecto más que simples menciones del caso.
En cuanto a su formación intelectual temprana, Aristóteles refiere que, antes de conocer a Sócrates, Platón había tratado con el heraclíteo Crátilo y sus ideas de que todo lo sensible está en devenir y, por tanto, de que no es posible el conocimiento científico acerca de ello; pero que luego, influido por Sócrates y su enseñanza e insistencia en inquirir y definir qué es cada cosa para poder hablar de ella con propiedad, se convenció de que había realidades cognoscibles y, por tanto, permanentes, y decidió que no eran sensibles -el ámbito de lo que siempre deviene y nunca es- sino de naturaleza inteligible. Éste es, según Aristóteles, el origen de la teoría de las Ideas, y su información nos permite reconstruir algo del itinerario biográfico-intelectual de Platón.
Platón conoció a Sócrates a la edad de 20 años, aunque el historiador W. K. C. Guthrie se muestra convencido de que ya lo frecuentaba con anterioridad. De cualquier modo, puede acordarse en que el primer encuentro se produjo entre el 412 y el 407 (es decir, entre los quince y los veinte años de Platón). A partir de allí, fue uno de los miembros más cercanos del círculo socrático hasta que en 399, Sócrates, que contaba unos setenta años, fue condenado a la pena de muerte por el tribunal popular ateniense, acusado por los ciudadanos Ánito y Meleto de "impiedad" (es decir, de no creer en los dioses o de ofenderlos) y de "corromper a la juventud". La Apología nos muestra a Sócrates frente al tribunal, ensayando su defensa y acusando a sus opositores de la injusticia que estaban cometiendo contra él; luego de ser declarado culpable, Sócrates menciona a un grupo de amigos que están en la tribuna, entre ellos Platón.[15] Sin embargo, Platón mismo hace que Fedón diga, en el diálogo que lleva su nombre y al referir a Equécrates la tarde última de Sócrates con sus amigos antes de beber la cicuta, que "Platón estaba enfermo, creo".[16] A propósito de su ausencia, W. K. C. Guthrie (1988c, p. 462, n. 120) escribe: "Juzgarlo de forma desfavorable por ello sería injusto, ya que no sólo debemos esa circunstancia a Platón mismo, sino que el conjunto del Fedón, por no decir nada de otros diálogos, deja fuera de toda duda la indudable realidad y la fuerza de su devoción a Sócrates. Sus sentimientos pudieron haber sido tan intensos que no fuera capaz de soportar el espectáculo de ser testigo de la muerte real del mejor, el más sabio y el más justo de los hombres que conoció".

Luego de la pérdida de Sócrates, Platón, que tenía sólo veintiocho años, se retiró con algunos otros de los discípulos de su maestro a Megara, Sicilia, a la casa de Euclides (socrático, fundador de la escuela megárica). De allí habría viajado a Cirene, donde se reunió con el matemático Teodoro (personificado en el Teeteto) y con Arisitipo (socrático también, fundador de la escuela cirenaica) y a Egipto, aunque estos dos últimos viajes son puestos en duda por muchos especialistas. Se tienen por más seguros, en cambio, los viajes a Italia y a Sicilia, no sólo porque hay más testimonios, sino por la decisiva Carta VII, en base a la cual se reconstruye el resto de sus travesías. En su viaje a Italia habría tenido contacto con eléatas y pitagóricos, dos de las principales influencias que acusan sus obras, en especial con Filolao, Eurito y Arquitas de Tarento, quien era, a la vez, político y filósofo en su pólis. En el 387 viajó por primera vez a Sicilia, a la poderosa ciudad de Siracusa, gobernada por el tirano Dionisio; allí conoció a Dión, el cuñado de Dionisio, por quien se sintió poderosamente atraído y al que transmitió las doctrinas socráticas acerca de la virtud y del placer. Según un relato tradicional, al final de su visita, Platón habría sido vendido como esclavo por orden de Dionisio y rescatado por el cirenaico Anníceris en Egina, pólis que estaba en guerra con Atenas.
A la vuelta de Sicilia, se estima que al poco tiempo, Platón compró una finca en las afueras de Atenas, en un emplazamiento dedicado al héroe Academo, y fundó allí la Academia, que funcionó como tal ininterrumpidamente hasta el año 86 a.C. al ser destruida por los romanos, siendo restituida y continuada por los platónicos hasta que en 529 d. C. fue cerrada definitivamente por Justiniano I, quien veía en las escuelas paganas una amenaza para el cristianismo y ordenó su erradicación completa. Numerosos filósofos se formaron en esta milenaria Academia, incluyendo el mismo Aristóteles durante la dirección de Platón, junto a quien trabajó alrededor de veinte años, hasta la muerte de su maestro. Vale la pena recordar cierta descripción de W. K. C. Guthrie (1988d, p. 30) respecto de la Academia: "...No se parece en nada a ninguna institución moderna. Los paralelos más cercanos son probablemente nuestras antiguas universidades con las características que han heredado del mundo medieval, en particular sus conexiones religiosas y el ideal de la vida en común. La santidad del lugar era grande, y se celebraban otros cultos allí, incluidos los de la misma Atenea. Para formar una sociedad que tuviera su tierra y sus locales propios, como hizo Platón, parece que era un requisito legal el registrarla como thíasos, es decir, como asociación de culto dedicada al servicio de alguna divinidad. Platón eligió a las Musas, que ejercían el patronazgo de la educación Las comidas en común eran famosas por su combinación de alimentos sanos y moderados con una conversación que valía la pena recordar y anotar. Se cuenta que un invitado dijo que los que habían cenado con Platón se sentían bien al día siguiente". En la Academia, que no aceptaba personas sin conocimientos matemáticos previos, se impartían enseñanzas sobre distintas ciencias (aritmética, geometría, astronomía, armonía, puede que también ciencias naturales) a modo de preparación para la dialéctica, el método propio de la inquisición filosófica, la actividad principal de la insitución; asimismo, también era principal actividad, en consonancia con lo expresado en República, la formación de los filósofos en política, de modo que fueran capaces de legislar, asesorar e incluso gobernar (se sabe de varios platónicos que, luego de estudiar en la Academia, se dedicaron efectivamente a estas actividades).
Platón también recibió influencias de otros filósofos, como Pitágoras, cuyas nociones de armonía numérica y geomatemáticas se hacen eco en la noción de Platón sobre las Formas; también Anaxágoras, quien enseñó a Sócrates y que afirmaba que la inteligencia o la razón penetra o llena todo; y Parménides, que argüía acerca de la unidad de todas las cosas y quien influyó sobre el concepto de Platón acerca del alma.

Platón murió en el 347 antes de Cristo, a los 80/81 años de edad, dedicándose en sus últimos años de vida a impartir enseñanzas en la academia de su ciudad natal.

Todas las obras de Platón, con las excepciones de las Cartas y de la Apología están escritas – como la mayor parte de los escritos filosóficos de la época - no como poemas pedagógicos o tratados, sino en forma de diálogos; e incluso la Apología contiene esporádicos pasajes dialogados. En ellos sitúa Platón a una figura principal, la mayor parte de las veces Sócrates, que desarrolla debates filosóficos con distintos interlocutores, que mediante métodos como el comentario indirecto, los excursos o el relato mitológico, así como la conversación entre ellos, se relevan, completan o entretejen; también se emplean monólogos de cierta extensión.

Entre los diálogos platónicos, que se caracterizan estilísticamente por compartir la forma de diálogo, cuya utilización en filosofía él inauguró, pueden señalarse los siguientes como los más influyentes: Crátilo, un examen de la relación entre el lenguaje y la realidad, evaluándose tanto una teoría naturalista del lenguaje como una convencionalista; Menón, una investigación sobre la virtud como conocimiento y su posibilidad de ser enseñada, fundamentada ontológicamente mediante una prueba y exposición de la teoría de la reminiscencia;[n. 7] Fedón, una demostración de la naturaleza divina e imperecedera del alma y el primer desarrollo completo de la teoría de las Ideas;[n. 8] Banquete, la principal exposición de la particular doctrina platónica acerca del amor;[n. 9] República, diálogo extenso y elaborado en el que se desarrolla, entre otras cosas, una filosofía política acerca del estado ideal, una psicología o teoría del alma, una psicología social, una teoría de la educación, una epistemología, y todo ello fundamentado, en última instancia, en una ontología sistemática;[n. 10] Fedro, en el que se desarrolla una compleja e influyente teoría psicológica y se abordan temas como el deseo, el amor, la locura, la memoria, la relación entre retórica y filosofía y la pobreza del lenguaje escrito en contraposición al genuini lenguaje oral;[20] Teeteto, una inquisición sobre conocimiento en orden a hallar su naturaleza y su definición;[n. 11] Parménides, una crítica de Platón -puesta en labios del filósofo eleata- a su propia teoría de las Ideas tal como hasta entonces la había presentado y que prepararía el camino a su reformulación en diálogos posteriores;[n. 12] [n. 13] Político, diálogo que incluye una exposición del método diálectico platónico maduro, así como de la teoría de la justa medida, del auténtico político y el auténtico Estado, respecto del cual los demás modelos de organización política son presentados como imitaciones;[21] Timeo, un influyente ensayo de cosmogonía, cosmología, física y escatología, influido por la tradición pitagórica;[n. 14] Filebo, investigación acerca de la buena vida, de la relación del bien con la sensatez y el placer en cuanto compuestos de aquél y posibilitadores del vivir bien y provechosamente;[n. 15] Leyes, una teoría extensa y madura acerca de la adecuada constitución del Estado, que contrapone un mayor realismo al idealismo puro de la filosofía política presentada en República.

Platón, además, escribió Apología de Sócrates, Critón, Eutifrón, Ion, Lisis, Cármides, Laques, Hipias mayor, Hipias menor, Protágoras,[22] Gorgias, Menéxeno, Eutidemo y Critias. Hay varios escritos cuya autenticidad permanece aún en duda, siendo Alcibíades I y Epínomis los más importantes entre ellos. Lo mismo sucede con las cartas conservadas, aunque hay casi unanimidad en aceptar el carácter genuino de la importante carta VII.Finalmente, nos encontramos con la cuestión de las doctrinas no escritas de Platón, cuya fuente más antigua es nada más y nada menos que Aristóteles, quien menciona en varios lugares teorías que no encontramos en la obra escrita de su maestro.

La obra de Platón puede dividirse cronológicamente en cuatro etapas:

1.Primeros diálogos o diálogos socráticos o de juventud. Se caracterizan por sus preocupaciones éticas. Están plenamente influidos por Sócrates. Las más destacadas son: Apología, Ion, Critón, Protágoras, Laques, Trasímaco, Lisis, Cármides y Eutifrón.
2.Época de transición. Esta fase se caracteriza también por cuestiones políticas, además, aparece un primer esbozo de la Teoría de la reminiscencia y trata sobre la filosofía del lenguaje. Destacan: Gorgias, Menón, Eutidemo, Hipias Menor, Crátilo, Hipias Mayor y Menexeno.
3.Época de madurez o diálogos críticos. Platón introduce explícitamente la Teoría de las Ideas recién en esta fase y desarrolla con más detalle la de la reminiscencia. Igualmente se trata de distintos mitos. Destacan: El Banquete —también conocido como Simposio—, Fedón, República y Fedro.
4.Diálogo de vejez o diálogos críticos. En esta fase revisa sus ideas anteriores e introduce temas sobre la naturaleza y la medicina. Destacan: Teeteto, Parménides, Sofista, Político, Filebo, Timeo, Critias, Leyes y Epínomis.

Papiro Oxyrhynchus, con fragmento de La República.Los personajes de los diálogos son generalmente personajes históricos, como Sócrates, Parménides de Elea, Gorgias o Fedón de Elis, aunque a veces también aparecen algunos de los que no se tiene ningún registro histórico aparte del testimonio platónico. Cabe destacar, además, que si bien en muchos diálogos aparecen discípulos de Sócrates, Platón no aparece nunca como personaje. Solamente es nombrado en Apología de Sócrates y en Fedón, pero nunca aparece discutiendo con su maestro ni con ningún otro.


Procesado por Jorge Luis Icardi.
Fuente: Wikipedia.es
30 de enero de 2015.

jueves, 29 de enero de 2015

EL OTRO SUEÑO DEL PIBE.




El otro sueño del pibe.

Van por la calle como Flash, el Guasón o Superman. No se disfrazan: para ellos (¡adultos!) se trata de un modo de vida.


Cuando era chico quería ser superhéroe. Me vestía con pantalones de vaquero y jugaba a ser Bravestarr. Como era el menor, mis hermanos me dejaban elegir el personaje y ellos asumían el rol de villanos, el cual por otra parte les calzaba perfecto. Yo era, entonces, Bravestarr, una suerte de cowboy moderno que tenía fuerza de oso, oído de lobo y vista de águila, y montaba un caballo robot que disparaba un rifle láser. Ser él se sentía, por supuesto, invencible. Pero fui creciendo, y así como también se desvanecieron los sueños de ser futbolista, dejé de pensar en ser superhéroe. En cambio me dediqué a la conquista de mis títulos y a la construcción de la propia identidad, esas cosas de todos los días. Y los héroes desaparecieron de mi mundo.

Sin embargo, hace poco me crucé con Flash en la calle. Iba caminando por Ballester y lo vi. Me sorprendió, por supuesto, el andar cansino con el que iba y su velocidad de tipo normal. "¡Flash!", le grité, tomado de pronto por un espíritu infantil. Y Flash levantó la mano, me saludó con un gesto y siguió su camino. Lo seguí, pero fue improductivo: ¡cosa más absurda, intentar perseguir a Flash! Al tiempo me olvidé, y los superhéroes volvieron a ser propiedad del olvido y de los complejos de cines. Pero entonces me enteré, nunca habían desaparecido por completo. Me lo contó mi amigo Fabián Mattiazzi, fotógrafo, que venía rastreando a estos superhéroes hace tiempo para hacerles imágenes. Son muchos y, al menos una vez por semana, se juntan entre ellos. Lo llaman Cosplay (contracción de costume play), una disciplina que consta de disfrazarse y personificar a un personaje de ciencia ficción. No lo hacen sin embargo en un escenario o como parte de una obra, lo hacen simplemente para caminar por la calle como si fueran ellos, Flash, Linterna Verde o Spiderman, y se juntan en encuentros que van formando la comunidad. Son eventos únicos. Uno puede entrar y encontrarse con el Guasón disparando una selfie junto a su archienemigo, Batman, o ver cómo Wally -de ¿Dónde está Wally?- se esconde entre el público o sopla las velitas en su cumpleaños.


Es que para los fanáticos del Cosplay esto es no sólo una subcultura, sino también un modo de vida. Uno es Alejandro Fanzago. Su personaje fetiche es el Guasón, recordado en estos tiempos por la mítica interpretación de Heath Ledger en Batman: El caballero de la noche. Alejandro Fanzago tiene 21 años y es, además de estudiante de cine, actor. Nació en Salta, pero vive en Las Cañitas. Empezó a los 15 años representando personajes de animé, las series de animación japonesa. Junto a su grupo de amigos recreaban los trajes y encarnaban a sus héroes favoritos, pero fue recién en 2008, tras ver aquella versión de Batman, cuando encontró su personaje emblema. "El primero que desarrollé en serio, valga la paradoja, fue al Guasón. Al principio pensé que era imposible, pero de a poco me fui convenciendo. Me puse a estudiar la psicología de Joker (el Guasón), los movimientos, la ropa., hasta que dije: sí, puedo. De entonces a hoy no paré, y siempre estoy estudiando un Joker nuevo." Es que si bien todo empezó con la personificación del Guasón de Ledger, hoy Alejandro tiene el vestuario y los tips de muchas otras versiones del Joker: puede ser el de los dibujitos, el de los cómics, el de los video juegos, y últimamente está trabajando en la versión de Jack Nicholson. En su casa, todo en las paredes es sobre el caballero de la noche y sus archienemigos. En el baño, por ejemplo, tiene escritas decenas de Ja maquiavélicas que representan las risas del Joker. "Requiere de interpretación, estudio y trabajo. No es un hobby así nomás, es una actuación muy dedicada que lo hago a modo de homenaje a los grandes maestros que nos marcaron con sus interpretaciones."


Cada vez que se pone en su otra piel, lleva a cabo un proceso de tres pasos: primero se ocupa de lo físico, va copiando los gestos, la postura, la forma de caminar y hablar; luego comienza el trabajo psicológico, "me hago las preguntas de por qué el personaje hace lo que hace, cuáles son sus ideas, cómo actuaría en tal situación", y por último está la etapa estética, donde Alejandro se maquilla, se peina, y se viste. "El Guasón en la película se hace el traje con un sastre, así que yo hago lo mismo: los mando a hacer", explica Fanzago, que acaba de participar como conductor en Comicópolis, uno de los eventos más fuertes de Cosplay en el país, que se realiza una vez al año. "Es también una fuente de trabajo, pero no lo hago por eso. A mí, además del homenaje, me sirve para entrenarme como actor y, como estudio cine, para saber cómo dirigir actores en el futuro. Es todo un viaje cambiar de personaje, dejar de ser el que sos para ser otro. Es que uno se personifica y se caracteriza, y llega un momento en el que te ves al espejo y sentís una disociación, no te reconocés, sos otro, no sos vos, es Jocker el que está ahí, y no te resulta verosímil actuar como vos mismo, es como si sintieras la necesidad de hablar y moverte como él", explica el salteño. La gente, cuando lo ve, reacciona siempre de manera distinta, aunque él ya tiene estudiada la gama de comportamientos a la que se enfrenta. "Las personas son curiosas, en general se quedan mirando. Pero lo más curioso, algunas tratan de hacer como si fuera lo más natural del mundo y ni te miran. ¡Es absurdo! Un tipo vestido del Guasón, ¿cómo no vas a mirarlo?"

Los orígenes

Los fanáticos de los cómics más radicales dicen que siempre hubo superhéroes, que si bien hoy son para el entretenimiento, antes lo eran para la formación. Hablan de David frente a Goliat. Hablan de Jesús, de Mahoma, de Moisés. La única diferencia, destacan, es que en los cómics no se le atribuye valor de verdad a lo que se cuenta. En la literatura también abundan casos, como Frankenstein, un monstruo al que se le dan poderes sobrenaturales. No obstante, en la novela de Mary Shelley no hay lucha entre el bien y el mal. Eso es fundamental para que funcione el superhéroe moderno, que haya una puja de valores, que un bueno pelee contra un malo. En última instancia, eso son los héroes, aquellos seres que vienen a resguardar nuestros valores, a pelear por ellos y a ofrecer su vida.


En la década del 30, cuando surge la gran industria de los superhéroes en Estados Unidos, aparece Superman como emblema. Es el gran superhéroe moderno. Sus creadores, Jerry Siegel y Joe Shuster, son de origen judío. Por eso no es extraño que en uno de los cómics de ese entonces apareciera Superman dándole una trompada en la cara a Hitler, mientras dice algo así como: En tu sucia cara aria. Esto representa el sentimiento del autor y también de parte de su comunidad. Había alguien que hacía la denuncia. Superman no nace por la importancia de sus superpoderes, como se piensa, sino por el sentimiento de refugio que genera que venga alguien a defendernos, a representar nuestras ideas. Surge como respuesta al nazismo y en él se puede ver lo que sucedió luego en la Segunda Guerra Mundial, en la que los mismos Estados Unidos adoptaron el papel de su propio superhéroe. Ese cómic, por otra parte, termina con Superman llevando a Hitler y a Stalin frente a un tribunal de justicia en Ginebra, Suiza. Porque él, como su patria, no estaría a favor de la tortura.

Alejo Godoy tiene 28 años y es conocido en el universo Cosplay como Alejo Mundo. Tiene varios personajes desarrollados, pero el más popular es el de Flash. Como el original, él también se hace sus propios trajes. Comenzó con esto luego de ir junto a un amigo a la Comic Con, una de las convenciones de Cosplay más famosas del mundo (que se organiza en todo el globo y una vez al año, aquí). "Llegué y vi que había un grupo que formaba la Liga de la Justicia, pero les faltaba un Flash. Se me ocurrió que podía ser yo. Pensé que había que hacer un casting o algo. Ser rápido, al menos, no sé. Sin embargo alcanzaba con vestirse, así que me convertí en Flash. Desde entonces desarrollé mucho el personaje. Lo estudié, lo conozco, y siento que cada vez lo hago mejor. Es un superhéroe que me queda pintado porque, a diferencia de los otros, que suelen ser tímidos, éste está constantemente bromeando, y yo también soy así. La diferencia entre disfrazarse y hacer Cosplay es que en el segundo vos estás personificando al personaje", cuenta Alejo, que además de Flash suele hacer de Wally o El Zorro. También considera que no es sólo un hobby y, aunque todavía no vive de esto, dice que tiene sus beneficios. "A veces nos llaman para ir a las premieres de las películas y vamos personificados. Por ejemplo, ahora fuimos al estreno de Guardianes de la galaxia y antes al de Los Vengadores. En ese yo fui de Capitán América, como un juego en ese caso. Hay gente que personifica el personaje exacto. Un poco los admiro, pero también les tengo distancia., porque están muy comprometidos. Hay uno que hace del Guasón que no se puede creer, realmente pensás que es él."


Todas las semanas hay al menos una reunión Cosplay. Sin embargo, Alejo explica que las convocatorias hoy no son tan abiertas como antes porque a partir del caso de Ángeles Rawson surgieron muchos prejuicios contra los cosplayers. "Ella hacía cosplay, aunque otro género, y luego de su muerte hubo muchos periodistas que usaron el caso para hablar del Cosplay y demonizarlo como si fuera algo enfermo. La verdad es que esto no tuvo nada que ver con su caso y nosotros no le hacemos mal a nadie, pero surgieron muchos prejuicios y se decidió que la mayor parte de los grupos de Facebook fuera cerrada. Soy parte, por ejemplo, de Cosplay Argentina. A través de ahí me entero de cada encuentro." Como en toda comunidad, los eventos Cosplay tienen sus códigos. Y hay diversas facciones. "Hay un grupo medieval, por ejemplo, que tiene sus propios encuentros y dice que no es Cosplay. Son personas que se visten como en esa época y representan batallas. Se comunican por Facebook, sí, no es que vivan como en el Medievo. ¡Tampoco se afeitan con cuchillo! Y después, en los encuentros de Cosplay regulares, es todo como Bailando por un sueño: las mujeres compiten a ver quién es la mejor Mujer Maravilla o la mejor Gatúbela, muchos hombres pelean también a ver quién hace el mejor personaje. Nunca escuché que se hayan agarrado a las piñas, pero se dicen de todo."

Alejo dice que para este año pretende tener terminada una copia del DeLorean (el auto de Volver al futuro), que va a alquilar para eventos. Mientras tanto vive de su trabajo de cartero. ¿Rápido? ¿Cómo Flash? "Ojalá. Pero no. Mis amigos del trabajo me hacen burla. Saben que hago de Flash y dicen que soy el cartero más lento de todo Ballester. Puede ser. Pero tiene sentido que me dedique a esto: Flash surge de Mercurio, que era el mensajero de los dioses. Pero él, a diferencia mía, sí era bastante rápido."

Héroes líquidos

Muchos, como Capitán América y Wolverine, surgen del mismo ejército. RoboCop sale de la fuerza policial. Otros son una respuesta a la inseguridad: Batman se inventa a sí mismo tras el asesinato de sus padres. Algunos llegan por accidente: a Spiderman lo pica una araña radiactiva y pasa de chico tímido a héroe secreto. El héroe posmoderno es más parecido al Walter White de Breaking Bad que al imperturbable Superman. Si antes era la libertad, lo que hoy se debe defender es más difuso. En la era de la comunicación nadie puede pensar que por vestir slip rojo y ocultar los anteojos van a dejar de reconocer a Clark Kent. En cambio, un circuito de narcotráfico surgido de una crisis existencial pos cáncer tiene más correlato con nuestra realidad. La industria del superhéroe tradicional tomó nota de esto. Antes los superhéroes eran parte de una historia sencilla en la que había buenos y malos. Hoy en las películas de Batman, Superman o Spiderman se representan los conflictos internos de los protagonistas. Son de pronto más humanos de lo que se creía. Antes eran seres perfectos. Era un tiempo de héroes fríos. Hoy se parecen más al ingeniero Bombita, el vengador de Relatos salvajes, que hace volar por los aires una grúa. ¿Pero podemos seguir hablando de superhéroes, hoy que hasta Superman le hace bullying a Lex Luthor de puro jodido? Podemos. El heroísmo radica no en la perfección de nuestro protagonista, sino en el valor afectivo que le damos. Algo de eso habrá en esto de vestirse de ellos. No se trata de un mero disfraz. Es algo más, como el saludo torpe de quienes somos tomados por asalto por la infancia. ¿Y quién más héroe que un pibe de barrio que, sin poderes especiales, se pone el traje de Superman y sale a enfrentar el crimen de nuestra infancia asesinada por el tiempo?.

Procesado por Jorge Luis Icardi.
Fuente: Joaquín Sánchez Mariño, para La Nación, Buenos Aires,, Argentina.
29 de enero de 2015.



SÓCRATES, de ATENAS.

Sócrates de Atenas
Nacimiento 469 antes de Cristo; en Atenas, Antigua Grecia.
Fallecimiento 399 antes de Cristo; En Atenas, Antigua Grecia .
Causa de muerte Envenenamiento.
Nacionalidad Antigua Atenas.


Sócrates de Atenas, (469-399 antes de Cristo). fue un filósofo clásico ateniense considerado como uno de los más grandes, tanto de la filosofía occidental como de la universal. Fue maestro de Platón, quien tuvo a Aristóteles como discípulo, siendo estos tres los representantes fundamentales de la filosofía de la Antigua Grecia.


Índice [ocultar]
1 Biografía
1.1 El juicio
1.2 Muerte
2 El problema de las fuentes
3 Descripción
4 Pensamiento
5 Véase también
6 Referencias
7 Bibliografía
8 Enlaces externos.

Nació en la Antigua Atenas, donde vivió durante los dos últimos tercios del siglo V antes de Cristo,la época más espléndida en la historia de su ciudad natal, y de toda la antigua Grecia. Fue hijo de Sofronisco, de profesión cantero, y de Fainarate, comadrona, emparentados con Arístides el Justo.

Según Plutarco, cuando Sócrates nació su padre recibió del oráculo el consejo de dejar crecer a su hijo a su aire, sin oponerse a su voluntad ni reprimirle sus impulsos. No obstante, ni Jenofonte ni Platón mencionan esta intervención del oráculo, lo que hace pensar que pueda ser una tradición popular muy posterior.

Desde muy joven, llamó la atención de los que lo rodeaban por la agudeza de sus razonamientos y su facilidad de palabra, además de la fina ironía con la que salpicaba sus tertulias con los ciudadanos jóvenes aristocráticos de Atenas, a quienes les preguntaba sobre su confianza en opiniones populares, aunque muy a menudo él no les ofrecía ninguna enseñanza. Tuvo por maestro al filósofo Arquelao quien lo introdujo en las reflexiones sobre la física y la moral.

Se casó con Jantipa, que era de familia noble. Según una tradición antigua, trataba muy mal al filósofo, aunque en realidad Platón muestra, al narrar la muerte de Sócrates en el Fedón, una relación normal e incluso buena entre los dos.

Su inconformismo lo impulsó a oponerse a la ignorancia popular y al conocimiento de los que se decían sabios, aunque él mismo no se consideraba un sabio, aún cuando uno de sus mejores amigos, Querefonte, le preguntó al oráculo de Delfos si había alguien más sabio que Sócrates, y la Pitonisa le contestó que no había ningún griego más sabio que él (Apología 21a). Al escuchar lo sucedido, Sócrates dudó del oráculo, y comenzó a buscar alguien más sabio que él entre los personajes más renombrados de su época, pero se dio cuenta de que en realidad creían saber más de lo que realmente sabían. Filósofos, poetas y artistas, todos creían tener una gran sabiduría, en cambio, Sócrates era consciente tanto de la ignorancia que le rodeaba como de la suya propia. Esto lo llevó a tratar de hacer pensar a la gente y hacerles ver el conocimiento real que tenían sobre las cosas. Asumiendo una postura de ignorancia, interrogaba a la gente para luego poner en evidencia la incongruencia de sus afirmaciones; a esto se le denominó «ironía socrática», la cual queda expresada con su célebre frase «Solo sé que no sé nada» . Su más grande mérito fue crear la mayéutica, método inductivo que le permitía llevar a sus alumnos a la resolución de los problemas que se planteaban por medio de hábiles preguntas cuya lógica iluminaba el entendimiento. Según pensaba, el conocimiento y el autodominio habrían de permitir restaurar la relación entre el ser humano y la naturaleza.

La sabiduría de Sócrates no consiste en la simple acumulación de conocimientos, sino en revisar los conocimientos que se tienen y a partir de ahí construir conocimientos más sólidos.

Esto le convierte en una de las figuras más extraordinarias y decisivas de toda la historia; representa la reacción contra el relativismo y subjetivismo sofista, y es un singular ejemplo de unidad entre teoría y conducta, entre pensamiento y acción. A la vez, fue capaz de llevar tal unidad al plano del conocimiento, al sostener que la virtud es conocimiento y el vicio ignorancia.

El poder de su oratoria y su facultad de expresión pública eran su fuerte para conseguir la atención de las personas.

Sócrates no escribió ninguna obra porque creía que cada uno debía desarrollar sus propias ideas. Conocemos en parte sus ideas desde los testimonios de sus discípulos: Platón, Jenofonte, Aristipo y Antístenes, sobre todo. Tales testimonios no son convergentes, por lo que no resulta fácil conocer cuál fue el verdadero pensamiento de Sócrates.
Además de los discípulos mencionados, tuvo otros discípulos y oyentes, entre los que pueden recordarse a Euclides de Megara, Fedón de Elis y Esquines de Esfeto.

Juicio de Sócrates

Aunque durante la primera parte de su vida fue un patriota y un hombre de profundas convicciones religiosas, Sócrates sufrió sin embargo la desconfianza de muchos de sus contemporáneos, a los que les disgustaba la nueva postura que tomó frente al Estado ateniense y la religión establecida, principalmente en contra de las creencias metafísicas de Sócrates, que planteaban una existencia etérea sin el consentimiento de ningún dios como figura explícita. Fue acusado en el 399 antes de Cristo, de despreciar a los dioses y corromper la moral de la juventud, alejándola de los principios de la democracia.

La Apología de Platón recoge lo esencial de la defensa de Sócrates en su propio juicio; una valiente reivindicación de toda su vida. Fue condenado a muerte, aunque la sentencia sólo logró una escasa mayoría. Cuando, de acuerdo con la práctica legal de Atenas, Sócrates hizo una réplica irónica a la sentencia de muerte del tribunal proponiendo pagar tan sólo una pequeña multa dado el escaso valor que tenía para el Estado un hombre dotado de una misión filosófica, enfadó tanto al jurado que éste volvió a votar a favor de la pena de muerte por una abultada mayoría. Los amigos de Sócrates planearon su huida de la prisión pero prefirió acatar la ley y murió por ello. Pasó sus últimos días con sus amigos y seguidores.

El envenenamiento por cicuta era un método empleado habitualmente por los griegos para ejecutar las sentencias de pena de muerte. Sócrates fue juzgado y, declarado culpable, cumplió esta pena en el año 399 antes de Cristo.

Murió a los 70 años de edad, aceptando serenamente esta condena, método elegido por un tribunal que le juzgó por no reconocer a los dioses atenienses y corromper a la juventud. Según relata Platón en la Apología que dejó de su maestro, éste pudo haber eludido la condena, gracias a los amigos que aún conservaba, pero prefirió acatarla y morir.

A su muerte surgen las escuelas socráticas, la Academia Platónica, las menores, dos de moral y dos de dialéctica, que tuvieron en común la búsqueda de la virtud a través del conocimiento de lo bueno.

Platón no pudo asistir a los últimos instantes y éstos fueron reconstituidos en el Fedón, según la narración de varios discípulos. Aquí está el paso que describe los síntomas: Él paseó, y cuando dijo que le pesaban las piernas, se tendió boca arriba, pues así se lo había aconsejado el individuo. Y al mismo tiempo el que le había dado el veneno lo examinaba cogiéndole de rato en rato los pies y las piernas, y luego, apretándole con fuerza el pie, le preguntó si lo sentía, y él dijo que no. Y después de esto hizo lo mismo con sus pantorrillas, y ascendiendo de este modo nos dijo que se iba quedando frío y rígido. Mientras lo tanteaba nos dijo que, cuando eso le llegara al corazón, entonces se extinguiría.

Ya estaba casi fría la zona del vientre, cuando descubriéndose, pues se había tapado, nos dijo, y fue lo último que habló:
—Critón, le debemos un gallo a Asclepio. Así que págaselo y no lo descuides.
—Así se hará, dijo Critón. Mira si quieres algo más.
Pero a esta pregunta ya no respondió, sino que al poco rato tuvo un estremecimiento, y el hombre lo descubrió, y él tenía rígida la mirada. Al verlo, Critón le cerró la boca y los ojos.

Este fue el fin, Equécrates, que tuvo nuestro amigo, el mejor hombre, podemos decir nosotros, de los que entonces conocimos, y, en modo muy destacado, el más inteligente y el más justo.

la prisión estatal extramuros del Ágora de Atenas, es donde se cree que estuvo preso y murió Sócrates en el año 399 antes de Cristo. Hijo de un escultor y una comadrona, recibió una educación tradicional: literatura, música y gimnasia. Más tarde se familiarizó con la dialéctica y la retórica de los sofistas. Al principio, Sócrates siguió el trabajo de su padre; realizó un conjunto de estatuas de las tres Gracias, que estuvieron en la entrada de la Acrópolis hasta el siglo II a. C. Durante la guerra del Peloponeso contra Esparta, sirvió como hoplita con gran valor en las batallas de Potidea en el 432-430 a. C., Delio en el 424 a. C., y Anfípolis en el 422 a. C.

Era de pequeña estatura, vientre prominente, ojos saltones y nariz exageradamente respingona. Su figura era motivo de chanza. Alcibíades lo comparó con los silenos, los seguidores ebrios y lascivos de Dioniso. Platón consideraba digno de ser rememorado el día en que le lavó los pies y le puso sandalias, y Antifón, el sofista, decía que ningún esclavo querría ser tratado como él se trataba a sí mismo. Llevaba siempre la misma capa, y era tremendamente austero en cuanto a comida y bebida.

Fue el verdadero iniciador de la filosofía en cuanto que le dio su objetivo primordial de ser la ciencia que busca en el interior del ser humano. El método de Sócrates era dialéctico: después de plantear una proposición analizaba las preguntas y respuestas suscitadas por la misma. Sócrates describió el alma como aquello en virtud de lo cual se nos califica de sabios o de locos, buenos o malos, una combinación de inteligencia y carácter.
Tuvo gran influencia en el pensamiento occidental, a través de la obra de su discípulo Platón.

Creía en la superioridad de la discusión sobre la escritura y, por lo tanto, pasó la mayor parte de su vida de adulto en los mercados y plazas públicas de Atenas, iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, a quienes solía responder mediante preguntas. Privilegió un método, al cual denominó (probablemente evocando a su madre partera) mayéutica, es decir, lograr que el interlocutor descubra sus propias verdades.

Fue obediente con las leyes de Atenas, pero evitaba la política. Creía que podría servir mejor a su país dedicándose a la filosofía. No escribió ningún libro ni tampoco fundó una escuela regular de filosofía. Todo lo que se sabe con certeza sobre sus enseñanzas se extrae de la obra de Platón, que atribuyó sus propias ideas a su maestro. Platón describió a Sócrates escondiéndose detrás de una irónica profesión de ignorancia, conocida como ironía socrática, con gran ingenio y agudeza mental.

La base de sus enseñanzas y lo que inculcó, fue la creencia en una comprensión objetiva de los conceptos de justicia, amor y virtud; y el conocimiento de uno mismo. Creía que todo vicio es el resultado de la ignorancia y que ninguna persona desea el mal; a su vez, la virtud es conocimiento y aquellos que conocen el bien actuarán de manera justa. Su lógica hizo hincapié en la discusión racional y la búsqueda de definiciones generales. En este sentido influyó en sus discípulo Platón y, a través de él, en Aristóteles.

Otro pensador y amigo influenciado por Sócrates fue Antístenes, el fundador de la escuela cínica de filosofía. Sócrates también fue maestro de Arístipo, que fundó la filosofía cirenaica de la experiencia y el placer, de la que surgió la filosofía más elevada de Epicuro. Tanto para los estoicos como el filósofo griego Epicteto, para el filósofo romano Séneca el Viejo como para el emperador romano Marco Aurelio, Sócrates representó la personificación y la guía para alcanzar una vida superior.

Aristóteles señala claramente las dos grandes aportaciones de Sócrates:

Dos cosas hay que atribuir con justicia a Sócrates, por un lado el argumento inductivo y por otro la definición general.


Procesado por Jorge Luis Icardi.
Fuente: Wikipedia.es
29 de enero de 2015.