miércoles, 30 de noviembre de 2011

Consejos para evitar los ataques más comunes en las redes sociales...

IEco, el suplemento económico de Clarín
Miércoles 30.11.2011

Consejos para evitar los ataques más comunes en las redes sociales
Los peligros de las aplicaciones truchas, los perfiles falsos y los videos caseros que despiertan curiosidad.
Por Marcelo Bellucci
mbellucci@clarin.com

Desde la explosión de Internet, los sitios ensayaron diferentes fórmulas para retener a sus visitantes. Alguna vez la brújula apuntó a los portales, después a los blogs y hoy el norte está en las redes sociales. El problema es que por la masividad, llegan los oportunistas, que buscan obtener algún rédito engañando a los usuarios comunes. Cuáles son las técnicas más empleadas y como evitar caer en la trampa.
La maquinaria de la ingeniería social se basa en trucos que todos afirman conocer pero que raramente fallan. Ejemplo: “Llega a tu casilla de Facebook un mensaje aparentemente oficial que autoriza el botón No me gusta en tu cuenta. O un aviso de cierre de cuenta o un video que te despierta curiosidad . Al hacer clic el desprevenido es conducido a un sitio externo, idéntico al anterior, pero que se trata de una fachada”, explica Sebastián Bortnik, experto en seguridad de ESET.
Para ingresar a este sitio piden las claves de Facebook, y así son sustraídas. Una vez que roban las claves, las posibilidades van desde la infección con malware, el robo de información o la suplantación de la identidad. “No existen soluciones mágicas, comenta Bortnik, la clave está en pensar antes de cliquear.
Una vez usurpada la cuenta, se puede reportar el abuso mediante los enlaces de denuncia que ofrecen todas las redes sociales”.
El afán de popularidad que promueven las redes ha dado origen a los Socialbots , programas que simulan ser perfiles reales pero que en rigor son un fraude. Estos replicantes son capaces de lograr una interacción básica, repartir Me gusta entre sus víctimas y para no levantar sospechas, enviar unas 25 solicitudes al día. Una vez aceptados, se dedican a recopilar datos de los incautos navegantes para bombardearlos con spam o mover campañas de phishing (links a sitios que imitan ser otros) a gran escala. Para no caer en su red, desconfiar de los desconocidos con miles de seguidores que piden amistad.
El brazo de las redes sociales alcanza a los chicos . Para ingresar a Facebook hacen falta 13 años, aunque esta norma no se respeta. Se estima que más de 7 millones de menores de esa edad la usan. Gabriel Calbosa, de EDSI Trend Argentina explica que “los niños ingresan con 9 y 11 años. En estos espacios pierden el control y pueden ser presa fácil de pedófilos o hackers. Un ejemplo son los juegos con aplicaciones maliciosas. Como los menores no tienen la capacidad para detectar un engaño, pueden abrir la puerta a robos de claves en la máquina o facilitar datos personales”. La responsabilidad de los padres es “educar a sus hijos para que se conecten con sitios apropiados para su edad, que se vinculen sólo con conocidos y que desconfíen de ofertas demasiado generosas” dispara Calbosa.“Entre las tendencias identificadas en el último año, se destaca la cantidad de equipos infectados con robots informáticos. Uno de los métodos de contagio es a través de los mensajes de Twitter que llevan la dirección acortada. Ya que al tener su URL oculta puede desembocar en los lugares menos pensados. Las operaciones con botnets son baratas y fáciles de propagar. Un foro clandestino en 2010 promovía una red de 10 mil bots por US$ 15 dólares.” dice Marcos Boaglio, de Symantec.


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martes, 29 de noviembre de 2011

35 cosas curiosas del mundo.....

Curiosidades del mundo

El mundo está lleno de curiosidades. Algunas más increíbles que otras.
Datos que hacen la normalidad menos normal y más interesante. Esta es una lista
de 35 de esas cosas fuera de lo común que se encuentran en las películas, en la
vida diaria y en la naturaleza. Todo lo que en realidad no es fundamental, pero
claramente, más entretenido de saber.

1. Solamente el 16 % de las mujeres nacen rubias, mientras que aproximadamente
el 33 % de las mujeres son rubias
2. Si viste Regreso al Futuro 2;, tal vez recuerdes que en el almanaque de los
récord decía que en 1997 el equipo de Florida ganaría la Serie Mundial.
En la época en que la película fue hecha (en los años 80), Florida ni siquiera
tenia equipo. Sin embargo, el día 26 de Octubre de 1997, Florida quedó campeón
de las Series Mundiales, tal y como decía el almanaque de la película
3. El sol libera más energía en un segundo que toda la energía consumida por la
humanidad desde su inicio.
4. Cuando vayas a McDonalds, observa que te servirán la comida con la M mirando
hacia ti (o por lo menos así debería ser)
5. Los ratones no pueden vomitar.
6. Napoleón Bonaparte calculó que las piedras utilizadas en la construcción de
las pirámides de Egipto, serían suficientes para construir un enorme muro
alrededor de Francia.

7. La letra J, es la única letra que no aparece en la tabla periódica.
8. La manera más fácil de diferenciar un animal carnívoro de un herbívoro es por
sus ojos. Los carnívoros (perros, leones) los tienen al frente de la cabeza, lo
que les facilita localizar su alimento. Los herbívoros los tienen
a los lados de la misma (aves, conejos), lo que les ayuda a detectar la
aproximación de un posible depredador.
9. Una persona parpadea aproximadamente 25 mil veces por semana.
10. Los CDs fueron diseñados para tener una capacidad de 74 minutos de música
porque esa es la duración de la Novena Sinfonía de Beethoven.
11. Está probado que el cigarro es la mayor fuente de investigaciones y
estadísticas.
12. Los relámpagos matan más que las erupciones volcánicas.
13. El material más resistente creado por la naturaleza es la tela de araña.

14. El nombre HAL, del computador de la película 2001, Odisea en el Espacio; no
fue escogido por casualidad. Esta formado por las letras inmediatamente
anteriores a las que forman la palabra IBM.
15. El horno de microondas surgió cuando un investigador estudiaba las
microondas y notó que estas habían derretido el chocolate que tenía en la bolsa.
16. Los niños con nombres extraños, generalmente tienen más problemas mentales
que las niñas.
17. Los rusos atienden el teléfono diciendo "Estoy oyendo"
18. El 15% de las mujeres americanas se mandan flores a sí mismas en el día de
los enamorados.
19. Antes de la Segunda Guerra Mundial, en el directorio telefónico de New York
había 22 Hitlers. Para el final de la guerra no había ninguno.
20. Las mujeres son las mayores compradoras de calzoncillos.
21. Si se erradicaran las enfermedades cardíacas, el cáncer y la diabetes, la
expectativa de vida del hombre sería de 99.2 años.
22. La hija de Shakespeare era analfabeta.
23. Antes del 1800, los zapatos para el pie izquierdo y derecho eran iguales.
24. Cuando nace una culebra con dos cabezas, estas pelean entre sí por la
comida.
25. Einstein nunca fue un buen alumno, y ni siquiera hablaba bien a los 9 años,
sus padres creían que era retrasado mental. No aprobó el examen de ingreso en el
equivalente al bachiller.
26. El océano Atlántico es más salado que el Pacífico.
27. El elefante es el único animal con 4 rodillas.
28. El nombre original de Luke Skywalker era Luke Starkiller.
29. Una gota de petróleo es capaz de convertir 25 litros de agua en no potable.
30. Cada año, el 98% de los átomos de tu cuerpo son sustituidos.
31. Las ovejas no beben agua en movimiento.
32. Microsoft gasta más atendiendo llamadas de sus usuarios con problemas que
produciendo sus programas.
33. Los americanos gastan más en comida de perro que en comida de bebé.
34. El cabello crece más rápido durante la noche, y pierdes un promedio 100
pelos por día.
35. Los ojos de un hámster pueden caerse si lo cuelgan con la cabeza para abajo.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Objetos cercanos de todo tipo...

Página/12 :: futuro
Sábado, 26 de noviembre de 2011

ASTRONOMÍA: OBJETOS CERCANOS DE TODO TIPO
La amenaza del asteroide
Por Pedro Saizar

Los vecinos de la tranquila localidad peruana de Carancas se sobresaltaron por una explosión en la noche del sábado 15 de septiembre. Poco después encontraron un cráter de 30 metros de diámetro en un campo vecino.
Hace dos meses, en Esteban Echeverría, provincia de Buenos Aires, otra explosión destruyó una casa y generó, entre otras versiones, la de un impacto meteorítico, luego desmentida ante la ausencia de un cráter.
Finalmente, a principios de este mes, los titulares anunciaron el pasaje cercano de un asteroide que, si fuera a chocar con la Tierra, podría provocar un desastre de proporciones hollywoodenses.
Así como los antiguos humanos tenían un temor reverencial por los eclipses de Sol, muchos de sus descendientes modernos sienten intriga y hasta una preocupación de bajo voltaje cada vez que uno de estos proyectiles cósmicos amenazan con “visitar” nuestro planeta. Pero, ¿hasta qué punto son una amenaza?
Es un hecho conocido que la Tierra es continuamente bombardeada por estas rocas cósmicas. Afortunadamente, la vasta mayoría son apenas granitos de arena o piedritas de pocos centímetros pero su peso combinado equivaldría a un camión cargado de ripio al año. El intenso calor generado por su caída en la atmósfera los desintegra mucho antes de llegar al suelo y se ven sólo como “estrellas fugaces”.
Sin embargo, también hay en el espacio rocas lo suficientemente grandes para destrozar alguna propiedad, aniquilar una ciudad o incluso para extinguir toda forma de vida en el planeta. Para comprender mejor la magnitud de la amenaza, examinemos de cerca a estos vagabundos espaciales.

LOS ASTEROIDES QUE PASAN (DEMASIADO) CERCA DE LA TIERRA
La mayoría orbitan alrededor del Sol en el extenso cinturón de asteroides que se extiende entre las órbitas de Marte y Júpiter. Pero hay muchos otros distribuidos por el Sistema Solar. Aquellos que tienen rasgos comunes son clasificados por los astrónomos en distintas “familias” de asteroides. Dos de estas familias, conocidas como Apollo y Amor, son importantes porque sus miembros suelen pasar cerca de la Tierra. En conjunto, los astrónomos llaman a los “objetos que pasan cerca de la Tierra”, justamente así, aunque prefieren la forma inglesa más compacta: NEO, por Near-Earth Objects.
Estudiando la cantidad y los tamaños de los cráteres lunares, los astrónomos encontraron que los asteroides chicos son mucho más abundantes que los grandes, producto de la fragmentación en los primeros tiempos del Sistema Solar. En aquellos tiempos, la población de asteroides era enormemente mayor, pero los choques mutuos y las caídas en los planetas redujeron sus números drásticamente.
Sin embargo, hay todavía asteroides remanentes que podrían implicar un peligro potencial para la Tierra. Por este motivo, hay varias redes de observatorios en distintos países que buscan y monitorean la mayor cantidad posible de asteroides, especialmente, los cercanos a nuestro planeta.
Según una compilación realizada por el Programa NEO de la NASA, hasta el 30 de junio se conocían 8034. De ellos, el 10 por ciento tienen diámetros mayores a un kilómetro, el 57 por ciento tienen entre 100 y 1000 metros, y el 33 por ciento son menores a 100 metros de diámetro.
Los números parecen contradecir lo que señalábamos antes sobre la relación entre población y tamaño. Pero debemos tener presente que los datos no reflejan la población real, sino sólo la conocida. Esto significa que los instrumentos no pueden cubrir todo el cielo todo el tiempo. Y además, resulta más difícil descubrir a los asteroides pequeños que a los grandes. En otras palabras, es muy probable que los 826 asteroides de más de un kilómetro cercanos a la Tierra sean la gran mayoría de los existentes ahora. Pero es seguro que hay bastantes más que los 2700 asteroides conocidos de menos de 100 metros.
Esta dificultad de detección de los pequeños se vincula directamente con el problema de la amenaza de una catástrofe. Los grandes son más fácilmente detectables porque son más brillantes y sus trayectorias han sido bien determinadas. Cualquier asteroide nuevo de gran tamaño tendrá grandes probabilidades de ser descubierto con anticipación y monitoreado para determinar el peligro de colisión. Para los próximos 12 meses se anticipa que sólo un asteroide pasará a menos de un millón de kilómetros de la Tierra. El principal problema para los astrónomos los ofrecen los asteroides de entre 30 y 300 metros de diámetro. Estos son lo suficientemente grandes para causar un desastre local y algunos podrían escapar a la detección o detectarse muy sobre la hora de una posible colisión.

ZONAS DE RIESGO
Para evaluar el riesgo, los astrónomos usan la llamada escala de Torino, la cual establece una serie de niveles de alerta, llamadas “zonas de riesgo”, de acuerdo con la amenaza potencial o real de una colisión.
Al momento de escribir esta nota, hay sólo 2 asteroides con un valor de 1 en la escala de Torino, el 2007 VK184 y el 2011 AG5. Sus probabilidades de colisión están actualmente estimadas por debajo de 1 en 600 y 1 en 1700, respectivamente para mediados de siglo. Pero no sería de extrañarse que ambos sean llevados al cero de la escala en breve. Al fin y al cabo, poco más de 150 asteroides fueron bajados de categoría ¡sólo este año!
Las probabilidades de alcanzar valores mayores en la escala de Torino son extremadamente pequeñas. Los científicos calculan que en mil años caerán menos de 20 meteoritos capaces de provocar destrucción local. En cambio, uno capaz de provocar destrucción regional caería una vez cada 10 a 100 mil años, y uno que genere desvastación global ocurrirá con mucha menos frecuencia. Los grandes dinosaurios fueron testigos del horror de una catástrofe de esta magnitud, hace 65 millones de años.
¿Y qué pasa con los asteroides no detectados? A juzgar por los conocidos, el riesgo es muy pequeño, aunque ciertamente existe. De aparecer uno en rumbo de colisión sin detección previa, lo más probable es que sea pequeño y caiga en el mar o en zonas despobladas. Pero aún cayendo en una zona poblada, podría causar un desastre comparable a un volcán u otros fenómenos naturales con los que convivimos diariamente. Claro que a nadie le gusta que le toque, pero, a modo de consuelo, la historia humana aún no registra en forma fehaciente humanos muertos por impactos de meteoritos. Cosa que no se puede decir de los terremotos y menos de la imprudencia humana en las rutas.
Por supuesto, los científicos tratan de establecer sistemas de monitoreo cada vez más eficaces y sensibles. Al menos, confían que difícilmente se les escape un asteroide capaz de provocar una extinción global masiva y se lo pueda enfrentar con nuestras mejores armas: ciencia y tecnología usadas inteligentemente.


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"Paleodesafío" para escuelas del Chubut...

Página/12 :: futuro
Sábado, 26 de noviembre de 2011

ALUMNOS CHUBUTENSES SE ANIMAN A RESPONDER SOBRE CIENCIAS. Un curioso y notable “paleodesafío”.

Imagine a más de 20 adolescentes patagónicos debatiendo al pie de la parrilla sobre si hay vida en las lunas de Júpiter o si los agujeros negros permiten viajar por el tiempo. Imagine a estos mismos jóvenes, horas antes, escuchando al curador de un museo sobre cómo se clasifican y preservan los fósiles hallados en el campo. O respondiendo preguntas sobre ciencias hechas por científicos.
Por Pedro Saizar

Esto mismo ocurrió durante el celebrado 11/11/11 y al día siguiente durante la instancia final del Paleodesafío, un concurso para escuelas del Chubut organizado por el Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF), de Trelew. Los protagonistas fueron los 28 alumnos clasificados provenientes de siete escuelas de Puerto Madryn, Rawson, Playa Unión, Trelew y de la localidad rural de Piedra Parada. Ellos dejaron atrás a más de 300 competidores anotados en 30 escuelas provinciales.
¿Qué comía el Carnotaurus sastrei? ¿Qué era geológica empezó luego de la desaparición de los dinosaurios? ¿Dónde se encuentra la montaña más alta del Sistema Solar?
Sobre estos y muchos otros temas respondieron los alumnos en cada prueba con opciones múltiples para pasar a la siguiente instancia interescolar.
En ella, clasificaron siete escuelas y cuatro alumnos por escuela para la gran final en Trelew.

Y EL GANADOR FUE...
Franco Roldán, un joven de Puerto Madryn a punto de terminar la escuela secundaria, se dio un doble gusto antes de pensar en su futura vida universitaria en Córdoba: coronarse campeón del Paleodesafío por segundo año consecutivo en la categoría individual. Y tanto él como sus compañeros, Iván Puebla, Gastón Zampaglione y Ezequiel Bogado, guiados por la profesora Ivonne Paredes, se dieron el adicional gusto de obtener también el primer premio para su escuela, la Nº 703, localmente conocida como “la Politécnica”. El segundo puesto institucional fue para la Escuela Nº 752 de Rawson.
Auspiciado por el Ministerio de Educación y la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación, ambos del Chubut, esta quinta edición del concurso repartió 15.000 pesos en premios de temática científica, con el aporte adicional de la Editorial Siglo XXI, Optica Saracco y el Instituto de Acción Social del Chubut. Además, la Fundación Egidio Feruglio otorgó un premio especial a la Escuela Rural Nº 7706 de Piedra Parada por ser la única escuela del interior provincial clasificada en las últimas dos finales.
Pero la final y la premiación fueron sólo los condimentos de dos días cargados de actividades.

DOS DÍAS PARA EL RECUERDO
El viernes, los finalistas hicieron mucho más que responder preguntas. Empezando por una atenta recorrida a la exhibición permanente y siguiendo por las áreas de preparación de fósiles y la colección, donde pudieron conocer algunos de los casi 10.000 fósiles custodiados por el MEF como parte del patrimonio fosilífero provincial. “Les conté sobre algunas de mis piezas favoritas pero, más importante, pudieron ver los esfuerzos que hacemos para preservarlos, justamente, para ellos y sus descendientes”, dice Eduardo Ruigómez, curador de la colección. “Estaban fascinados y preguntaron mucho”, concluyó.
La prueba final, luego de una merienda reparadora, consistió en rondas eliminatorias entre los seis finalistas que obtuvieron los puntajes más altos en las pruebas anteriores. Frente al jurado y el público presente se impuso Franco con nada menos que 14 correctas de las 19 preguntas formuladas. Alejandra Pagani, paleontóloga del MEF y miembro del jurado, señaló que el nivel y variedad de las preguntas era amplio e incluía preguntas que resultarían difíciles aun para un universitario no especializado. “Es muy estimulante ver el interés que despiertan los temas científicos”, señaló la especialista en invertebrados marinos fósiles.
El sábado temprano, el grupo partió hacia el Geoparque Bryn Gwyn. Ubicado sobre la barda norte del río Chubut, cerca de Gaiman, el parque muestra estratos geológicos de los últimos 40 millones de años. Por el sendero, el grupo pudo seguir la alternancia de la tierra y el mar en la zona, a través de fósiles representativos de cada época. Por la tarde, acompañados por personal científico del museo, tuvieron la oportunidad de recorrer zonas del parque restringidas al público en general por estar destinadas a la investigación.
Al atardecer, no tardó en armarse una animada discusión sobre Astronomía. El cielo apareció algo velado por las cenizas volcánicas, pero la Luna casi llena y Júpiter causaron admiración generalizada en el telescopio.
Los investigadores del MEF ven más posibilidades detrás del concurso. Amalia Villafañe, paleontóloga especialista en mamíferos fósiles, dijo que las respuestas “nos dan a los científicos una mirada sobre qué ideas y conocimientos tienen los chicos sobre estos temas y esto nos permitirá desarrollar nuevos materiales educativos en el futuro”.
Información sobre el concurso y el museo: www.mef.org.ar


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jueves, 24 de noviembre de 2011

A 20 años de la partida de un "GENIO"...0

Biografía de Freddie Mercury

Freddie Mercury
(Zanzíbar, 1946 - Londres, 1991) Vocalista, músico y compositor que fue
conocido a escala internacional como líder de la banda de rock británica
Queen, pero que también desarrolló una trayectoria paralela en solitario
de innegable éxito.
Ni su verdadero nombre fue Freddie Mercury, ni llegó al mundo en el Reino
Unido, el país que le vio triunfar. Se llamaba Farookh Bulsara y nació el
5 de septiembre de 1946 en la isla de Zanzíbar (Tanzania), situada en la
costa este de África y famosa por su producción de especias. Figura
provocadora, versátil y carismática como pocas, su fallecimiento el 24 de
noviembre de 1991 conmocionó al mundo de la música.

Freddie Mercury
Farookh era un niño extraordinariamente guapo, tímido y muy apegado a su
madre y a su hermana pequeña Kashmira, que había nacido en 1952. Sus
padres, Jer y Bomi Bulsara, formaban un matrimonio de origen persa devoto
del profeta Zoroastro, y decidieron enviar al niño a la India para que
recibiera una buena educación. Allí quedó al cuidado de sus tíos y fue
matriculado en la St. Peter's School, institución de enseñanza británica
situada en Panchgani, a unas cincuenta millas de Bombay.
Muy interesado por los deportes, el joven Bulsara mostró buenas maneras
como boxeador aunque, después de que su madre le animara a colgar los
guantes porque resultaba una práctica demasiado violenta, cambió el ring
por la mesa de ping pong y a los diez años ya era campeón escolar de la
disciplina.
Como también en aquellos años de la infancia comenzó a despertar su
afición por la música, siguió clases de piano e ingresó en el coro de la
escuela. Convencido de sus tempranas habilidades musicales, fue el propio
director del St. Peter's quien recomendó a los padres del joven que
iniciara los estudios de piano. Durante este periodo de formación, el
inquieto Farookh también empezó a demostrar ciertas aptitudes escénicas y
participó en varias obras de teatro colegiales.
Muy pronto puso en pie su primer grupo musical, The Hectics, una banda
amateur de rock and roll que prodigaba sus actuaciones en todas las
fiestas y bailes del colegio. En esta formación, en la que ocupaba el
puesto de pianista, le acompañaban Derrick Branche, Bruce Murray, Farang
Irani y Victory Rana. Las primeras influencias musicales de Farookh
llegaron de la mística música hindú, de los sonidos clásicos y algo del
rock and roll que por entonces se producía en otras partes del planeta. En
aquella época, sus amigos del colegio comenzaron a llamarle Freddie,
traducción más o menos fiel de Farookh al inglés, y, de hecho, el propio
joven firmaba en ocasiones como Frederick.
Regresó a Zanzíbar en 1962 junto a su familia, pero un par de años
después, los Bulsara decidieron emigrar al Reino Unido, para huir del
estallido de violencia que sufría la isla. Curiosamente, Freddie jamás
volvería a su tierra natal, ni tampoco a la India; una nueva etapa de su
vida comenzaba entonces en una casa de Feltham (Middlesex), cerca de
Londres.
Ingresó en el Isleworth Polythecnic y, durante las vacaciones, se empleaba
en trabajos eventuales para ganar un dinero extra. Hacia 1966, Freddie era
un alumno de la Ealing Art School, que estudiaba para convertirse en
diseñador gráfico, aunque su interés por la música no había desaparecido.
Abandonó su casa y alquiló un piso en Kensington junto a un compañero
llamado Chris Smith.
Por entonces también trabó muy buena amistad con Tim Staffell, otro amigo
de la Ealing que formaba parte de un grupo llamado Smile, en el que
tocaban Brian May y Roger Taylor. Freddie se convirtió en seguidor y fan
número uno de la banda. En 1969, dejó la escuela con su diploma en artes
gráficas y diseño en el bolsillo y comenzó a compartir piso con Roger, con
quien acudía a un puesto del mercadillo de Kensington para vender ropa y
pinturas.
En el verano de ese mismo año, Freddie empezó a cantar en un grupo de
Liverpool llamado Ibex, que se había trasladado a Londres buscando fama y
éxito, pero que tuvo una efímera y complicada existencia. El 23 de agosto
de 1969, Freddie debutó en público junto al trío formado por Mike Bersin,
John Tupp Taylor y Mick Miffer Smith. Un mes más tarde, el grupo cambió de
batería y de nombre. Miffer abandonó la formación y dejó su sitio a
Richard Thompson, ex componente de 1984, la banda de Brian May.
Después de esta experiencia fallida, Freddie lo intentó en otra banda
llamada Sour Milk Sea, con la que contactó gracias a un anuncio del Melody
Maker en el que buscaban un vocalista. A finales de 1969, Freddie era el
vocalista del grupo, en el que también estaban Chris Cheney y Jeremy
Rubber Gallop a la guitarra, el bajista Paul Milan y el batería Rob
Tyrell. Pero esta prometedora aventura tan sólo duró unos meses porque, en
abril de 1970, Smile volvió a cruzarse en su trayectoria. Su viejo amigo
Tim Staffell había decidido abandonar la formación y Roger y Brian le
pidieron que fuera el vocalista del grupo.

Nace Queen
Freddie insistió en renombrar a la banda y suya fue la idea de bautizarla
como Queen. Al mismo tiempo, cambió su apellido artístico y se convirtió
desde ese momento en Freddie Mercury. Tras las innovaciones, el trío probó
con varios bajistas hasta que en 1971 se incorporó a la formación un
personaje tranquilo y sosegado, John Deacon.
El logotipo, otra de las señas de identidad de Queen, fue también una
creación del vocalista, que dejó patentes sus dotes como imaginativo
diseñador. La imagen presentaba los cuatro signos del zodíaco de los
miembros de la banda (dos leones por Roger y John, los dos leos del grupo,
el cangrejo por el signo cáncer de Brian May y las ninfas que
identificaban el signo virgo de Freddie) alrededor de una gigantesca Q y,
sobre todo ello, el ave fénix, que saludaba el nacimiento del grupo de las
cenizas de otras formaciones. También desde el primer momento fue Freddie
el impulsor de la imagen visual de la formación, con su personalísima
puesta en escena y su inconfundible vestuario. El resto pertenece a la
historia de Queen.
Un hecho importante en la vida privada de Mercury tuvo lugar en 1970; fue
entonces cuando conoció a Mary Austin, con quien convivió durante siete
años y con quien conservaría una buena amistad hasta el momento de su
muerte. Curiosamente, antes de que Queen editara su primer disco, Freddie
lanzó en solitario un tema llamado I can hear music, bajo el nombre de
Larry Lurex.
Casi una década después, cuando ya había paladeado las mieles del éxito
con Queen, Mercury hizo realidad otro de sus sueños. Siempre había sido un
apasionado de la danza y el 7 de octubre de 1979 actuó con el Royal
Ballet, para interpretar y bailar Bohemian Rhapsody y Crazy little thing
called love.
La vida de excesos derivada de la fama y el éxito fue una leyenda que
acompañó inevitablemente a Freddie Mercury y sus fiestas fueron siempre
sonadas, pero también se reconoció al músico por ser un gran amigo de sus
amigos. Hacia finales de los setenta rompió su relación sentimental con
Mary Austin y comenzaron a surgir rumores sobre su cambio de orientación
sexual. Los comentarios arreciaban apoyados por el cambio radical de
imagen que mostró el músico hacia 1980. Cortó al mínimo su larga cabellera
y se dejó crecer un gran bigote, imitando la estética gay muy de moda en
los bares de San Francisco y que fielmente habían reflejado los famosos
Village People.
A finales de 1982, Queen hizo un paréntesis en su carrera y dio libertad a
los miembros de la banda para que pusieran en marcha sus respectivos
proyectos paralelos. Mercury alquiló los estudios Musicland de Munich y,
junto al productor Mack, entró en ellos para grabar su primer álbum en
solitario. Durante este período, conoció también a toda una leyenda en el
mundo de la producción musical, el gran Giorgio Moroder, padre del
"electro disco".

Mercury en concierto
En aquellos días, Moroder trabajaba en la banda sonora de la versión
restaurada de Metrópolis, película mítica dirigida por Fritz Lang, y le
pidió a Freddie que colaborara en un tema; el resultado fue Love kills,
compuesta por ambos e interpretada por Mercury. El single, el primero
firmado en solitario como Freddie Mercury, salió al mercado el 10 de
septiembre de 1984, logró un éxito importante y le sirvió como trampolín
para su siguiente trabajo.
Pocos meses antes del lanzamiento del single se había producido otro
encuentro casual en la vida de Mercury que derivaría, en el futuro, en una
sorprendente colaboración musical. En el mes de mayo de 1983 asistió al
Royal Opera House de Londres para ver una representación de Un ballo di
maschera, del compositor italiano Giuseppe Verdi, y cuentan que quedó
cautivado por la belleza de la voz de la diva catalana Monserrat Caballé.
El 9 de abril de 1985 llegó a las tiendas el adelanto de su primer disco
de larga duración, el sencillo I was born to love you, y, tres semanas más
tarde, se presentó el álbum Mr. Bad Guy, ambos editados por CBS Records.
Los resultados comerciales fueron excelentes y el 13 de julio de ese mismo
año los muchos seguidores de Mercury pudieron contemplar su memorable
actuación durante el concierto Live Aid en el estadio de Wembley.
A comienzos de 1987, Freddie entró en los estudios Townhouse de Londres
para grabar algunas canciones. De esas sesiones nació el remake de The
great pretender, un gran tema que The Platters había popularizado años
atrás. A la venta desde el 23 de febrero de ese año, el trabajo se anotó
un nuevo éxito en la ya larga lista del triunfante músico.
Un mes después, Mercury voló a Barcelona para conocer personalmente a
aquella diva del bel canto que le cautivó años atrás. Monserrat Caballé
recibió con agrado una casete con algunos temas del polifacético Mercury e
incluso llegó a interpretar uno de ellos en el Covent Garden londinense.
Un mes más tarde, comenzaron a trabajar en la edición de su disco
conjunto, y a finales de mayo, ambos cantaron en directo el tema Barcelona
en la discoteca Ku de Ibiza. El 8 de octubre de 1988 repitieron actuación
en el festival La Nit de la Ciudad Condal, excelente presentación para el
álbum Barcelona que se editó dos días después.

El triste final
Aquélla fue la última actuación en directo de Freddie Mercury. Aun sin
anunciar la enfermedad, el deterioro de su estado físico era cada vez más
evidente y Mercury se recluyó en su casa de Kensington, espaciando cada
vez más sus apariciones. Ocultó su tragedia incluso a sus propios
compañeros de grupo y tan sólo un día antes de su muerte anunció
públicamente que desde 1986 padecía SIDA.
Murió en su cama a las siete de una fría tarde del día 24 de noviembre de
1991 como consecuencia de una neumonía que no pudo superar. Con tan sólo
cuarenta y cinco años, el gran Freddie Mercury dijo adiós a la vida que
tan intensamente había disfrutado y fue enterrado en una ceremonia íntima,
conforme al rito Zoroastro.
La muerte de Mercury conmocionó el panorama mundial de la música y los
homenajes se sucedieron uno tras otro. El 20 de abril de 1992 se celebró
uno de los más emotivos en el Wembley Arena de Londres. Estrellas del
firmamento pop y rock, como Elton John, Guns N' Roses, Seal, Metallica,
David Bowie, Robert Plant, Roger Daltrey, George Michael y Liza Minnelli,
se reunieron para rendir un cálido tributo al cantante desaparecido.
No obstante, sus seguidores recibieron el mejor regalo póstumo con la
edición del Made in heaven de Queen, trabajo en el que pudieron escuchar
las últimas canciones que Freddie compuso antes de morir. También en 1992
se editó The great pretender, un álbum en el que se mezclaba material de
Mr. Bad Guy con algún tema inédito y alguna rareza de su discografía. En
el año 2000 se desveló la intención de editar una mastodóntica
recopilación de diez discos compactos, cuyo anticipo fue el triple Freedie
Mercury Solo.
En septiembre de 2006, coincidiendo con el que sería el 60º cumpleaños del
cantante, se llevaron a cabo varios homenajes, entre ellos una
recopilación realizada por la discográfica EMI que, con el título de The
very best of Freddie Mercury, hizo un repaso por la mejores canciones
originales de Mercury, así como un segundo CD con rarezas y remezclas
hechas por otros artistas.


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martes, 22 de noviembre de 2011

Santa Cecilia y el Día de la Música...

Santa Cecilia y la música | La Voz del Interior

Santa Cecilia y la música
En la ciudad de los Césares, era delito profesar el cristianismo. Allí nació la futura Santa Cecilia, en un hogar de creencias paganas.

21/11/2011 00:01 | Arnaldo Pérez Watt (Periodista)

El 22 de noviembre fue designado como Día de la Música, y dicha fecha evoca a Santa Cecilia.
En la ciudad de los Césares, era delito profesar el cristianismo. Allí nació la santa, en un hogar de creencias paganas. La joven adoctrinaba con viva pasión el alma de los reclusos. Con su hermosa voz, entonaba himnos que emocionaban a los corazones. Semejante novedad enfureció al César, por lo que fue condenada y ejecutada en el siglo III.
Grandes artistas la pintaron con un instrumento, pero no sabía música. Desde luego que no distinguía la melodía del timbre ni del tono. Pero es que la música nació con el hombre mismo.
Sola contra todos, la vertiente divina de su genio fue mancillada por la soledad del advenedizo que pretendía arrebatarle ese don que no se puede conquistar con el yelmo.
La pureza “más elevada que cualquier filosofía”, que Ludwig van Beethoven adjudica a la música, anida en su pecho, y otra clase de pureza también se dirige a las alturas.
El genio de Bonn, con su melodía celestial, nos eleva más allá del Parnaso, pero siempre en el momento final de sus obras retorna a la tierra. La doncella, en la humildad del hogar, igualmente con su pureza logra alzar vuelo sobre lo carnal y sobre lo que liga a los hombres en el suelo de lo impuro. Pero la impronta de la santa tiene otra meta: sabe que no volverá a pisar la tierra.
La imaginación colectiva ha creado una historia de lo más exacta con su muerte. Herida tres veces por el verdugo, su martirio se convirtió en un canto: canta mientras se desangra.
Se valió, para despedirse de lo terreno, del arte más universal. Por ello es la Patrona de la Música en todo el Occidente.
El verdugo que obedece al mal no puede aplicar la tortura a su alma virginal.
La tradición la convierte en limpia fuente donde se purifica toda voluptuosidad y egoísmo. El tiempo ha parafraseado la vida de la dama que perteneció a una familia patricia de la Antigua Roma. Dicen que parte de esa tradición no es real. Ello poco importa porque fue verdadera. Aquí acontece lo que se da en la creación humana: el poeta, siempre en lo imaginario por sobre lo real, logra llegar a lo verdadero.
En el alma que canta mientras su sangre fluye yace la imaginación colectiva que a la postre quiere participar del mundo celestial. En el fondo de la fantasía de ese pueblo existe una devoción que no pretende engañar.
En las fiestas de su boda, entre los sones de sus invitados, la doncella pedía en oración: “Háganse Señor mi corazón y mi cuerpo inmaculados, para que no sea confundida”. Dicen que el matrimonio no se consumó, pues ella explicó a su marido sus intenciones de consagrarse a Dios.
Posteriormente, Cecilia, transitando entre crisantemos, con los trinos de su casta voz, sin miedo a la muerte, cumplió con los designios del cielo.
Hoy, entre ese cielo y los mortales surge algo intangible que nos une. Es este un arte metafísico, melodía inmaterial que no necesita traductor para que se comunique el ser más humilde de la creación con el genio más elevado. Porque si aquí en la tierra, las penas y todo cuanto nos inquieta nublan nuestro horizonte, todavía podemos disfrutar de la verdad del arte musical. Porque si lo infinito proviene de lo más grande y eterno, entonces la música es un regalo que Dios hace al hombre para que se mire en ese espejo de armonía universal con el que, cantando a la alegría, pueda a su vez iluminar su universo interior.


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lunes, 21 de noviembre de 2011

Para reír un poco...

http://www.youtube.com/watch?v=xsf2y2JtPSE

cuento: El Cardenal

LEYENDA CALCHAQUÍ
EL CARDENAL
Cuando el añil y el rojo, el amarillo y el anaranjado, tiñeron el cielo
y el cerro con los colores del crepúsculo, pintando con tonos de incendio
las talas, los mistoles, las jarillas, los algarrobos y los guayacanes,
los guerreros de Pusquillo, el valiente cacique calchaquí, descendían por
los senderos de la montaña abrupta.
La brisa suave del atardecer llevaba hasta el valle el perfume de la
jarilla, del ucle y de la flor del aire.
La distancia que separaba a aquellos hombres de su aldea indígena era
grande aún. Tendrían que caminar toda la noche para llegar antes del
amanecer.
El sol terminó de ocultarse por completo en occidente y el cielo perdió
los brillantes colores que le prestaban sus rayos.
Comenzó a oscurecer.
Por oriente apareció la luna iluminando con luz tenue la bóveda azul.
Apuraban el paso los guerreros indígenas aprovechando la claridad de la
noche de luna, que les permitía marchar con seguridad por los peligrosos
senderos de la montaña.
Llegaron al bosque. El verde de los añosos chañares, de las talas
espinosas, de los yuchanes de amplia copa, de los viejos algarrobos, se
intensificaba al ser alcanzado por los rayos de la luna que, al filtrarse
por entre el follaje, dibujaban en la tierra caprichosas figuras de plata.
Entraron al bosque los guerreros de Pusquillo. Marcharon por estrechos
senderos acompañados por el misterioso rumor de la selva, por el suave
rozar de las alimañas que la pueblan, por el vuelo de algún pájaro cuyo
sueño interrumpió el paso de los intrusos...
Un deseo los animaba: llegar cuanto antes a su pueblecito del valle de
donde salieran hacía ya cuatro lunas.
Marchaban callados. Sólo se oían sus voces cuando alguno de ellos,
advertido de algún peligro, daba el alerta a los demás.
Al frente iba Ancali, el hijo mayor de Pusquillo, valiente como él y
como él querido y respetado por su pueblo.
Llegaron a un claro del bosque. Ancali se detuvo de improviso, indicando
a los demás, con un gesto, que suspendieran la marcha. Su mirada
sorprendida estaba fija en una figura extraña que su sagacidad había
descubierto.
Se acercó a ella con toda precaución temiendo que se desvaneciera, y
pudo comprobar que era real. Una hermosa joven, recostada contra un
corpulento pacará, dormía plácidamente. Un rayo de luna iluminaba su
rostro pálido, y arrancaba destellos de plata de la túnica con que cubría
su esbelto cuerpo. En su regazo descansaba un manojo de rosadas flores de
samohú cuyo perfume tenue percibieron los recién llegados.
Rumores de admiración de sus compañeros escuchó Ancali. Se acercó
sigiloso para no despertar a la niña y, cuando se hallaba cerca, no pudo
reprimir su entusiasmo:
-¡Acchachay! -exclamó muy bajo.
Como al conjuro de una orden misteriosa, despertó la joven y al verse
rodeada por desconocidos, los miró azorada. Se levantó con presteza y su
mirada sorprendida se fijó en Ancali, alto, fornido, de rostro recio y
expresión cordial que en ese momento con voz afable le preguntaba:
-¿Quién eres y qué haces en los dominios de Pusquillo?
-Soy Vilca, hija de Chasca y de Mama Quilla. Mi madre me envía a la
tierra para que siembre bondad entre los hombres -respondió la niña con
dulce voz y expresión humilde.
Era tanta su belleza, tanta sumisión había en el tono y tanta ternura en
las palabras, que Ancali se sintió atraído por la desconocida. Siguiendo
un impulso generoso le ofreció:
-Ven a la tribu de mi padre donde serás bien recibida. Ven con
nosotros...
Un rayo de luna dio de lleno en el rostro de Vilca. Ella, entonces,
creyendo ver en el hecho una demostración de la conformidad de Mama
Quilla, su madre, aceptó agradecida.
Se unió a los guerreros y al frente del grupo, al lado de Ancali, marchó
por el sendero del bosque entre lianas y plantas trepadoras que caían
desde las ramas de los árboles semejando cascadas de verdura.
La calma era total. De improviso, un lamento extraño, doloroso, surgido
del interior del bosque cruzó el aire sobrecogiendo de espanto, con el
maléfico augurio de su grito, al grupo que marchaba desprevenido.
-¡El alilicucu! ¡El alilicucu! -dijeron en voz baja los guerreros de
Pusquillo, capaces de las proezas más inverosímiles, pero que temían como
si fueran niños los misterios que consideraban sobrenaturales.
Un nuevo lamento agudo y desesperado hendió el aire y otra vez se oyó
como un murmullo, el temor pintado en cada sílaba:
-¡El alilicucu! ¡El alilicucu!
Al mismo tiempo, un solo pensamiento dominó a todos: "¿Qué desgracia
presagian los gritos de esa ave nocturna que nadie ha podido ver, pero que
a todos causa terror?" "¿Qué nos irá a suceder??
Atemorizados, como bajo el peso de un vaticinio funesto, cruzaron el
bosque.
Cuando por fin salieron de él, el valle dormido les devolvió la
tranquilidad perdida. La luna bañó con su luz de plata el sendero que
debían recorrer...
Hicieron el camino bajo un cielo sembrado de estrellas.
Llegaron a los toldos cuando el lucero del alba brillaba con luz intensa
en el firmamento. El sol asomó por oriente y las nubes se tiñeron de lila
y de oro. Del bosque, convertido por influjo de la aurora en sonora caja
musical, llegaban el trino alegre de los pájaros y el arrullo tierno de
las palomas que despertaban con la naturaleza.
La brisa traía de la sierra esencias de tomillo y de azahar.
La vida recomenzaba. En la toldería fácil era comprobarlo. Todos estaban
en movimiento. Madrugadores por naturaleza, los primeros rayos del sol
marcaban el comienzo de la actividad diaria y desde ese instante cada uno
cumplía con la tarea que tenía señalada.
Ancali y sus compañeros fueron recibidos con alborozo.
Los cazadores se despojaron de armas y flechas entregando a sus
familiares el producto de tantos días dedicados a la caza: venados,
guanacos, suris, plumas vistosas de raro colorido, pieles de jaguar...
Vilca, mientras tanto, permanecía ignorada. Nadie había reparado en
ella. Junto a un arrayán florecido era muda espectadora de la escena que
se desarrollaba ante sus ojos.
De improviso oyó, a su lado, una voz que le preguntaba:
-¿Quién es la imilla que con asombro asiste a la llegada de nuestros
cazadores?
Dióse vuelta la niña y vio, junto a ella, a un hombre de cierta edad,
de tez cobriza, cabello lacio y mirada penetrante. Llevaba en su cabeza
una toca redonda que caía hacia la espalda en un pliegue de forma
triangular. Era la tanga usada por los hechiceros.
Segura, por este hecho, de que se hallaba ante uno de ellos, iba a
responderle, cuando oyó al desconocido que, al tiempo que clavaba su vista
penetrante en ella, sonriendo volvía a preguntarle:
-¿Quién eres, extranjera? ¿De dónde vienes?
-Soy Vilca -respondió medrosa-. Soy la hija de Quilla y de su reinado
vengo.
-¿Cómo llegaste hasta los dominios del gran cacique Pusquillo? -inquirió
curioso el hombre.
-Los cazadores me encontraron en el bosque y con ellos he venido...
En ese instante, del grupo de cazadores se separó uno de ellos. Era
Ancali, que con un precioso manojo de plumas de ave del paraíso se dirigía
hacia donde se hallaba la extranjera.
Asombrados miraron todos al hijo del cacique, y su sorpresa fue mayor
cuando distinguieron a la desconocida que conversaba con Suri, el
hechicero.
Llegó Ancali hasta ella y ofreciendo a Vilca las hermosas plumas, la
invitó:
-Toma, Vilca... Adorna tus cabellos y acompáñame. Mi padre, el cacique
Pusquillo, quiere verte. Ven.
Obedeció la niña y pocos momentos después se hallaba ante el cacique
quien, ganado por su simpatía y por su hermosura, la recibió afable y
cariñoso considerando de buen augurio que Quilla, la reina de la noche, se
hubiera dignado enviarles una hija suya.
Mientras tanto Suri, el hechicero, despechado por lo que él consideró un
desprecio, al no ser llamado para la presentación de la extranjera al
curaca de la tribu, sintió por ella, que absorbía la atención de todos,
una envidia sin límites. Sus sentimientos mezquinos lo incitaron a cometer
una injusticia, sintiendo desde entonces una marcada aversión por la dulce
Vilca, ajena por completo a tal sentimiento. La odió y se prometió hacerle
imposible la vida en la tribu hasta conseguir que la abandonara.
Ignorando tan bajos propósitos y sintiéndose, en cambio, querida por
todos, Vilca era feliz, muy feliz en los dominios de Pusquillo.
Suave y delicada por naturaleza, se granjeó de inmediato la simpatía y
el cariño de la tribu. Participó de las tareas de las mujeres y se
adiestró en el tejido del algodón que cosechaban en las extensas
plantaciones de la región, constituyendo una de sus principales riquezas.
Aprendió a hilar la lana y a tejerla.
Esa mañana, muy temprano, Vilca, instalada frente a su telar, tejía una
tela destinada a hacer una túnica por encargo del curaca, cuando llegó
Ancali.
-Buen día, Vilca. ¿Qué tejes tan temprano? -la saludó.
-Buen día Ancali. ¡Qué pronto has vuelto! Tu padre me ha encargado que
teja una túnica de cumbi para enviar a su Señor.
-Hermoso está quedando tu trabajo, Vilca. Su brillo y su finura harán
que mi padre se sienta orgulloso de presentarla al Inca.
-Es un placer trabajar con lana de vicuña. La prefiero a la de guanaco
que debo emplear para tejer nuestros vestidos de abasca, tan burdos y
gruesos. Y tú ¿qué traes en tu llama cargada? ¿De dónde vienes?
-Acabo de llegar de Andalgalá, donde he ido en busca de anta.
-¿Lo conseguiste?
-¡Ya lo creo! Es metal que abunda en esa región, de modo que he traído
en gran cantidad. Mira la carga de mi llama y dime si no tengo razón. Voy
a descargarla, que el viaje ha sido largo y el animalito merece descansar;
pero antes quiero darte esto que he traído para ti... -terminó diciendo,
al tiempo que le entregaba un objeto de plata que Vilca tomó con cuidado.
-¡Oh, Ancali! ¡Qué topo precioso! Es de plata y de cobre -agregó
colocándolo sobre su pecho como deseosa de ver el efecto que causaba.
Era un disco de metal del que se desprendía un alfiler.
-¿Te agrada mi regalo?
-¡Tanto...! que espero ansiosa que llegue la primera fiesta para lucirlo
y con él prender mi manta. Eres muy bueno, Ancali. Muchas gracias
Ninguno de los dos suponía que en ese momento alguien, oculto muy cerca,
observaba la escena con fastidio.
Era Suri, el hechicero, que, despechado y con odio, murmuró para sí:
"No te ha de durar mucho esta felicidad, Vilca, ambiciosa. ¿Crees que
llegarás a ser la esposa del hijo del cacique? Ya verás que no podrás
lograrlo. Yo lo impediré, intrusa..."
Ancali, mientras tanto, había ido a descargar su llama.
De allí volvía cuando lo alcanzó un muchacho que lo llamaba pues su
padre deseaba verlo. Al pasar junto a Vilca, le dijo:
-Mi padre me llama. En cuanto pueda, volveré. Tengo deseos de conversar
contigo. Hasta luego.
-Hasta luego, Ancali. Aquí estaré esperándote.
No creyó encontrar así a su padre. Estaba muy débil y su aspecto, su
palidez y su falta de energía, decían bien a las claras que estaba
enfermo. Ancali, sorprendido y ansioso, le preguntó:
-¿Qué te sucede, padre? ¿No te encuentras bien?
-Así es, hijo mío. Las fuerzas me faltan... ¡Me siento tan débil!
-Pero ¿qué ha sucedido durante mi ausencia? No estabas enfermo cuando me
fui...
-No... Tienes razón. De pronto me he sentido débil... Las piernas no me
sostienen y creo que cada día que pasa estoy peor. Temo que nuestros
antepasados me llamen a su lado al País de las Almas...
-¡Eso no puede ser, padre! Te habrás descuidado. ¿Tomas los remedios que
te indicó Suri?
-Sí... hijo... sí -balbuceó el viejo curaca.
-No serán suficientes. Si es necesario llamaremos a otro machi...
-No... No habrá necesidad. Suri me cuida con esmero. Todos los días a
la caída de la tarde y mirando los últimos rayos esconderse detrás del
horizonte, tomo en presencia del hechicero la poción de hierbas que él
prepara para mí... Pero ya lo ves, nuestros dioses quieren llevarme de la
tierra y yo siento que voy a morir...
-¡No será, padre! ¡Te curarás!
-Se cumplirá la voluntad de nuestros genios tutelares; pero es necesario
estar preparado. Por eso te he llamado, Ancali. Tú has de sucederme en el
poder y no quiero morir sin que hayas elegido a la compañera de tu vida.
Elige entre nuestras doncellas... Que sea buena y justa como tu madre lo
fue... Sólo así te hará feliz y hará la felicidad de tu pueblo. Y yo
moriré tranquilo...
-Padre, mi elección está hecha y sólo aspiro a tu aprobación -respondió
Ancali-. Quiero a Vilca, padre, y si no me he animado antes a
confesártelo, es que, por tratarse de una extranjera, temí tu
desaprobación. Pero ahora sé que la quieres y que aprecias sus
condiciones. ¿Conscientes, padre, en que ella y no otra sea mi compañera?
Es buena, justa y humilde. Es la única capaz de hacerme feliz. ¿Lo
consientes padre?
-No sólo lo consiento, sino que lo apruebo, hijo mío. Vilca es buena y
afable y es hija de Quilla. Debemos sentirnos orgullosos de que nos haya
entregado a su hija. Los dioses han querido favorecernos. Estoy muy
contento con tu elección, hijo... Ve a buscar a Vilca... Quiero que
conozca mi aprobación... Será necesario que la ceremonia se lleve a cabo
cuanto antes... -terminó el curaca, desfallecido.
-No será tan pronto, padre. Antes quiero ir al Nevado de Pisca Cruz en
busca de la raspadura de piedra de la cumbre, del lugar donde caen los
rayos, que curará tus males. Vilca te cuidará durante mi ausencia y a mi
vuelta, cuando te halles completamente restablecido, me uniré a ella para
siempre. mama Quilla nos protegerá desde el cielo. Voy en busca de mi
novia, padre.
Al salir de la casa, Ancali se cruzó con Suri que llegaba, como todas
las tardes, con la poción destinada a su padre.
En el horizonte, encendido en fulgores de incendio, el sol escondía sus
últimos rayos.
Corrió Ancali en busca de su prometida. Cuando volvió con ella, feliz al
poder realizar su mayor deseo, la presentó a su padre.
El anciano se hallaba tendido en el lecho, con los ojos cerrados,
respirando con dificultad.
Desde un rincón en sombras, observaba Suri. Ancali tuvo un sobresalto.
Su padre estaba peor que cuando él lo dejara hacía unos instantes. Vilca
frotó la frente del anciano con hierbas aromáticas y el viejo cacique
abrió los ojos. Después, con dificultad, levantó una mano y con voz
desfallecida balbuceó:
-Que seáis felices, hijos míos. Que nuestros dioses os protejan...
Cerró los ojos nuevamente y recostó pesadamente la cabeza.
Vilca y Ancali se miraron consternados.
El hijo tomó una resolución:
-Quédate con él, Vilca. No te separes de su lado. Yo corro al Nevado de
Pisca Cruz a buscar la piedra que cura...
Al oír estas palabras salió el machi de la sombra y encarándose con los
jóvenes, profetizó:
-Los dioses no están contentos, por eso quieren la muerte del curaca.
Hay en la tribu alguien que provoca la ira de nuestros antepasados.
Alguien a quien debe haber enviado Zupay... ¡Ten cuidado, Ancali!
Con paso mesurado y una significativa mirada cargada de odio dirigida a
Vilca, salió el hechicero.
-¿Qué ha querido decir el machi, Ancali? ¿Por qué me miró con encono?
¿Por qué sospecha que soy enviada de Zupay?
-Nada puedo explicarme -repuso consternado el joven-. Pero en cambio
desconfío... Desconfío de Suri. Sus pócimas empeoran a mi padre. Creo que
en lugar de buscar la salvación de su vida, trata de darle muerte. Y mi
padre, en cambio, ¡confía en él! ¡Con qué fe sigue sus consejos y toma los
brebajes preparados por él! Yo, por mi parte, he creído comprender que
Suri nos odia... Pero, ¿por qué? -terminó ansioso.
-Ancali... escucha... Nunca quise hablarte de esto porque no hallé razón
para hacerlo. Pero ahora es necesario que sepas... A quien odia el machi
es a mí... Me lo dijo hace tiempo... para convencerme de que abandonara la
tribu... Y me amenazó con males irreparables... de los que habría de
sentirme culpable... No lo creí. Sin duda ha llevado la venganza contra tu
padre por haberme admitido en sus dominios...
-¡Cómo es posible! -le interrumpió Ancali indignado-. ¿Qué razón puede
tener?
-Supone que yo, hija de Quilla, poseo facultades superiores a las suyas
y desea arrojarme de aquí. El no ve con buenos ojos nuestro matrimonio.
Cree que es la oportunidad que busco para ejercer luego mis poderes contra
él y quiere vengarse en ti para que me arrojes de tu lado. ¡No permitas
que continúe atendiendo al cacique!
-Tú confirmas mis sospechas... No abandones a mi padre mientras dure mi
ausencia. Correré tan rápido como el venado y dentro de dos días, cuando
Inti envíe sus rayos más cálidos a la tierra, estaré de vuelta con la
piedra milagrosa que salvará a mi padre...
Se despidió Ancali y desde ese momento Vilca no se separó del anciano
curaca. Este, agobiado por la fiebre yacía inconsciente, mientras de sus
labios brotaban palabras entrecortadas pronunciadas en el delirio.
La noche fue terrible. Entre estertores y gemidos pasó el enfermo sus
horas.
Vilca, con el cariño y la suavidad que le eran propios, cubría la frente
ardorosa con hierbas aromáticas.
Un rayo de luna penetraba por la abertura de la entrada.
A la madrugada creyeron que el enfermo reaccionaba. Su lucidez era
completa y aunque se expresaba con dificultad, sus ideas eran claras.
Llamó a la futura esposa de su hijo para decirle:
-Vilca, hija... ya puedo llamarte así porque te considero hija mía...
Voy a morir... Lo presiento... Nuestros antepasados me llaman a su lado y
mi hora llega. Haz feliz a Ancali y dile, cuando llegue, que espero que su
gobierno sea justo... que no descanse hasta lograr la mayor felicidad y el
completo bienestar de su pueblo... Ahora, hija mía, llama a Llamta. Es el
más adicto de mis guerreros. Quiero morir mirando el cielo... Quiero que
me lleven bajo los árboles...
Los deseos de Pusquillo se cumplieron. Entre varios fornidos guerreros
lo transportaron fuera, colocándolo bajo la sombra de un añoso y
corpulento chañar cuyas flores amarillas caían como lluvia de oro sobre el
cuerpo del cacique.
Rodearon el lecho del enfermo con flechas clavadas en el suelo para
evitar que la muerte pasara.
Luego, el machi, presidiendo las ceremonias para rogar por la salud del
curaca, invocó a Yastay, diciendo con voz monótona y dolorida:

Yastago, abuelo viejo,
perdone si le han hecho mal,
¡padrecito viejo, kusiya!
De inmediato, con tutusca y maíz bien yuto, amasaron una figura de
guanaco, lo bañaron en chicha y lo cubrieron con hojas de coca.
Una vez así preparado, pasaron el pequeño guanaco por el cuerpo del
enfermo haciéndolo con especial cuidado sobre la cabeza. Limpiaron con
cunti la grasitud dejada sobre la piel del curaca por la figura del
animalito, y una vez cumplido este rito, enterraron al pequeño guanaco en
un lugar cercano a donde se hallaba el cacique moribundo, y lo rociaron
con abundante chicha. Mientras tanto, grandes orgías acompañadas por
cantos y súplicas se realizaban en las proximidades de este sitio,
ofrecidas a los dioses para que tomaran a su cargo la salvación del
enfermo.
Al lado de éste se encontraba Vilca, que, como lo prometiera, no
abandonó un instante al padre de su novio.
En el cielo temblaban las estrellas...
La respiración del viejo curaca era penosa y entrecortada. De vez en
cuando un rictus de dolor se dibujaba en su rostro. Sus manos se crispaban
sobre la manta que lo cubría, y sus labios resecos balbuceaban apenas:
-Agua...
Vilca, entonces, con suma dificultad lo incorporaba y valiéndose de un
puco le daba de beber.
Así pasó la noche.
Al amanecer, cuando el cielo comenzaba a trocar los oscuros tintes por
los celestes grisáceos de la aurora; cuando la vida volvía a renacer, el
alma del anciano cacique voló a la región de lo desconocido. Al aparecer
los primeros rayos del sol, abriéndose camino en las tinieblas, Pusquillo
murió.
Al mismo tiempo se oyeron estridentes gritos, alaridos podría decirse.
Eran los súbditos del anciano curaca que así exteriorizaban su dolor.
Los plañideros contratados para el caso no tardaron en hacerse
presentes, y a poco de llegar dieron comienzo a su obligación consistente
en llantos ruidosos y tristes cantos, en los que se hacía referencia a las
hazañas cumplidas en vida por el difunto, y se ensalzaba su obra, sus
condiciones y sus bondades.
Cerca del cadáver, en una fogata encendida al efecto, quemaron hojas que
despedían espesas columnas de humo.
Mientras tanto, hombres y mujeres, uniéndose al duelo, saltaban y
danzaban a su alrededor.
Suri, con expresión maliciosa, observaba desde lejos, comprobando
satisfecho el logro de sus deseos. Una parte de su venganza se había
cumplido: el veneno, suministrado diariamente al cacique en pequeñas
dosis, había surtido el efecto esperado.
Vilca, por su parte, pensaba desesperada en Ancali, cuyo viaje al Nevado
Pisca Cruz resultaba inútil.
El sol, mientras tanto, enviaba los rayos que hacen madurar la mies y
germinar la semilla. Y como siempre, junto a la muerte, vibraba la vida en
un canto de fe y esperanza infinitas...
Dos días después regresó Ancali. Llegaba triunfante, después de haber
arrancado a la cumbre mágica de la montaña el remedio maravilloso capaz de
devolver a su padre la salud perdida.
Poco duró la expresión alegre de su rostro. Al acercarse a los
alrededores de su pueblo, fácil le fue adivinar la tragedia ocurrida
durante su ausencia y convencerse de la inmensa desgracia que lo había
alcanzado. Su padre había muerto. No tenía necesidad de preguntarlo. Lo
leía en los rostros amigos que lo miraban con compasión, en las bocas
cerradas de la tribu que no se animaban a darle la fatal noticia.
Arrojó Ancali la chuspa que contenía las raspaduras de la piedra
milagrosa y corrió al lugar donde yacía su padre muerto. Ya no le quedó
ninguna duda.
El plañidero coro de las endecheras, con sus cuerpos envueltos en mantas
de colores, continuaba relatando con cantos y sollozos las hazañas y
glorias del difunto, mientras el resto de los presentes, incansables,
seguía acompañando la ceremonia con danzas, saltos y alaridos de dolor. De
vez en cuando, sobresaliendo del coro, se oía algún grito estridente
destinado a conjurar a Zupay o a Chiqui, que sin duda rondaban por allí.
Frente al sepulcro preparado, colocadas en palos, estaban las ovejas
asadas de las que se valía el machi para conocer el destino del difunto en
el "país de los muertos".
Encontró a Vilca, tal como se lo prometiera, junto al curaca muerto.
Al llegar Ancali, cedió al hijo el puesto que le correspondía
dirigiéndose ella a la orilla del arroyo que, con sus aguas, fertilizaba
el valle. Se sentó en una piedra y quedó pensativa.
De su abstracción la sacó una voz conocida y repulsiva que le decía:
-¿Has venido a gozar de tu obra? ¿Tienes ya proyectos para el futuro?
Era Suri, que con todo cinismo acusaba a la inocente Vilca de la muerte
de Pusquillo.
-¿Mi obra, has dicho? -preguntó a su vez, iracunda, la doncella.
-Tu obra, ¡sí! En una oportunidad te dije que si no abandonabas la
tribu, la desgracia caería sobre los que te quisieran, y he cumplido. Hoy
vuelvo a decirte: Si no abandonas estos lugares, te juro que te
arrepentirás y cuando lo hagas, ¡será tarde!
-Nada podrás en contra de mí... Muy pronto seré la esposa de Ancali y
él, como jefe, sabrá dar cuenta de tu osadía -respondió Vilca indignada.
-Ya sabré impedir que tus planes prosperen -dijo con sorna el machi, y
agregó: Yo indicaré quién ha de suceder al viejo curaca, y no será por
cierto Ancali como tú mal supones -terminó el malvado hechicero con una
mueca desdeñosa.
Suri era muy respetado en la tribu. Los poderes sobrenaturales que se le
reconocían hacían considerarlo un ser superior enviado por los dioses
tutelares. Su palabra se oía con interés y sus consejos eran seguidos sin
discusión.
Valido de estas prerrogativas, el terrible hechicero, siguiendo un plan
trazado de antemano, dejó a Vilca para dirigirse a la casa de Anca, el más
anciano y más respetado de los que formaban el Consejo de Ancianos, que
era el que debía designar al nuevo jefe de la tribu.
Con palabra persuasiva y acento terminante, como si se tratara de la más
cierta de las revelaciones, le dijo:
-A tu gran sabiduría e inigualada experiencia, quiero librar el secreto
que me han revelado los astros. Una gran desgracia se cierne sobre nuestra
tribu... Horas amargas tendremos que pasar, pues estamos a merced de una
impostora que miente, diciéndose hija de Quilla para ser admitida con
confianza entre nosotros. Pero mi poder ha descubierto su superchería y yo
puedo decirte, ¡oh gran Anca!, que la extranjera miente. ¡Es una enviada
de Zupay llegada para labrar nuestra desgracia! Por lo tanto, debe ser
condenada a morir. ¡Si así no lo hiciéramos, los mayores malos acabarán
con nosotros como lo ha hecho con nuestro gran cacique!
Impresionado por tales palabras, apresuróse Anca a convocar al Consejo
de Ancianos que de inmediato resolvió condenar a muerte a la infortunada
Vilca.
Nada se le participó a Ancali, temerosos de que se opusiera al designio
de los astros por salvar a su prometida, y esa noche, cuando todo era
quietud y paz en la tribu, los que debían hacer cumplir la pena, amparados
por la oscuridad de la noche sacaron a Vilca de la casa donde estaba
descansando y la llevaron a la montaña en la cual le darían muerte, luego
de cumplir ritos establecidos.
Una vez allí, buscaron una piedra alta y angosta a la cual la ataron.
De inmediato, a cierta distancia esparcieron hierbas olorosas y,
mientras Suri hacía conjuros para alejar a Zupay, uno de los ancianos
encendió las hierbas que desprendieron un humo denso de olor acre.
La infeliz Vilca gritaba su inocencia y lanzaba desesperados llamados a
su prometido a quien pedía socorro.
La luna, desde el cielo, era mudo testigo de esta escena desgarradora.
Suri, por el contrario, se sentía muy feliz. Todo sucedía de acuerdo a
sus más íntimos deseos y a sus bien trazados planes. ¡Por fin iba a lograr
la desaparición de la intrusa!
Sin embargo, no contaba el malvado hechicero con el cariño y el respeto
que sentían por Ancali sus subordinados.
Uno de ellos, joven audaz y valiente era Guasca. Volvía de acompañar
hasta el límite de los dominios de Pusquillo al cacique de una tribu
vecina venido para asistir a las ceremonias fúnebres del difunto curaca.
Al pasar cerca del lugar señalado para el sacrificio de Vilca, Guasca,
favorecido por la luna que continuaba iluminando la escena, notó que algo
insólito sucedía. Los angustiosos gritos de la doncella atrajeron su
atención.
Se acercó cauteloso tratando de no ser visto y observó. Reconoció a
Vilca, y al oír que se repetían sus desesperados llamados a Ancali
abandonó el lugar, corriendo a avisar a su jefe.
Pronto estuvo ante él poniéndolo al tanto de lo que ocurría.
De inmediato partió Ancali al frente de varios guerreros que no lo
abandonaban nunca.
Cuando llegó al lugar del sacrificio, los conjuros y las ceremonias
continuaban. Vilca, desfalleciente, la cabeza caída sobre el pecho,
lloraba su infortunio.
Corrió Ancali a librarla de las ligaduras y cuando ya la creyó salvada,
una lluvia de flechas partió del grupo de verdugos de la hermosa y dulce
Vilca.
Decididos, respondieron al ataque los jóvenes guerreros de Ancali y
cuando descontaban la victoria, un grito angustioso de éste les indicó que
su jefe había sido alcanzado por alguna flecha enemiga.
Así era en efecto. De la cabeza del intrépido muchacho manaba abundante
sangre que Vilca trataba de restañar con sus manos cariñosas.
La vida huía por la herida abierta y Ancali comenzó a desfallecer.
Angustiada, un gemido brotó de la garganta de la infortunada doncella
que se abrazó a su prometido como queriendo infundirle la energía que le
faltaba.
Ese fue el momento que quiso aprovechar Suri para apoderarse de los
jóvenes; pero cuando ya creyó tenerlos a su alcance, debió sufrir la más
cruel de las derrotas.
Los cuerpos de Vilca y de Ancali se achicaron y perdieron su forma
humana tomando, en cambio, las de dos hermosos pajaritos grises, cuyas
cabecitas blancas estaban adornadas con un llamativo penacho rojo, tan
rojo como la sangre que manaba de la herida que la flecha traicionera
causó a Ancali.
Aun así, Suri quiso tomarlos, pero las dos avecillas, abriendo las alas
echaron a volar hasta posarse, muy juntas, en la rama de un tarco para
entonar desde allí una melodía muy dulce, conjunción de amor y libertad
que pobló los aires con armonías de cristal.
No desesperó el malvado Suri, y tomando el arco y las flechas arrojó una
a las avecillas. Mas, ¡oh justicia de los dioses buenos!, la flecha mal
arrojada se volvió contra el hechicero, incrustándose en su corazón y
terminando con un ser tan perverso que sólo causó males entre los que le
rodearon.
Mientras, desde la rama del tarco en flor, llegaba el canto alegre de
las nuevas avecillas...
La luna continuaba enviando a la tierra sus rayos de plata.
En esta forma, dicen los calchaquíes, nacieron los cardenales, que así
acrecentaron el número de las aves que regalan nuestra vista y deleitan
nuestros oídos con las más exquisitas melodías.
Referencias
El cardenal es un pájaro de tamaño mediano y de agradable aspecto que
nidifica en los montes.
De plumaje compacto, tiene el lomo de color gris acero; el pecho y el
abdomen, blanco ceniciento; la garganta y la cabeza, rojo vivo, lo mismo
que el penacho de suaves plumitas en que ésta termina. Una línea blanca
separa el rojo de la cabeza del gris del lomo.
El pico es casi recto, fuerte, con la particularidad de tener el maxilar
superior que sobresale del inferior.
Las alas son estrechas y puntiagudas y la cola, larga y cuadrada.
Movedizo, ágil y vivaz, es muy cantor. Su canto, en forma de gorjeos o
silbidos, es fuerte y muy agradable, y se asemeja a los sonidos que brotan
de una flauta.
El nido, de paja, plumas y cerda, muy liviano, lo construye en los
árboles y arbustos.
Los huevos son pardo verdosos con pequeñas manchas blancas.
Habita lugares donde existen plantaciones de árboles y arbustos.
Se alimenta especialmente de granos; pero come frutas, hortalizas,
insectos y hasta carne.
Los guaraníes lo llaman acá pitá (cabeza roja).

¿Por qué la Vuelta de Obligado merece un feriado?

Es el segundo que rige bajo la nueva distribución propuesta por el Gobierno.
El próximo lunes 28 de noviembre es feriado, y es el segundo que se conmemora bajo la nueva distribución propuesta por el Gobierno nacional.
En verdad, el día propiamente dicho de la celebración es el 20 de noviembre, pero este año cae domingo, por lo que se pasa al primer día hábil de la semana.
En este año en particular, el feriado de conmemoración se pospuso una semana (28/11) dado que el 20 de noviembre era la fecha que por normativa de la Justicia electoral, debería haberse utilizado en caso de haber segunda vuelta en las elecciones presidenciales del 23 de octubre.

¿Qué se conmemora?
El 20 de noviembre de 1845 se libró la batalla de Vuelta de Obligado, en las cercanías de la ciudad de San Pedro. En esa contienda, que tuvo escenario en las aguas del río Paraná, sobre su margen derecha y al norte de la provincia de Buenos Aires-, se enfrentó la Confederación Argentina, al mando de Juan Manuel de Rosas, contra la escuadra anglo-francesa.

La valentía que mostraron poco más de mil argentinos, contra un enemigo considerado de los más difíciles de vencer, llevó a una victoria honrosa y plena de orgullo.
A pedido del historiador José María Rosa, y mediante la Ley 20.770, se instauró el 20 de noviembre como Día de la Soberanía Nacional.
Por aquel entonces, el líder político era Juan Manuel de Rosas. San Martín lo apoyaba desde su exilio. Los habitantes de estas tierras querían seguir siendo una nación libre y no una colonia extranjera. Y mostraron toda la valentía en esa batalla que intentará ser recordada a través de un día feriado.

domingo, 20 de noviembre de 2011

DÍA DE LA SOBERANÍA NACIONAL ARGENTINA

Argentina - 20 de noviembre, Día de la Soberanía Nacional-

Es por la batalla de Vuelta de Obligado, cuando en 1845 más de un millar de argentinos enfrentó a la armada anglo-francesa, la más poderosa del mundo. Ese enfrentamiento se convirtió en un símbolo de la soberanía nacional.

A pedido del historiador José María Rosa, y por medio de la Ley Nº 20770, se ha instaurado el 20 de noviembre como Día de la Soberanía Nacional, en conmemoración de la batalla de Vuelta de Obligado.

En 1845, el contexto político interno marcado por profundas divisiones fomentó un nuevo intento de colonización de Francia e Inglaterra sobre nuestro país.
Juan Manuel de Rosas estaba a cargo de la gobernación de Buenos Aires y de las Relaciones Exteriores de la Confederación, y, con San Martín apoyándolo desde el exilio y el país buscando mantener la libertad y la independencia, la resistencia fue la salida buscada por todos.

Los invasores contaban con 11 buques de combate, detrás de los cuales venían 90 navíos mercantes con mercaderías. Frente a esta agresión Rosas decidió defender la soberanía e impedir el paso de buques extranjeros, para lo cual nombró al general Lucio Norberto Mansilla a cargo de la resistencia. Así, para obstaculizar el paso en la llamada Vuelta de Obligado, cerca de San Pedro, donde el río tiene 700 metros de ancho y hace un recodo que dificulta la navegación, la defensa argentina se colocó en la ribera, con un total de 2160 combatientes.
En la mañana del 20 de noviembre, los barcos extranjeros intentaron avanzar, pero la heroica resistencia criolla buscó detenerlos. Luego de una larga jornada de lucha, que terminó a las 8 de la noche, los criollos sobrevivientes se replegaron. Si bien ha sido una derrota, su carácter heroico despierta el apoyo de toda la comunidad internacional.

Frente a este hecho el General San Martín le escribió a su amigo y confidente Tomás Guido:
“Ya sabía la acción de Obligado; ¡Que inequidad! De todos modos los interventores habrán visto por esta muestra que los argentinos no son empanadas que se comen sin más trabajo que abrir la boca. A un tal proceder no nos queda otro partido que el de no mirar el porvenir y cumplir con el deber de hombres libres sea cual fuere la suerte que nos depare el destino, que en intima convicción no sería un momento dudosa en nuestro favor si todos los argentinos se persuadiesen del deshonor que recaerá en nuestra patria si las naciones europeas triunfan en esta contienda que en mi opinión es de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de la España”.

La firmeza con que la Confederación argentina defendió la soberanía disuadió a los invasores de nuevos intentos y los obligó a la negociación. El notable espíritu de resistencia manifestado en Vuelta de Obligado terminó de ratificar nuestra condición de nación libre e independiente, por cuanto aun quienes no simpatizaban con Rosas cayeron en la cuenta de que dejarse conquistar por fuerzas extranjeras no era una salida, y que el pueblo no iba a dejar que ello ocurriera.

El propósito de establecer el Día de la Soberanía Nacional es contribuir a fortalecer el espíritu nacional de los argentinos, y recordar que la Patria se hizo con coraje y heroísmo.

Fuente: Argentina.ar


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El Dr. Claudio Cillik y las células madre...

“Guardar células madre no es egoísmo sino protección biológica para hijos y familia”
19/11/11

Pocas noticias científicas avivan más ilusiones -pero también
sospechas- como la preservación de la sangre del cordón umbilical y la
posibilidad que ésta abre para terapias con células madre.
PorGeorgina Elusto

Las opiniones son extremas. En el mundo
científico y académico, se reparten por igual entre la fascinación y el espanto.
Y no por el tema en sí, sino por el volumen de información, exageraciones y
engaños que lo circundan. En torno a los tratamientos médicos con células madre,
muchos pronostican el fin de todos los males; otros, en cambio, piden cautela,
denuncian estafas y negocios y desmienten paraísos que aseguran infundados, al
menos por ahora.
El doctor Claudio Chillik, doctor en Medicina, especialista en Endocrinología
Ginecológica, Ginecología y Obstetricia y Medicina Reproductiva y Director
Científico de Matercell, el banco de células madre privado más grande del país,
defiende la existencia de bancos públicos, asegura que “el mundo de
posibilidades que inauguran las stem cells (células madre) es ilimitado” y
reconoce que, en Argentina, el tema avanza en un marco legal por lo menos
“confuso”.
¿Qué son las células madre?
Son células que se dividen de manera casi indefinida y pueden transformarse en
cualquier célula del cuerpo. Ese potencial hace que puedan ser utilizadas para
la regeneración de células o tejidos dañados por alguna enfermedad. Normalmente,
todos tenemos células que se mueren todos los días y que son regeneradas a
partir de las células madre que existen en casi todos los órganos. Pero ante un
daño o una enfermedad importante, el cuerpo pierde esa capacidad. Por ejemplo,
en el infarto de corazón, parte de las células cardíacas se mueren porque no les
llega sangre y no se pueden curar ni regenerar: la única manera de recuperarlas
es “desde afuera” con la colocación de células madre que reemplacen a las que
han sido dañadas. Lo mismo ocurre en enfermedades neurológicas en las que mueren
neuronas, como el Parkinson o la diabetes.
Muchos adelantos médicos alientan expectativas que a veces resultan
desmesuradas. Respecto a lo que se puede tratar o curar con células madre, ¿qué
es presente y qué es futuro?
Ya se tratan enfermedades de la sangre como la leucemia y algunas enfermedades
metabólicas. En ambos casos se están haciendo trasplantes con médula ósea y con
células madre con muy buenos resultados. También se están usando a nivel clínico
células madre para regeneración de cartílago y de hueso, y para algunos
problemas cardíacos, como la insuficiencia cardíaca y el infarto de miocardio.
Las células son extraídas de la médula ósea del mismo paciente (células madre
autólogas) para que no haya riesgo de rechazo (obviamente, son pacientes que,
por su edad, no tienen células de cordón) y la forma de colocarlas es por
cateterismo o por inyección directa en el músculo cardíaco. El uso es cada vez
mayor, en especial en casos de pacientes con cuadros severos y en los que por
algún motivo no pueden ir a una lista de espera de trasplante. Fue el caso de
Gerardo Sofovich. En un futuro podría haber noticias sobre nuevas posibilidades
en el campo neurológico. Se está trabajando en protocolos de investigación muy
serios en casos de Parkinson, cuadriplejias y esclerosis múltiple. Pero todavía
falta un poco para saber bien en qué enfermedades y de qué manera van a ser
utilizadas las células.
¿Por qué un adulto debiera plantearse la posibilidad de guardar células de un
hijo?
Es algo muy personal. El principal argumento científico es que la célula madre
ideal es aquella que pertenece al propio individuo que eventualmente la
necesitará, en tanto evita la posibilidad de rechazo; aquella que es joven,
porque tiene mayor capacidad de dividirse y de regenerar; y que es sana, para
que su aplicación tenga el mínimo de riesgo posible. Las células madre obtenidas
del cordón umbilical no sólo reúnen las condiciones “ideales” sino que además
usualmente son descartadas luego del parto.
¿Cómo es el procedimiento de extracción de células madre durante el parto?
Se recoge una muestra de la sangre que normalmente se descarta con la placenta y
el cordón umbilical, para extraer de allí células madre. Como esto se hace
cuando se corta el cordón, no hay riesgo para la mamá ni para el bebé.
¿Hay personas que, por sus antecedentes genéticos o por algún diagnóstico
previo, tengan especialmente aconsejado guardar células?
El 99% de los que guardan células madre lo hace como un resguardo biológico para
el niño y/o su familia, por la eventualidad de que ese chiquito o un hermano
tenga alguna de las enfermedades que hoy ya se tratan o se tratarán en el
futuro. Un porcentaje menor lo hace por un motivo específico: porque un familiar
tiene leucemia u otra enfermedad que demande un trasplante de médula ósea, o por
haber tenido durante el embarazo un diagnóstico de algún problema que se esté
empezando a tratar con células madre, como la fisura de paladar y el labio
leporino. Ahí sí hay indicación de guardar células para operarlo y utilizar esas
células como tratamiento adicional a la cirugía.
¿Cuáles son las chances de compatibilidad con un familiar?
En un hermano, del 50%. Teóricamente, hay posibilidades de que las use otro
familiar, pero cuanto más se aleja el parentesco, menor es la chance de
compatibilidad.
Hace dos años, una resolución del INCUCAI cuestionó la existencia de bancos
privados de células madre. ¿Hay un vacío legal en torno a este tema?
Esa resolución dice que toda muestra guardada en los bancos para uso propio
queda a disposición de cualquier persona que lo necesite en el país o en el
exterior, y que el Estado podría expropiarla. Eso generó una veintena de
demandas judiciales por parte de los padres y de algunos centros porque la
donación es un acto voluntario y porque esta resolución va en contra del derecho
a la privacidad de los pacientes: los centros no tienen por qué dar información
sobre ellos sin su autorización. Todas las acciones fueron resueltas a favor de
los particulares, aun en segunda instancia. Si el INCUCAI volviera a apelar, la
cuestión pasaría a la Corte.
En tanto, ¿avanza algún proyecto de ley?
Un proyecto que regulaba los bancos fue votado en el Senado de la Nación, pero
no se trató en Diputados y perdió estado parlamentario. Otra norma fue aprobada
en Diputados de la Legislatura bonaerense. Y en estos días la Comisión de Salud
del Senado está trabajando en dos proyectos de Emilio Rached y de Roxana
Latorre. Ambos proponen la regulación de los bancos.
¿Los bancos privados “compiten” con los públicos?
De ninguna manera. En Argentina hay ocho bancos privados y uno solo público, en
el Hospital Garrahan. Este banco, junto a todos los privados, guarda muestras de
menos del 1% de todos los partos que se producen por año en el país. Guardar
células no es un acto egoísta, sino protección biológica para hijos y familia.
Uno no está privando al banco público de una muestra que el Estado guardaría
para quien la pudiera necesitar. Se está guardando algo que iría a la basura.
¿Cómo funciona el banco público?
Existe desde 2005 y se nutre de muestras que son donadas por embarazadas,
fundamentalmente de la Maternidad Sardá, y tiene acuerdos con dos o tres
hospitales más. Es imprescindible que existan los bancos públicos porque mucha
gente necesita un trasplante de médula ósea y tiene que salir a buscar una
muestra compatible, y cuantas más muestras haya en el banco público, mayor es la
posibilidad de compatibilidad. Es un tema clave cuando uno pertenece a un grupo
étnico minoritario.
¿Qué probabilidades tiene alguien de encontrar una muestra compatible?
Alrededor del 75%. A su vez, por más que sea compatible, se tiene riesgo de
rechazo y necesidad de recibir medicación inmunosupresora de por vida. Por eso
la célula madre ideal es la de uno mismo.
¿Cuánto cuesta el procedimiento?
El costo inicial (la recolección de la muestra, el procesamiento, la congelación
y el primer año de mantenimiento) es de 1.500 dólares. Luego, se paga una vez al
año el mantenimiento, cuyo costo es de unos 130 dólares. Si en algún momento no
quieren guardarlo más, la muestra se descarta.
Hay denuncias respecto a promesas falsas en torno a los tratamientos con células
madre, y también cuestionamientos en torno al “marketing” un tanto perverso que
hacen algunos especialistas. ¿Es ético agitar los peores miedos de los padres o
insinuar irresponsabilidad en quien no guarda células?
No. Coincido en que hay maneras de ofrecer estos servicios que rozan lo sádico.
Los centros son empresas privadas con fines de lucro, pero eso no implica que
uno recurra a cualquier cosa.
¿Cuántas muestras hay guardadas en el país?
Entre 22 y 25 mil, incluidas las del banco público. En nuestro caso, hasta ahora
hemos usado 8 muestras: cuatro han participado de un estudio sobre niños con
parálisis cerebral por problemas en el momento del parto, y las otras fueron
usadas por chicos con diagnóstico de labio leporino en el embarazo.
¿Quiénes guardan células madre en Argentina? La mayoría son parejas, pero
también hay mujeres solas. El promedio de edad es ligeramente superior a la
media. Todavía es un cuidado de clase media, de buen nivel sociocultural.
Estimamos que esto ocurre porque los sectores más altos tienen la fantasía de
que el dinero resuelve todo.


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LOS "PALADINES DE LA JUSTICIA" DESTRUYEN LA ÚLTIMA B53...

Página/12 :: futuro
Sábado, 19 de noviembre de 2011

ARSENALES ATOMICOS
Reliquias del mundo bipolar
Estados Unidos anunció la destrucción de la última de las megabombas B53,
desmantelada en la planta Pantex, en los alrededores de Amarillo, Texas. Y sin
embargo, con una industria armamentística mundial demasiado grande, quién podría
decir que la destrucción masiva ya no representa un problema a temer.

Por Rodolfo Petriz

La escena más memorable de Dr. Strangelove o Cómo aprendí a dejar de preocuparme
y amar la bomba (1964), de Stanley Kubrick, es más o menos así: en plena Guerra
Fría y guiado por los delirios maniáticos de un general norteamericano, un
bombardero B-52 se dispone a lanzar un ataque nuclear sobre la Unión Soviética.
Ya sobre el objetivo, el mecanismo que debe liberar la bomba se bloquea, por lo
que el piloto del avión decide hacerlo manualmente. Para ello, como si se
tratara de un caballo bronco de su Texas natal, el mayor Kong se monta a
horcajadas sobre la bomba y al grito de “yahoo-yahoo”, sombrero texano en mano,
se lanza al vacío junto con la carga de megatones que desatará el comienzo del
fin de la especie humana sobre la Tierra.
Cuarenta y siete años después de que Peter Sellers encarnara el papel del Dr.
Strangelove, los EE.UU. anunciaron que desarmaron en Amarillo, Texas, la última
de las B53, la bomba termonuclear –o de hidrógeno– más poderosa que guardaban en
su arsenal, tras el desmantelamiento, en 1976, de las B41.
Macabro vestigio de la Guerra Fría, las B53 fueron desarrolladas entre 1958 y
1961 por el Laboratorio Nacional de Los Alamos a instancias del Comando Aéreo
Estratégico. Con 400 kilos y una potencia destructiva de 9 megatones, unas 450
veces superior a “Fat Boy”, el arma nuclear que destruyó Nagasaki, las B53
fueron diseñadas para ser lanzadas, con o sin vaqueros texanos sobre ella, desde
los B-52 y provocar ondas de choque subterráneas capaces de destruir objetivos
estratégicos a gran profundidad.
El film de Kubrick ironizó como ningún otro sobre los comportamientos paranoicos
de los altos mandos norteamericanos y soviéticos, que pusieron a la humanidad al
borde de una guerra atómica. Quizás hoy día los jóvenes no lo tengan muy
presente, pero los cuarenta años de carrera armamentística nuclear que tuvieron
a EE.UU. y Rusia como protagonistas estelares, y que también incluyeron como
actores secundarios, pero no por ello menos peligrosos, a China, Francia e
Inglaterra, envolvieron al mundo en un clima de neurosis general y la
posibilidad de una destrucción masiva estaba siempre presente en el imaginario
colectivo.

QUIEN LA HACE MAS GRANDE
Tras los ataques atómicos de Hiroshima y Nagasaki, una vez finalizada la Segunda
Guerra Mundial, los dos principales contendientes, animados por su respectivo
complejo industrial-militar, se lanzaron a una frenética competencia en busca de
dos objetivos primordiales: por un lado contar con un número de artefactos
nucleares superior al del rival; por otro, lograr el dispositivo singular de
destrucción más poderoso jamás creado por el hombre. Las B53, de las cuales se
fabricaron unas 340 unidades entre 1961 y 1965, fueron producto de esa
propensión al exterminio mutuo.
Para ello fueron detonados a cielo abierto, bajo tierra, en las profundidades
oceánicas o en las capas altas de la atmósfera, cientos de artefactos que
tuvieron variados efectos sobre la población: desde interrupción en las
comunicaciones electromagnéticas hasta la contaminación de plantas, animales y
seres humanos con estroncio 90, un isótopo producto de la lluvia radiactiva que
sigue a las explosiones nucleares y es responsable de provocar cáncer de huesos
y leucemia.
Los ensayos nucleares eran realizados tanto para desarrollar nuevos y más
letales artefactos de destrucción como para verificar sus efectos sobre diversos
bienes materiales. Según el caso, las bombas atómicas eran detonadas rodeadas de
barcos, vehículos militares, casas, árboles o animales vivos.
En medio de esta demencial “razón destructiva”, a los soviéticos les cupo el
honor de hacer estallar la “Bomba del Zar”, el dispositivo termonuclear más
potente de la historia. Detonada en 1961 a 4200 metros de altitud sobre el
archipiélago de Nueva Zembla, en el Océano Glacial Artico, con sus 57 megatones
casi cuadruplicó la potencia de la norteamericana “Castle Bravo”, explotada en
1954 en el paradisíaco atolón de Bikini. La “Bomba del Zar” fue 3800 veces más
poderosa que el artefacto que incineró Hiroshima, la luz que produjo pudo verse
a 1000 km de distancia y la energía térmica que generó podía causar quemaduras
de tercer grado a 100 km de la explosión.
Tras estas megaexplosiones, los desarrollos armamentísticos nucleares tomaron
otro derrotero. La aparición, en los ‘60 y ‘70, de los misiles balísticos
intercontinentales, equipados con precisos sistemas de navegación satelital que
hacían innecesario lanzar las bombas desde aviones, llevaron a desarrollar
dispositivos más pequeños y eficaces, pertrechados con múltiples cabezas
nucleares de poca potencia para barrer un área precisa. Así, las grandes bombas
tipo B53 o B41 empezaron a quedar obsoletas.

TEMORES DEL PRESENTE
A pesar de que aún hay en manos de los cinco países que forman el Consejo de
Seguridad de la ONU suficiente arsenal atómico como para destruir el planeta,
las nuevas generaciones ya no conviven con el temor a una guerra atómica masiva.
La desaparición del bloque comunista y su fragmentación en múltiples países
incorporados al capitalismo detuvo la carrera armamentística nuclear entre las
potencias principales y trasladó los temores sobre el uso bélico de la energía
atómica a otros imaginarios. En la actualidad las preocupaciones mundiales giran
sobre dos ejes: por una parte, el riesgo de que algunos de los países
periféricos que disponen de armas nucleares las usen para dirimir conflictos
territoriales con sus vecinos, como el caso del enfrentamiento entre India y
Pakistán por la región de Cachemira, o más recientemente en el conflicto entre
Israel, país que dispone de un nutrido arsenal atómico, e Irán, al que se acusa
de estar llevando adelante un programa nuclear con fines bélicos. Por otra
parte, y en una hipótesis que parece más improbable por la enorme complejidad
que tiene el manejo de cualquier dispositivo nuclear, desde hace años se
especula con la posibilidad de que algún grupo terrorista consiga un artefacto
atómico o un poco de plutonio y lo utilice para atentar contra intereses
occidentales. Desgraciadamente, ambas preocupaciones quieren ser utilizadas por
los poderosos de siempre, como en tantas ocasiones, para invadir y saquear
territorios ajenos bajo la excusa de la posible existencia de armas de
destrucción masiva en manos de sanguinarios dictadores


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lunes, 14 de noviembre de 2011

14 de noviembre: Día Mundial de la Diabetes...

Página/12 :: futuro

Sábado, 12 de noviembre de 2011
14 DE NOVIEMBRE, DIA MUNDIAL DE LA DIABETES
Lo que mata es la ignorancia

Por Jordana Dorfman


Cuando un diabético tipo 2 estima que al salir del gimnasio podrá comer un
alfajor sin dañar su salud, cuando un pibe tipo 1 se aplica insulina, o un LADA
evalúa con cuánto champagne puede brindar en su casamiento sin terminar con un
bajón de glucosa, incluso cuando una embarazada con diabetes gestacional mide su
azúcar con ese aparatito especial que le dio el médico, o una joven con MODY
guarda un jugo azucarado en su mochila, lo que están haciendo es reemplazar las
funciones que su páncreas ya no puede cumplir. Todos padecen alguna forma de
diabetes mellitus.
Y lo que tienen en común es que la clase de azúcar que actúa como principal
fuente de energía del organismo, la glucosa, no logra entrar en forma efectiva
en las células. Entonces allí se queda, aferrada a los glóbulos rojos, y el
cuerpo comienza a clamar por alimento, a padecer su ausencia y el exceso de
azúcar en la sangre. Esta dificultad de la glucosa para incorporarse a los
tejidos se debe a la falta total o parcial de insulina, una hormona que genera
el páncreas y que se encarga de facilitar esa incorporación.
Así es como el señor, el pibe, el novio, la embarazada y la chica deben
controlar sus niveles de glucemia (cantidad de azúcar en la sangre), inyectarse
insulina, tomar medicación, o ambas, aprender cómo esa glucemia se ve afectada
por la actividad física, por el descanso, por resfríos, por diversos tipos de
comidas, en definitiva por todas las cuestiones cotidianas. Y de acuerdo a estos
parámetros llevan adelante su tratamiento, que los diabetólogos suelen tildar de
“artesanal”, ya que cada persona requiere de indicaciones particulares de
acuerdo a sus rutinas y a la propia reacción del cuerpo. Pero tienen un objetivo
común, mantener los niveles de glucemia estables y dentro de ciertos parámetros
para vivir sanos. Porque es posible vivir sano a pesar de la diabetes y pisar el
freno de las complicaciones.

AZUCAR QUE ME HICISTE MAL, Y SIN EMBARGO...
En la década del ’90 se confirmó con un estudio amplio lo que se sospechaba
desde hacía décadas, el mantener los niveles de glucosa en la sangre dentro de
un rango normal disminuye las posibilidades de padecer complicaciones de la
diabetes mellitus. Se trató de la Prueba de Control y Complicaciones de la
Diabetes (DCCT, sus siglas en inglés, del Instituto Nacional de Diabetes y
Enfermedades Digestivas y de Riñón de EE.UU.). Luego, se continuó con otro,
denominado EDIC, para determinar factores para predecir aparición de
enfermedades cardíacas y complicaciones por diabetes en ojos, riñones y nervios.
También, evaluó los beneficios del control intensivo, además del costo-beneficio
de esta práctica.
El control intensivo implica no menos de cuatro mediciones de glucemia y como
mínimo tres aplicaciones de insulina por día o utilizar una bomba infusora (que
se “conecta” al cuerpo por medio de una aguja subcutánea y provee de insulina
las 24 horas del día), entre otras cuestiones. Estos ensayos mostraron que
mantener los niveles de glucosa en la sangre lo más cerca posible de lo normal
evita o retrasa la aparición de las complicaciones de la diabetes mellitus, e
incluso puede llegar a frenar su avance en los casos que ya se declararon.
A pesar de que estos estudios se realizaron en personas con diabetes tipo 1, los
investigadores determinaron que sus conclusiones también se aplican a personas
con diabetes tipo 2 (que representa aproximadamente el 90 por ciento de los
casos, un 7 por ciento para tipo 1 y el 3 por ciento restante las otras formas).
Sin embargo, no todo es color de rosa.

FACTORES EN JUEGO
Algunos estudios más actuales, como el Accord (Acción para Controlar el Riesgo
Cardiovascular en Diabetes, según sus siglas en inglés, también del Instituto de
Diabetes de EE.UU.), indican que en tipo 2 el ajuste de glucemia adecuado debe
establecerse para cada paciente, de lo contrario podría ser negativo (y el uso
del condicional “podría” está vinculado con que el estudio continúa con nuevas
pautas). Es más, los diabetólogos, para cualquier tipo de diabetes, indican a
cada persona un propio objetivo ideal de glucemias, relacionado con diversos
factores, como la edad por ejemplo. Además, existen hormonas que intervienen
subiendo (como adrenalina o cortisol) o bajando los niveles de azúcar en la
sangre, de las que queda mucho por descubrir.
Aparte todos –usen o no insulina– deben evitar o “atajar” a tiempo las
hipoglucemias y las hiperglucemias, es decir, niveles de azúcar en sangre debajo
de lo normal en el primer caso y por arriba en el segundo. La hipoglucemia mal
tratada puede llevar a coma e incluso muerte. Pero el saber cómo actuar ante
este bajón permite continuar con las actividades del día, casi casi, como si no
hubiera pasado nada. Por otro lado, la hiperglucemia prolongada puede llevar a
cetoacidosis –una especie de “auto” intoxicación–, así como a deshidrataciones
graves. Y entonces aquí aparece otro factor relacionado con los desafíos que
debe afrontar un diabético. El signo pesos entra a la cancha.
La mayor parte de los insumos necesarios para el control de la diabetes son
caros. En Argentina existen leyes que reglamentan los derechos de los diabéticos
y facilitan, hasta cierto punto, el acceso a un buen tratamiento; rigen para
obras sociales, prepagas e incluso para el Estado en caso de que se carezca de
cobertura médica. Pero a veces, lograr que estas leyes se cumplan es un factor
más en juego del que debe ocuparse el paciente para lograr el ansiado buen
control.
Un tratamiento ideal requiere de educación diabetológica, en lo posible brindada
por un equipo interdisciplinario de profesionales que dé indicaciones y contenga
ante las vicisitudes de una enfermedad crónica. Además, es importante acceder a
todos los insumos, incluso al medidor portátil de glucemia. Y entonces, será más
fácil lograr el equilibrio de un modo razonable, de un modo que permita moderar
y hasta evitar las complicaciones de la diabetes.

LOS TRATAMIENTOS EFECTIVOS AVANZAN, LOS MITOS PERDURAN
La diabetes mellitus se conoce desde hace milenios, la velocidad de evolución de
la enfermedad dependía del tipo de diabetes, pero siempre llegaban graves
complicaciones y muerte. Pero hoy no debe ser así. Poco a poco, se fue
conociendo su vínculo con los carbohidratos (harina, azúcar, almidón, que el
cuerpo transforma en glucosa) y el papel del páncreas; hasta que en 1922 se
aplicó por primera vez insulina a un niño con diabetes tipo 1 y poco más de un
año después se utilizó en Argentina. En la década del ‘40 surgieron los primeros
medicamentos orales.
La determinación de los niveles de azúcar en sangre en diferentes momentos del
día es una herramienta fundamental, ya que permite al diabético actuar en
relación a ese valor, ya sea para mantenerlo, subirlo o bajarlo. Durante muchos
años, se utilizaron tiras reactivas que estimaban la cantidad de glucosa
presente en la orina, que reflejaba la glucemia de horas anteriores. Ya en la
década del ‘60 se crearon tiras reactivas que medían el nivel de azúcar en la
sangre y, a pesar de funcionar con un gran margen de error, permitían realizar
ajustes importantes en el tratamiento. Pero no era fácil obtener esa tecnología.
En adelante, se suscitaron grandes mejoras en los tipos de insulinas, en los
tratamientos orales, en los medidores de glucemia, incluso las bombas infusoras
de insulina se hicieron accesibles y se profundizaron los conocimientos sobre
los diversos tipos de diabetes.
Hoy se puede realizar el diagnóstico temprano, prevenir las complicaciones,
frenar las existentes, e incluso evitar su aparición en algunas personas
propensas al tipo 2. Sin embargo, aún existen mitos y temores sobre la
enfermedad que atentan contra la prevención y el buen control.
Una nueva encuesta de la Federación Argentina de Diabetes de 2010 obtuvo
resultados similares a otra realizada hace más de tres años. Concluyó que un 61
por ciento de los encuestados consideraba que la insulina afecta la visión, los
riñones y el corazón, lo que es falso; de hecho, un buen uso de esta hormona
puede evitar esas afecciones. Además, un 53 por ciento creía que un diabético
tiene prohibido comer pan, azúcares o pastas, lo que también es erróneo; un
diabético puede consumir de todo, no necesita alimentos “especiales”, sólo debe
saber cuándo, cómo y cuánto. Otro resultado que contrasta con la realidad de la
enfermedad hoy es que el 62 por ciento entendía que no importa qué se haga, la
diabetes lleva a complicaciones en vista, piernas, corazón y riñones, lo cual es
equivocado también.
Deberá haber algún punto de intersección entre el acceso a la información
fidedigna, a la educación diabetológica y a los insumos necesarios, para que ese
casi 50 por ciento de diabéticos argentinos que no sabe que padece la enfermedad
se entere antes de que lleguen las complicaciones y para que el 70 por ciento de
los que lo saben y no se tratan, comiencen a hacerlo.


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