viernes, 18 de diciembre de 2009

Discurso - Acto de fin de curso 2009


Buenos Aires, 16 de diciembre de 2009.

Discurso de fin de ciclo 2009

Hoy 16 de diciembre, se encuentra aquí reunida la comunidad educativa de la Escuela de Educación Especial Nº 34, Gral. San Martín, a fin de dar cierre a un nuevo Ciclo lectivo.
Un año que como tantos, ha traído alegrías, tristezas, y todo tipo de acontecimientos propios de esta etapa del mundo que en suerte, nos toca desandar.
En este año 2009, nuestra institución ha llegado a los 70 años de vida. Fue en el otoño de 1939, para mayor exactitud el día 16 de mayo, cuando un grupo de docentes con una inquebrantable vocación de servicio y compromiso social, empezaron a escribir la historia de la Escuela de Artes y Oficios para ciegos adultos.
A lo largo de estas siete décadas, el servicio a personas con discapacidad visual se fue acrecentando y diversificando. Así pues, desde mediados de la década del ’40, la entonces denominada Escuela Complementaria San Martín, comenzó a brindar a sus alumnos herramientas intelectuales; artísticas, y de destreza manual.
La historia de esta escuela es rica, no solo por el servicio invalorable que ha aportado y aporta a las personas ciegas y disminuidas visuales en pos de su rehabilitación y reinserción social; es pródiga también, por las vicisitudes que debió atravesar debido a la falta de un espacio propio donde sentar bases. Edificios de distintos Ministerios; aulas de la Universidad Tecnológica, y hasta la Plaza Miserere, fueron testigos del trabajo de educadores y educandos.
Desde hace 35 años, desarrollamos las actividades en una sede impropia para que funcione una Escuela de Educación Especial, y pese a ello, directivos, docentes, auxiliares, y alumnos, ponemos lo mejor de nosotros para optimizar los rendimientos y maximizar los beneficios.
Estamos en un momento de la Historia, en el cual, parece haberse vuelto moneda corriente abrir juicios de valor apresurados e infundados; desacreditar, y pregonar lo que hay que hacer pontificando desde un pedestal.
Me permito considerar al respecto, que lo más conveniente sería hacer un sesudo análisis introspectivo. Tomar real dimensión de dónde estamos parados; qué y cuánto hacemos por cambiar o ayudar a mejorar las cosas, y fundamentalmente asumir de una buena vez, que el éxito de toda empresa está en el trabajo mancomunado, y que el crecimiento interior lo da la capacidad de sumar y potenciar.
Ahí está el secreto de la cuestión; mostrar un perfil distinto. De orates que restan y dividen está plagado el camino.
Asumir y mostrar esta postura, es el mejor homenaje que podemos ofrecerle a quienes forjaron en estos 70 años, este derrotero que ahora nos toca concebir día a día.
Todos; Directivos, docentes, y alumnos. Cada uno en su rol; cada uno con su cúmulo de expectativas y sueños a cuestas, pero todos aunados en un solo fin, la Rehabilitación y contención de personas ciegas y disminuidas visuales.

Prof. Arturo Arias Terceiro
Coordinador Escolar en Tecnologías
INTEC (Red inclusiva)

viernes, 16 de octubre de 2009

Día Mundial del Bastón Blanco

15 de octubre, día mundial del bastón blanco

Es importante hacer un poco de historia para recordar cuales fueron los orígenes del bastón el cual hoy homenajeamos.
En el año 1925 la escritora y activista social estadounidense Hellen Keller conmocionó la Convención Anual de la Asociación de Leones al relatar las dificultades de las personas ciegas para transitar. Por eso en 1930 George Benham, presidente del Club de Leones de Illinois, diseñó un bastón blanco con extremo inferior rojo, que se hizo universal. Pero el bastón blanco que se usa en la actualidad fue creado en 1946 por el oftalmólogo Richard Hoover.
Todo se inició durante el siglo XX cuando se comenzó seriamente a tratar de proporcionar a las personas ciegas medios seguros y confiables para desplazarse independientemente. Las autoridades militares de Estados Unidos desarrollaron un proyecto para la rehabilitación de los ciegos de la Segunda Guerra Mundial en el hospital General de Valley Forge (Pensilvania). El director del reacondicionamiento físico, el sargento, más tarde teniente y luego famoso oftalmólogo Richard Hoover, observó a los hombres ciegos arrastrarse por los corredores con sus bastones de madera sin llegar a ninguna parte, y pensó que esos hombres no necesitaban un bastón que los sostuviera, sino más bien una antena receptora de mensajes.
Hoover y su equipo comenzaron las investigaciones, con palos más largos y livianos, hasta que construyeron el bastón prototipo y fijaron las técnicas, constituyendo lo que hoy es la base de los programas actuales de orientación y movilidad.
En el año 1965, en una reunión efectuada en Colombo-Ceylan (República de la India), el Consejo Mundial para Bienestar de los Ciegos estableció que todos los 15 de octubre se recuerde el Día Mundial del Bastón Blanco de Seguridad.
Sin embargo, es necesario precisar hoy, que en la República Argentina, existe una ley, la N° 25.682 que dice que se adopte, en todo el territorio de la República Argentina, como instrumento de orientación y movilidad para las personas con baja visión, el uso del bastón verde.
Esta ley fue sancionada el 27 de noviembre de 2002 y promulgada el 27 de diciembre del mismo año.
Dicha Ley menciona que el bastón verde tendrá iguales características en peso, longitud, empuñadura elástica, rebatibilidad y anilla fluorescente que los bastones blancos utilizados por las personas ciegas.
El bastón sea del color que fuese, se convierte en un símbolo de gran importancia, tanto para el individuo que lo porta como para su entorno.
Todos nosotros tenemos la gran responsabilidad de ser los difusores de cómo puede la sociedad ayudar a un ciego, sin olvidar el respeto y la tolerancia.

Prof. Amelia Domínguez

lunes, 12 de octubre de 2009

El ajedrez y la integración

Jorge Osvaldo Carballo
Cuando era niño tenía poca visión y en alguna que otra oportunidad jugaba al ajedrez, el cual según su testimonio, le costaba mucho tanto el juego en sí como en lo referente a la visión del tablero.
Cuando tenía 25 años quedó ciego, y por lógica pensaba que si antes le costaba jugar a este juego ahora le resultaría imposible. En el año 1987 con 31años, ablando con un amigo que practicaba ajedrez, le dijo que estaba equivocado y para demostrárselo puso un tablero delante de él, y lo invitó a jugar una partida.
Con gran sorpresa comprobó que su amigo tenía razón (que bien podía jugar al ajedrez) mostrando desde ese momento un mayor interés en ese deporte.
Al poco tiempo conoció al hijo de una amiga de su mamá, con el que nació una gran amistad, quien en ese momento era campeón juvenil de ajedrez. Con él, pasó muchas horas practicando; así fue, que jugando partidas se perfeccionó hasta llegar a adquirir un nivel como para empezar a participar en torneos.
Este amigo campeón juvenil, lo llevó a jugar en el Círculo de ajedrez Torre Blanca en torneos abiertos convencionales, es decir, con videntes lo que para el fue algo muy importante, porque descubrió que este deporte era el único que se podía jugar en igualdad de condiciones con un rival vidente.
A partir de ese momento, comenzó una prolífica carrera que lo llevaría a lo mas alto a nivel competitivo nacional e internacional en competencias entre jugadores ciegos, y a un posicionamiento destacado en competencias con jugadores videntes, logrando en barios campeonatos abiertos y de categorías ubicarse en los primeros lugares.
Respecto a su participación en torneos de ciegos debemos destacar lo siguiente:
1991 - Cuarto puesto en el clasificatorio para el Latinoamericano que se jugó ese mismo año, y en el que clasificó quinto.
1992 - Cuarto lugar en el Torneo Pre-Olímpico, clasificando de este modo a la novena olimpíada jugada en Mallorca (España) ese mismo año.
Campeón nacional 1993 y 1994 - Cave destacar que el título del año 1993 lo clasificó al Torneo Mundial Individual 1994 que se jugó en Alicante España.
1995 – Subcampeón nacional. El segundo puesto del Nacional ‘95 le valió la clasificación como segundo tablero del equipo, que participó en la Décima Olimpíada por equipos que se realizó en brasil durante el mes de abril del año 1996.
Además, fue subcampeón latinoamericano por equipo, y segundo mejor tablero en un torneo Latinoamericano por equipos de dos jugadores realizado en Porto Alegre (Brasil) en 1995.
En 1994, fue el mejor argentino clasificado en los Juegos Latinoamericanos realizados en San Pablo obteniendo el quinto puesto.
Cabe señalar que desde el año 1993 y hasta la actualidad, juega en el Club Jaque Mate, participando en torneos abiertos e internos de esa institución.

Reportaron: Adela Belmonte y Leonardo Lígori

Quejas de un lápiz - de Adela Belmonte

Quejas de un lápiz

Son las tres de la madrugada y estoy en medio de un gran desorden; en la mesa de trabajo de Martín, un joven diseñador publicitario, de quien soy fiel colaborador. Hay hojas de dibujo tiradas por doquier, incompletas, borroneadas, un verdadero caos, pero la creación no aparece.
Me tiene atrapado entre sus dedos nerviosos. Golpea repetidamente mi pobre cabeza sobre la dura superficie del tablero. ¡Un poco más de cuidado, por favor, que eso duele! ¡Además, me siento mareado con este incesante movimiento!
Y ni hablar de mi filosa punta, que de a poco va desapareciendo. No se imaginan cuánto sufro cada vez que me introduce en ese horrible sacapuntas metálico. Me estremece saber que minuto a minuto estoy quedando más cortito, precisamente yo, que alardeaba de ser alto y esbelto.
Nada de lo que hacemos le gusta. ¡Y claro, si a estas horas, él debería estar en su cama, y yo, descansando cómodamente en mi portalápices!
A veces me pregunto cómo sería mi vida en las manos de un poeta. Mucho más apacible, seguramente, aunque tampoco podría dormir por las noches, porque según me han contado algunos lápices amigos, la inspiración poética es fruto del insomnio, y viene acompañada de sentimientos tristes, profunda desolación y escasas ganas de vivir. Nooo, esto no es para mí, queda completamente descartado.
Otra posibilidad sería estar en las manos de un autor de letras de canciones, con la música como inmejorable compañía. Pero sé que estos artistas hacen gala de un mal genio insoportable, que les hace destruir todo lo que está a su alcance. Claro, no son todos así, pero por las dudas, esto, también lo doy por excluido.
Y ni me figuro en manos de un “dibujante” de cifras fraudulentas. Pobres mis congéneres que tienen por destino ser cómplices de esos estafadores profesionales.
Sin ninguna duda, estoy en el mejor lugar y con el mejor acompañante, pero esto no me invalida para que pueda darle algunos consejos.
¡Martincito, querido! ¿Por qué no lo dejamos para mañana? ¡Qué digo, si ya es mañana!
De pronto y gracias a un impulso proveniente de las inquietas y cansadas manos de mi jefe, salgo volando por el aire y caigo al suelo sobre uno de los tantos bosquejos que él ha estado rechazando durante estas últimas e interminables horas.
Al verlo así, tan de cerca, y gracias a mi experiencia en el tema, pienso que es casi perfecto, unos ligeros retoques y se convertirá, exactamente, en lo que Martín está necesitando.
Trato de no moverme. Ruego que me encuentre ya, y deje de pasear su mano sobre el colchón de hojas que cubre el piso. ¡Ay si pudiera hablar! Le gritaría: --¡Aquí estoy, un poquito más a tu derecha!—
Por fin, y como si me hubiera escuchado, me mira. Al agacharse para recogerme, veo que sonríe. ¡Albricias, la suerte está de nuestro lado! Acaba de descubrir, con mi ayuda por supuesto, el dibujo que nos permitirá culminar con
éxito, este amanecer de una noche agitada.

ALB

Día mundial de la vista

Día mundial de la vista - 9 de octubre -

Un ochenta por ciento de todos los casos de ceguera pueden prevenirse o tratarse – el derecho a ver puede y tiene que ser realizable
10 de octubre de 2002 | GINEBRA --
Se calcula que 180 millones de personas en todo el mundo sufren una discapacidad visual. De ellas, entre 40 y 45 millones de personas son ciegas. Se estima que, debido al crecimiento demográfico y al envejecimiento, estas cifras se habrán duplicado para 2020; a consecuencia de ello, esta colosal tragedia humana adquirirá tintes aún más dramáticos, se estancará el desarrollo y se conculcará un derecho humano fundamental.

El Día Mundial de la Vista es un evento anual que se centra en el problema mundial de la ceguera. Su objetivo es sensibilizar al público de todo el mundo acerca de la importancia de la prevención y el tratamiento de la pérdida de visión. Este evento, que este año se celebra el 9 de octubre, hará especial hincapié en el derecho a ver. El Día girará en torno al compromiso de los gobiernos de garantizar un mejor acceso a los servicios de salud por lo que se refiere tanto a la prevención como al tratamiento de las afecciones oculares. El acceso a la atención oftalmológica, que reduce la magnitud de la ceguera evitable, es parte de la obligación que emana del derecho al nivel más elevado posible de salud.

Hasta el 80% de los casos de ceguera son evitables, bien porque son resultado de afecciones prevenibles (20%) bien porque pueden tratarse (60%) hasta el punto de recuperar la visión. La prevención y el tratamiento de la pérdida de la visión se cuentan entre las intervenciones de salud más eficientes y que dan mejores resultados. Estas intervenciones incluyen la cirugía de las cataratas para curar esta enfermedad de los ojos asociada a la edad, la prevención del tracoma, la distribución de ivermectina para tratar la oncocercosis o ceguera de los ríos (una enfermedad transmisible), la inmunización contra el sarampión, la distribución de suplementos de vitamina A para la prevención de la ceguera infantil y la entrega de lentes correctoras.

Cada cinco segundos, una persona se queda ciega en el mundo. Cada minuto, un niño se queda ciego. Se calcula que cada año se quedan ciegas más de siete millones de personas

¿Qué es el Día Mundial de la Vista?
La Asociación Internacional de Clubes de Leones creó el Día Mundial de la Vista para hacer hincapié en los programas de prevención de la ceguera. El Día se celebrará todos los años, el segundo jueves de octubre.
Ya sea en este día o durante el mes de octubre, se apremia a los clubes de Leones a patrocinar servicios relacionados con la conservación de la vista.

• Los clubes de Leones, fieles a su tradición, deben tomar medidas para combatir las principales causas de la ceguera.
Todos los clubes de Leones pueden hacer efectiva una campaña global para educar al público sobre el cuidado de los ojos y la prevención de las enfermedades causantes de ceguera. Aunque las actividades desarrolladas durante el Día Mundial de la Vista recibirán publicidad a escala global, es igualmente importante informar a la comunidad local. Informando a la ciudadanía que las actividades del club son parte de un programa mundial, se logrará publicidad para los servicios efectuados durante el Día Mundial
de la Vista y también para los demás servicios que presta el Club.

León Norma Cristina BRANDA de BORDOLI
Asesor Programa SightFirst
Periodo Fiscal 2009 - 2010

Día de la Raza

El 12 de Octubre se celebra el Día de la Raza o de la Hispanidad, denominado así por conmemorarse la fecha en que la expedición de Cristóbal Colón llegó a las costas de una isla americana, en 1492.
El 12 de octubre se ha considerado como un día memorable, porque a partir de entonces se inició el contacto entre Europa y América, que culminó con el llamado "encuentro de dos mundos", que ha transformado las visiones del mundo y las vidas tanto de europeos como de americanos.
El Día de la Raza, es una conmemoración propuesta inicialmente en España hacia 1915 y secundada por los países hispanoamericanos. Perú, Argentina, Paraguay, El Salvador, Guatemala, México y Chile coincidieron en las celebraciones, con distintos matices y sentidos.
El presidente argentino Hipólito Irigoyen, por ejemplo, en 1917 consagra el Día de la Raza a España, decretándolo fiesta nacional: "
El Día de la Raza fue instituido para unir aquellos pueblos o países que tienen en común la lengua, el origen o la religión.

Cristóbal Colón y el descubrimiento de América:
Este acontecimiento cambió la concepción que se tenía del planeta y provocó algo que ni siquiera el mismo Almirante genovés había imaginado: la unión de dos mundos.
Aunque en el siglo II el astrónomo griego Ptolomeo ya había presentado la teoría de que la Tierra era redonda, en el siglo XV las supersticiones y creencias populares aseguraban que la Tierra era más o menos plana y que estaba sostenida por cuatro columnas, cuatro tortugas o cuatro elefantes. En los mapas de entonces sólo figuraban Europa, Asia y África. El océano Atlántico era un misterio... Lo llamaban el Mar Tenebroso y, según leyendas de la época, estaba poblado por sirenas, dragones y monstruos que devoraban a los marinos.
Cristóbal Colón desde muy joven, se destacó como un gran navegante para surcar los mares, este contacto le permitió elaborar sus propias teorías respecto a la redondez de la tierra y la ubicación de los pueblos; sus proyectos fueron entregados a los Reyes de Inglaterra y España, sin lograr respuesta positiva, pues, lo consideraban un loco. Insistió tanto que la Reina Isabel “La Católica”, se interesó en la propuesta de navegar a las Indias en donde abundaban las especies más aromáticas de la tierra. El proyecto fue financiado y el viaje se realizó.
Del Puerto de Palos zarpó la expedición comandada por el Almirante Cristóbal Colón, conformada por tres carabelas: La Pinta, La Niña y La Santa María, repartidos 90 hombres en cada una de ellas.
Navegaron por la costa africana hasta alcanzar las Islas Canarias. Desde allí partieron hacia el oeste, con los vientos alisios a favor. El cruce del océano fue una verdadera odisea: la desesperación de nunca llegar a tierra provocó algunos amotinamientos en la tripulación. Así fue como, después de navegar más de dos meses y debido a la presión, Colón les prometió que si en tres días no avistaban tierra firme regresarían a España.
La situación ya era desesperante, cuando Rodrigo de Triana avistó tierra en la madrugada del 12 de octubre de 1492.
Desembarcaron en la isla Guanahaní (hoy, San Salvador). Pero en lugar de encontrar el Reino del Gran Khan descripto por Marco Polo Colón se topó con aborígenes desnudos. De todos modos, creyó erróneamente haber llegado a las Indias y fue por eso que llamó indios a sus habitantes
Después de explorar el archipiélago de las Bahamas y Cuba, descubrió otra isla, a la que bautizó La Española (hoy Haití y República Dominicana). Allí, construyó un fuerte con los restos de la carabela Santa María.
Colón regresó a España con las dos carabelas que le quedaban, después de dejar en el fuerte un grupo de 39 hombres ansiosos de riquezas.
Con la confianza y la protección de los Reyes Católicos, realizó tres viajes más.
En el segundo viaje, descubrió las islas Antillas, la isla de Puerto Rico y la de Jamaica.
En un tercer viaje llegó a la isla de Trinidad, de allí pasó a las costas de Venezuela, y sin saberlo se encontró por primera vez con el continente.
En un cuarto viaje recorre Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
Violentas tempestades destrozan sus naves, pero logra llegar a Jamaica, donde es rescatado muy enfermo y devuelto a España en el año 1504.
Dos años más tarde fallece en Valladolid, sin conocer que en su exploración había dado con un continente desconocido hasta entonces por los europeos de su época.
En 1544 sus cenizas fueron trasladadas a la isla de Santo Domingo, y desde 1796 se encuentran en la Catedral de La Habana.

El florentino Américo Vespucio (1451-1512) recorrió la costa norte de América del Sur, los litorales de Brasil y el sur de la Patagonia, y comprobó definitivamente que a donde Colón había llegado no era la India, sino un nuevo continente al que dio su nombre: América.

Aborígenes Americanos:
Cuando los españoles llegaron a América, el continente se hallaba habitado por numerosos grupos indígenas:
Había indígenas organizados en Estados, como los Aztecas, en México, los Mayas en Yucatán y los Quechuas en Perú. Pero junto a ellos vagaban otros grupos nómades, como nuestros indios chaqueños y fueguinos.
Esta diversidad de culturas señala que los indígenas americanos estaban integrados por distintos elementos raciales, situación que continúa hoy día siendo una incógnita para la Historia.
La teoría más aceptable es la de Paul Rivet que afirma que los aborígenes americanos llegaron al continente en cuatro corrientes migratorias, dos desde Asia, a través de Alaska, y otras dos desde Australia y Oceanía a través del Océano Pacífico.
Hacia el 2500 a. C. había ya importantes comunidades agrícolas, aunque la civilización más antigua fue la de Caral, en el Perú, cuyos indicios más antiguos se remontan al 3000 a. C.
Las altas culturas precolombinas surgieron en Mesoamérica y Sudamérica. De norte a sur podemos nombrar a los mexicas, mixtecas, toltecas, mayas, chibchas e incas. En cambio, en Norteamérica los asentamientos humanos no alcanzaron un nivel cultural tan complejos como en las civilizaciones antes señaladas, en parte por su menor densidad de población y, sobre todo, por sus actividades seminómadas.
Se cree que, en el siglo XI de nuestra era, vikingos de origen noruego establecieron las primeras colonias europeas en América, concretamente en lo que hoy se llama Nueva Escocia, aunque su estancia debió de ser muy breve y su repercusión sobre los indígenas americanos no muy importante.

La Supervivencia Indígena:
Dada la diversidad de orígenes y culturas, fue distinta la actitud de los grupos aborígenes, frente a la colonización que los españoles les ofrecían.
En las ZONAS MONTAÑOSAS la población vivía aferrada al suelo, en ciudades fijas, defendidas por fortalezas y dedicado a actividades sedentarias. El ambiente era propicio para el cultivo de una vida espiritual. Ocurrió en México y en Perú, donde la cultura aborigen constituyó una base para las nuevas formas de vida que les aportaban los españoles.
En las regiones integradas por LLANURAS, los indígenas eran nómades, habituados a desplazarse en busca del sustento diario, sin poder alcanzar un desarrollo cultural. Para estos aborígenes, la llegada de los europeos fue una catástrofe: dada la escasa resistencia que pudieron oponer a los conquistadores, desaparecieron de la escena sin dejar rastros.
En las zonas montañosas, los indígenas, dueños de una civilización sedentaria, aceptaron la cultura que les ofrecían.
Por el contrario, los indios de las pampas vieron barridas sus tolderías y debieron refugiarse en los contrafuertes cordilleranos hasta su extinción. Así, también ocurrió con los indígenas de las selvas litoraleñas. Menos desarrollados, no aceptaron la nueva forma de vida, y se opusieron al avance de los europeos.

Las consecuencias del descubrimiento para América y el Viejo Mundo
Se dice que el descubrimiento y la colonización de América fue uno de los acontecimientos más importantes de la Historia.
El mundo se enriqueció con el descubrimiento definitivo de la Tierra y el contacto con las nuevas razas humanas. También se conocieron numerosos productos como alimentos o medicinas.
España, gracias a las riquezas extraídas de América, se convirtió en la principal nación europea. Aunque también la perjudicaron ya que la llevó a descuidar el trabajo del campo y sus industrias.
La economía mundial se renovó: las grandes cantidades de oro y plata llevadas a los comercios favorecieron el desarrollo del gran comercio que enriqueció a muchas ciudades y empobreció a otras.
El centro económico se trasladó a los puertos del Atlántico. Se modificaron las rutas mercantiles.
El desarrollo económico produjo un cambio social: la clase media, la de los comerciantes y pequeñas industrias, se vio favorecida; pero los antiguos señores feudales vieron arruinados sus intereses.
A partir de 1492, el Imperio español se expandió en los territorios de América. Como en el resto del mundo (excepto África), la colonización humana de estas tierras trajo aparejada la extinción de toda la megafauna local, salvo algunos bóvidos, como el bisonte.
La invasión española, bajo la bandera de la evangelización, produjo la eliminación de los sistemas locales de gobierno y la imposición de administraciones sujetas a la corona de España. Junto con las acciones militares, la sujeción de los nativos a sistemas de trabajo forzado —mitas, encomiendas y otros regímenes— y la introducción de enfermedades para las cuales carecían de anticuerpos ocasionaron una abrupta reducción en la población indígena americana.

Como se aprecia el 12 de octubre 5 siglos después
El Día de la Resistencia Indígena es una festividad oficial celebrada el 12 de octubre en Venezuela, que coincide con el Día de la Raza que se celebra en otras naciones de América Latina y con el Día de la Fiesta Nacional, en España. La festividad originalmente conmemoraba el descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón, decretada en tiempos de Juan Vicente Gómez como festividad nacional. Pero este hecho no era del agrado de algunos indígenas, que consideran que la conquista y los conquistadores ocasionaron un genocidio sobre los pueblos originarios de América.
El nuevo día de la resistencia indígena conmemora así la resistencia de los nativos americanos contra los conquistadores. Fue decretada de tal modo por Hugo Chávez y sancionada por la Asamblea Nacional de Venezuela como festividad el 9 de agosto de 2003, aunque con un evidente conflicto entre los activistas ecológicos y movimientos indígenas afectos a el gobierno bolivariano, debido al derribo de una estatua de Cristóbal Colón al año siguiente del decreto.

En la Argentina, existe desde 2007 un proyecto de decreto del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), organismo estatal, de modificar el nombre de "Día de la Raza" por "Día de la Diversidad Cultural Americana en Argentina".

Prof. Virginia de Maussion

12 de octubre de 1492 - El descubrimiento de América

viernes, 2 de octubre de 2009

Tecnologías: Prototipo portátil

TECNOLOGÍA
Máquinas portátiles y más baratas para que los ciegos puedan ver
EL PAÍS - Madrid - 14/01/2009

Un prototipo portátil de máquina para ver, para algunas personas ciegas o con discapacidad visual es el resultado de más de 20 años de trabajo en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) de Estados Unidos. El aparato se puede fabricar por menos de 500 dólares (372 euros), asegura Elizabeth Goldring, científica del Centro de Estudios Visuales Avanzados del MIT, y autora de la idea.
A Goldring, que es ciega de un ojo y tiene muy poca visión en el otro, se le ocurrió la máquina de ver cuando fue al optometrista y le examinaron los ojos con un equipo de diagnóstico -un oftalmoscopio de barrido láser- que proyecta una imagen simple directamente sobre la retina. Ella pudo ver la imagen y pidió que le proyectaran otra de una palabra, que pudo leer, y luego que le transmitieran un vídeo por la misma vía.
Aunque el oftalmoscopio permitía ver imágenes, era una máquina grande y muy cara y el trabajo del equipo de Goldring, en el que han participado decenas de estudiantes a lo largo de 20 años, ha consistido en hacerla primero de sobremesa y ahora portátil, informa el MIT. El equipo contó con la colaboración de Rob Webb, el inventor del oftalmoscopio, que trabaja en la Universidad de Harvard.
La versión portátil y barata es posible porque se ha reemplazado el láser por diodos emisores de luz (LED) que son igualmente una fuente de luz muy brillante. Además, "todos los componentes son ahora mucho más pequeños y se producen en masa para otros fines", explica Brandon Taylor, un miembro del equipo.
La máquina para ver va montada en un trípode flexible y se puede conectar a cualquier fuente de visión, como una cámara de vídeo o la pantalla de un ordenador. Las imágenes de la fuente entran hasta una pantalla de cristal líquido (del mismo tipo que las de las cámaras de fotos o televisores de este tipo), que está iluminada por los diodos. Los datos se concentran entonces en un haz muy fino que entra en el ojo. "No se trata de magnificar la imagen", explica Quinn Smithwick, otro miembro del equipo. "Funciona porque todos los datos de la imagen se concentran en un diminuto punto de luz".
El prototipo se va a probar ahora en pacientes de una clínica oftalmológica de Boston. Goldring lo utiliza para hacer fotos, lo que le permite, dice, expresarse visualmente. El trabajo ha sido financiado por la NASA y el propio MIT.

Biografía de Luis Braille

Louis Braille
(Coupvray, Francia, 1809 - París, 1852)
Educador e inventor francés del sistema de lectura y escritura táctil para invidentes que lleva su nombre, basado en un método de representación que utiliza celdas con seis puntos en relieve. El método Braille es en la actualidad el sistema de lectura y escritura punteada universalmente adoptado en los programas de educación de invidentes. Braille aplicó su novedoso método al alfabeto, a los números y a la notación musical.

Louis Braille
A los tres años de edad sufrió un accidente que le privó de la vista: trataba de imitar la labor de su padre en el taller familiar de talabartería y se dañó uno de los ojos con el punzón que utilizaba para perforar el cuero. Algún tiempo después, el ojo enfermo infectó el ojo sano y el pequeño Louis perdió la vista para siempre. A pesar de su deficiencia física, Braille asistió durante dos años a la escuela de su localidad natal, y aunque demostró ser uno de los alumnos más aventajados, su familia creyó que el muchacho nunca podría aprender a leer y escribir, ni acceder a través de la educación a un prometedor futuro.
Cuando cumplió los diez años ingresó en la escuela para chicos ciegos de París, una de las primeras instituciones especializadas en este campo que se inauguraron en todo el mundo. Las condiciones del centro eran muy duras; se imponía a los alumnos una severa disciplina que, sin embargo, no amedrentó el fuerte carácter del joven Braille. En el centro, los pupilos aprendían algunos oficios sencillos y recibían la mayor parte de su instrucción de forma oral.
También asistían a clases de lectura porque el fundador de la escuela, Valentin Haüy, había conseguido desarrollar un sistema de impresión de libros con los caracteres en relieve para permitir la lectura táctil. El método era muy rudimentario: exigía una impresión individualizada en cobre para cada una de las letras y, aunque los alumnos podían tocarlas e identificarlas con las yemas de los dedos, no eran capaces de reproducirlas por sí mismos mediante la escritura.
En 1821, un oficial del ejército llamado Charles Barbier de la Serre visitó la escuela para presentar un nuevo sistema de lectura y escritura táctil que podía introducirse en el programa educativo del centro. Barbier había inventado una técnica básica para que los soldados pudieran intercambiarse mensajes en las trincheras durante la noche sin necesidad de hablar, evitando así que el enemigo descubriera su posición. Su invento de escritura nocturna, bautizado con el nombre de Sonography, consistía en colocar sobre una superficie plana rectangular doce puntos en relieve que, al combinarse, representaban sonidos diferentes.
El joven Louis Braille, que había conseguido avanzar notablemente en sus estudios y desarrollar un considerable talento para la música, percibió inmediatamente que las posibilidades del Sonography para la educación de invidentes pasaban por simplificar el sistema aportado por Barbier. En los meses siguientes experimentó con diferentes posibilidades y combinaciones hasta que encontró una solución idónea para reproducir la fonética básica que sólo requería la utilización de seis puntos en relieve. Continuó trabajando varios años más en el perfeccionamiento del sistema y desarrolló códigos diferentes para la enseñanza de materias como la música y las matemáticas.
A pesar de las indudables ventajas que ofrecía para el desarrollo educativo de los niños ciegos, el método inventado por el joven francés no se implantó de forma inmediata. Existieron reticencias entre los docentes sobre la utilidad del sistema, y un profesor de la escuela llegó incluso a prohibir a los chicos su aprendizaje. Afortunadamente, el veto causó un efecto alentador entre los alumnos, que, a escondidas, se esmeraban por estudiar las composiciones de puntos ideadas por su compañero Louis y descubrían que no sólo eran capaces de leer textos sino también de escribirlos ellos mismos con un simple método de fabricación de puntos en relieve. Por primera vez los invidentes disfrutaban de una autonomía que hasta entonces les había sido vedada.
Braille se convirtió en profesor de la escuela y se ganó la admiración de todos sus alumnos. Desgraciadamente, no vivió lo bastante para ver cómo su sistema se adoptaba en todo el mundo. Enfermo de tuberculosis, murió a los 43 años con el pesar de que probablemente su revolucionario invento desaparecería con él. No se cumplieron los malos presagios del pedagogo francés, porque ya eran muchos los que habían descubierto la eficacia de su método. En 1860, el sistema Braille se introdujo en la escuela para ciegos de San Luis (Estados Unidos).
En 1868, un grupo de cuatro invidentes, liderado por el doctor Thomas Armitage, fundó en el Reino Unido una sociedad para impulsar el perfeccionamiento y la difusión de la literatura grabada en relieve para ciegos. Este pequeño grupo de amigos creció hasta convertirse en el Instituto Nacional de Ciegos, el mayor editor de textos en Braille en Europa y la mayor organización británica para personas con discapacidad visual. En el siglo XX, el método Braille se había implantado en casi todos los países del mundo.
La gran aportación de Louis Braille a la educación y a la calidad de vida de la población invidente fue finalmente reconocida en su país: en 1952, cuando se cumplía el centenario de su muerte, su cuerpo fue trasladado al Panteón parisino donde reposan los restos de los héroes nacionales. Aquel mismo año, la Asociación Amigos de Louis Braille compró la casa de Coupvray donde en 1809 había nacido el educador, y poco después el Consejo Mundial para la Promoción Social de los Ciegos se encargó de su administración a través del Comité Louis Braille. En 1966, el estado francés inscribió la casa natal en el inventario de monumentos históricos. En 1984, cuando el Consejo se fusionó con la Federación Internacional de Ciegos y surgió la actual Unión Mundial de Ciegos, la casa natal y el Comité Braille pasaron a formar parte de la Unión.
El sistema Braille
El sistema Braille consiste en un código de 69 caracteres, constituidos por un rectángulo de seis puntos que conforman una figura determinada. Estos caracteres Braille están unidos en líneas sobre el papel y pueden leerse pasando las yemas de los dedos suavemente sobre el escrito.
Durante el siglo XIX se habían realizado otros intentos para conseguir que los invidentes pudieran leer y escribir, aunque ninguno de los proyectos anteriores al Braille fue lo bastante satisfactorio. Braille decidió utilizar el sistema de grabación de los signos en relieve sobre un papel, ya utilizado anteriormente, pero usando un código alfabético distinto del latino y del griego.

El alfabeto Braille
La escritura se realizaba mediante impresiones en relieve sobre planchas, lo cual permitía un tipo de lectura analítica y táctil a la velocidad de 125 a 175 palabras por minuto. Las matrices que diseñó no sólo representaban letras sino también los números, los signos de puntuación y acentuación y algunas de las contracciones más usuales de los idiomas occidentales. Este sistema se publicó por primera vez en 1829 y fue presentado en su modelo más completo en 1837. No fue aceptado como oficial por la Institution des Aveugles hasta 1854, dos años después de la muerte de LouisBraille, y en 1878 se aprobó en el Congreso Internacional de París como sistema universalista de enseñanza de los invidentes.
Las combinaciones de puntos en relieve están ordenadas en una tabla de ocho líneas horizontales; las dos primeras contienen diez matrices, y las seis restantes, nueve, ocho, siete, once, siete y siete respectivamente. Las matrices de las tres primeras líneas indican letras; las de las tres siguientes números y signos gramaticales. En la séptima línea se incluyen caracteres que permiten emplear adecuadamente los anteriores: contracciones, mayúsculas, etc., así como un indicador de que el siguiente carácter es numérico. La octava línea indica las notas musicales. En 1965 se realizó una adaptación del sistema Braille al lenguaje anglosajón, añadiendo símbolos de utilidad para las matemáticas superiores y otras disciplinas técnicas.
El sistema Braille también permite la escritura, que se realiza gracias a dos planchas metálicas entre las cuales se coloca el papel; una de ellas tiene seis agujeros para meter el punzón y horadar según el signo que se desea emplear. Actualmente el sistema Braille puede escribirse también con máquinas con seis llaves, una para cada punto de matriz Braille. La primera máquina para escribir en Braille la inventó Frank H. Hall en 1892.


Trabajo de la Sra. Noemí Fraerman
Extraído del Portal www.biografiasyvidas.com

sábado, 12 de septiembre de 2009

viernes, 4 de septiembre de 2009

11 de septiembre Día del Maestro

Biografía

Conocido en el mundo de las letras por sus escritos sociológicos y bibliográficos, Domingo Faustino Sarmiento puso las bases del desarrollo económico argentino al estimular durante su presidencia la enseñanza pública, el comercio, la agricultura y los transportes.
Sarmiento nació el 14 de febrero de 1811 en San Juan, Argentina. A los quince años comenzó a ejercer la enseñanza en su ciudad natal y posteriormente inició su carrera política como legislador provincial. En 1831 se exilió en Chile, donde trabajó como minero y maestro de escuela.
Volvió a San Juan donde prosiguió sus tareas en la enseñanza y el periodismo. Destacó en sus ataques contra Juan Manuel de Rosas, quién lo obligó a exiliarse de nuevo en Chile en 1840. En este país su actividad fue muy notable, tanto en la enseñanza, se le confió la organización de la primera escuela del magisterio de Sudamérica, como en el periodismo, publicando artículos en el Mercurio de Valparaiso y en El Progreso de Santiago.
Durante sus años de exilio viajó y publicó obras literarias. Visitó los Estados Unidos y Europa, donde conoció a pedagogos y escritores. En 1845 publicó su primera gran obra: Civilización y barbarie: vida de Juan Facundo Quiroga, y aspecto físico, costumbres y hábitos de la República Argentina, novela bibliográfica en la que atacaba el régimen de Rosas. A pesar de sus insuficiencias y su estilo poco cuidado, su influencia fue considerable. Mayor vigor literario alcanzó Sarmiento en Mi defensa (1843) y Recuerdos de provincia (1850), que pueden ser consideradas como las primeras grandes manifestaciones de la narrativa argentina.
En 1850 se incorporó al ejercitó de Justo José de Urquiza, que derrotó a Rosas en 1852.
Sarmiento participó en la guerra como corresponsal. Fruto de eso fue la publicación en ese mismo año de la Campaña del Ejército Grande. No obstante, pronto se enemistó con el nuevo gobernante, por lo que volvió a Chile, de donde regresaría en 1855. Entonces se estableció en Buenos Aires, donde se puso al servicio de su administración a la vez que militaba el partido de Bartolomé Mitre. Diputado el congreso constituyente de Santa Fe, en 1860, fue nombrado gobernador de San Juan dos años más tarde. Entre 1864 y 1868 desempeñó el cargo de ministro plenipotenciario en Chile, el Perú y los Estados Unidos. En este último país lo sorprendió su designación como Presidente de la República Argentina, cargo y honor que recayó sobre él por motivos de prestigio y, sobre todo por circunstancias políticas al llegarse a un acuerdo entre los partidarios de Mitre y de Valentín Alsina.
Durante su periodo presidencial impulsó aquello por lo que había luchado toda su vida: la educación y la cultura de su pueblo, actuando sobre todo en el fenómeno de la enseñanza general y la organización del magisterio, y también en la extensión de ideas liberales, que se centraban en los principios democráticos, las libertades civiles y la oposición a los regímenes dictatoriales. Pero también tuvo que enfrentare a problemas internos que podrían haber tenido graves consecuencias en el futuro del país, como la Insurreccion federalista de Entre Ríos 1870-1873 y un pronunciamiento de Mitre.
Al terminar su gobierno Sarmiento, continuó en la política, actuando sobre todo en el campo de la educación. Como senador (elegido en 1875), como ministro del interior (nombrado en 1879) y como superintendente general de escuelas (1881) promovió la expansión de la red ferroviaria, facilitó la llegada de inmigrantes y fundó una escuela de magisterio, una naval y diversos colegios militares y bibliotecas provinciales.
A partir de 1880, tras la elección presidencial de Julio Argentino Roca, Sarmiento fue alejado de la política y continuó su labor literaria. Así, en 1883 publicó Conflictos y Armonías de las Razas en América y, en 1885, editó su última obra La vida de dominguito, biografía de su hijastro Domingo Fidel Sarmiento que murió en el transcurso de la guerra contra Paraguay iniciada en 1865.
En los últimos años de vida Sarmiento seguía colaborando con pequeños periódicos escribiéndoles sus obras. Murió en Asunción del Paraguay el 11 de septiembre de 1888.
Fue Domingo Faustino Sarmiento un político ilustre, un pedagogo eminente para su época, un escritor pródigo y un orador destacado. De temperamento agresivo, su pluma hería como una espada, y su continua exasperada combatividad le acarreó numerosos problemas y enemistades. Por otro lado, al haber permanecido durante muchos años fuera de Argentina, sus contemporáneos lo acusaron de ignorar a menudo las realidades de su propio país. En cualquier caso lo más destacado de su actividad pública fue sin duda su empeño para elevar el nivel educativo de su pueblo, objetivo que en parte consiguió. En sus años de exilio viajó y publicó obras literarias. Visitó los Estados Unidos y Europa, donde conoció a pedagogos, se incorporó al ejército de Justo Jose de Urquiza, que derrotó a Rosas en 1852.
Home

Etapas

Obras







Obras

Facundo y su proyecto. - Como casi todos los textos de Sarmiento.
Facundo responde a una circunstancia precisa e inmediata; como casi todos ellos, también la trascienden, ampliando la motivación concreta.
En abril de 1845 llega a Chile Baldomero García, enviado de Rosas, quien, entre otras cuestiones, trae como misión protestar por la campaña antirrosista de los exiliados argentinos, en especial la de Sarmiento.
Este hecho precipita la aparición de Facundo: el 1 de mayo se anuncia como folletín en El Progreso, comienza a editarse al día siguiente, y continúa por tres meses. El 28 de julio, El Progreso también publica el libro: Civilización y Barbarie, vida de Facundo Quiroga.
Costumbres y ritos de la República Argentina, llamado siempre Facundo a secas por Sarmiento, quedando este título consagrado por el uso. Desde el año anterior Sarmiento pensaba en Quiroga como personaje ejemplificador de su concepción de la barbarie, según lo revela su artículo de Progreso de 28 de agosto de 1844.
Certifican asimismo el proyecto la carta a Anselmo Rojo de 22 de febrero de 1845 -"pienso recolectar datos para la biografía de Quiroga.
-Este ser un cuadro brillante y está mandando a la revista de Ambos Mundos para que se publique"-, y los pedidos de información a Antonio Aberastain y a Amaranto Ocampo.
La premura con que debió escribir la obra es reiterada por Sarmiento una y otra vez: en el anuncio de Fin Progreso ("Un interés del momento).
Premioso y urgente a mi juicio, me hace trazar rápidamente un cuadro que había creído poder presentar algún día, tan acabado como me fuese posible. He creído necesario hacinar sobre el papel mis ideas tales como se presentan, sacrificando toda pretensión literaria a la necesidad de atajar un mal que puede ser trascendental para nosotros".), En la "Advertencia del autor" a la primera edición, en la carta a Alsina y al general Paz (de 22 de diciembre de 1845); en esta última amplía la intencionalidad política ("Remito a S. E. un ejemplar del Facundo que he escrito con el objeto de favorecer la revolución y preparar los espíritus.
Obra improvisada, llena de inexactitudes, no tiene otra importancia que la de ser uno de tantos medios para ayudar a destruir un gobierno absurdo y preparar el camino a otro nuevo.") De la carta a Rojo citada, al privilegiar un destinatario europeo, de modo de incidir sobre la imagen de Rosas ante Francia e Inglaterra para lograr un apoyo directo en la lucha que argentinos y uruguayos sostienen desde Montevideo.
Conviene retomar algunas de estas afirmaciones sarmientinas. Sarmiento sale al paso ante posibles rectificaciones sobre la historia contada. Se las hicieron, especialmente Alsina y Alberdi. Promete también revisar su trabajo. Nunca lo hace. Pues si bien es cierto que corrigió y suprimió partes del texto en las sucesivas ediciones, lo hizo siempre llevado por razones políticas del momento. Cuando plantea una corrección consulta a Dalmacio Vélez Sarsfield y a su hija Aurelia Vélez, que disienten en el consejo. El primero le recomienda: "Me parece que el Facundo mentira (subrayado en el original) ser siempre mejor que el Facundo verdadera historia" (carta de octubre de1865), y Sarmiento decide en carta a la segunda: "No tocar‚ con mis trémulas manos de viejo al Facundo por complacerla a usted, cuyo juicio y cariñosa tutela respeto y acato. . ." Dudosa es también su afirmación de "sacrificar" las pretensiones literarias. Veamos el proyecto explícito de la "Introducción" y de la "Carta a Alsina". El acápite de Villemain autoriza una historia apasionada; el Curso de literatura de donde procede la cita, coloca a la obra en el sistema de la literatura. Es ésta una elección expresa y marcada, más allá del hecho de que la Historia perteneciera aún a las Bellas letras y, por lo tanto, fuera objeto a considerar en el libro de Villemain, "Pobre librejo", "estos ligeros apuntes" es la calificación del autor (el mismo que no tocar con sus "trémulas manos de viejo" un texto cuya eficacia expresa de este modo: "Y luego los ricos, no despojen al pobre quitando la venda de los ojos a los que lo traducen - se refiere a la traducción al italiano de Facundo -, cuarenta años justos después de haber servido de piedra para arrojarla ante el carro triunfal de un tirano, y ­ cosa rara! El tirano cayó abrumado por la opinión del mundo civilizado, formada por este libro extraño, sin pies ni cabeza, informe, verdadero fragmento de peñasco que se lanza a la cabeza de los titanes." O. C., v. 46).
El proyecto de Sarmiento en el Facundo es múltiple. En primer lugar se propone explicar el enigma de la realidad nacional analizando las causas de orden histórico, geográfico, social, desde el estudio de la vida de Quiroga para entender el actual gobierno de Rosas. Justifica teóricamente la elección de la biografía y del personaje, explica la información y la documentación utilizada, tanto como el modo de composición -"poner antes las decoraciones y los trajes americanos, para mostrar enseguida al personaje", a fin de evitar comentarios y explicaciones.
Recuerdos de provincia. - Sarmiento escribe su segunda autobiografía en un momento muy particular. Presiente el fin del rosismo y concentra sus ataques, ante los cuales Rosas reacciona con un nuevo pedido de extradición en julio de 1849, rechazado por el gobierno de Chile.
Recuerdos de provincia responde a esta presión ciñiéndose a los acontecimientos del Plata: Presentes en cuanto a la difamación de su nombre por el rosismo; e inminentes, en cuanto una nueva situación política parece abrirse ya para los exiliados, requiriendo un balance de la propia participación en la lucha y en la elaboración del programa futuro. Esta doble perspectiva se explicita claramente en la obra. Para contener el ataque de Rosas, señala a los chilenos que su situación de desterrado es similar a la de otros chilenos que en la Argentina hallaron seguro refugio a su exilio, pero también la hermana con la de muchos argentinos insignes ("De estos argentinos ilustres, todos los que han desempeñado cargos públicos, están en el destierro o han muerto en las matanzas y en las persecuciones que les ha suscitado don Juan Manuel de Rosas..."), Por otra parte, señala a los argentinos su lucha y su aporte, no sólo a través de la exposición de la historia de su vida como Vida ejemplar, nacida y transcurrida al calor de la patria, sino específicamente en la enumeración de sus obras, detalladas al final del libro, una a una, como quien cierra un curriculum. Pero, además, en el prólogo dedicatoria privilegia un destinatario: sus compatriotas, "sus conciudadanos'", "un centenar de personas", "los que no quieran juzgarme sin oírme, que eso no es práctica de hombres cultos"; a ellos dirige la reivindicación de su nombre y de su estima. Es también por ello que modera los ataques radicalizados de obras anteriores, excepción hecha del enemigo común - Rosas y las montoneras -. Basta comparar las referencias a Córdoba, a los unitarios, a la colonia, de Facundo y de Recuerdos de provincia; aquí aparecen atemperadas, marcadas por el esfuerzo de comprensión, cuando no valorizadas a partir del afecto. Tulio Halperin Donghi, entre otros, considera que influye en este cambio - su comparación toma Mi de feas y Recuerdos de provincia- su viaje a Europa y el fracaso de la revolución de 1848, que inclinan a Sarmiento hacia una prudencia inexistente en su obra anterior ("ese doble descubrimiento agrega nuevos matices a la vieja contraposición entre civilización y barbarie, permite sobre todo valorar de modo nuevo una tradición local cuyo provincialismo, cuya extrema simplicidad de ideales de vida están lejos. De ser vistos como puros defectos"), cuyo propósito sería "el de presentarse no como un revolucionario desarraigado sino como el heredero de una larga tradición de servicio público". El sólo mérito ha perdido valor: no es ya el hijo de sus obras y de su esfuerzo, sino el eslabón de un linaje de hombres de bien que se remonta a tres siglos, que lo califica y que contribuye a autorizar la fe, y un cierto derecho, en un futuro personal relevante.
Este proyecto nítido, rotundamente perfilado, se expresa como una particular responsabilidad y un sino compartido ("... mala estrella común a muchos hombres de mi rito que tienen que levantar uno a uno los andamios de su gloria, crearse el teatro, formar los espectadores, para poder exhibirse enseguida"). Sin embargo, la amplificación de su persona es de tal calibre que mereció la crítica acerba de algunos contemporáneos de importancia. "Sólo esa vanidad ha podido inducirle a hacer lo que hombre de pluma cuerdo no ha hecho hasta ahora: a constituirse en apologista infatigable de sí mismo y a publicar con su biografía la de toda la sacra ascendencia. El hombre ha errado el tiro. Pensó conquistar así una posición excepcional, única. Se ha convertido en blanco del ridículo y hazmerreír de todos los hombres sensatos", expresa Echeverría en carta a Juan Bautista Alberdi de 12 de junio de 1850, quien a su vez califica a Recuerdos de provincia Como "grueso volumen encomiástico que no dejó dudas de que se ofrecía al país para su futuro representante". El Proyecto enunciado da cuenta de algunos aspectos de Recuerdos de Provincia, pero en modo alguno lo agotan. Muy por el contrario, la obra ofrece perspectivas para diferentes lecturas que evidencian su complejidad y su riqueza significativa. Toda autobiografía descansa en la identificación entre autor -el ser real, referente fuera de la obra -, narrador y protagonista. Tres "yo" aparentemente superpuestos, cuyos desplazamientos y desajustes estructuran un nivel de análisis prioritario y particularmente revelador. La selección de los hechos ingresados al relato tanto como la distancia elegida entre el pasado del personaje y el presente del narrador, confluyen para articular una personalidad del Autor, entendida como mito personal.
Lejos está Sarmiento de obedecer a la intimidad vertida sin trabas, a la exaltación de la sinceridad de las Confesiones de Rousseau: no soy él yo romántico el que aflora en Recuerdos de provincia. Tampoco hay aquí espacio para la melancolía, la nostalgia o el ensueño propios del romanticismo más subjetivo. La intimidad de Sarmiento, y su sinceridad. radican más bien en la posibilidad de palpar de cerca, directa y concretamente, cómo edifica su imagen, tan sin tapujos, sin pudor casi, sabiendo que así se lo percibe, asumiendo a la vez ese efecto generalmente arrogante, pero también irónico. Los episodios narrados, los comentarios apuntan a conformar un personaje definido por su capacidad para la acción. Por ser hombre de ideas afianzadas en una solidez proveniente del carácter y calidad de los maestros - personas o libros -, de los estudios emprendidos y de la obra cumplida. La fuerza de su ingenio ocupa sin vergüenza el primer plano. Genio de carácter mesiánico, avalado su nacimiento por la calidad del linaje y cuya vida expresa las mejores tendencias surgidas en la patria. Su identidad se confunde con la Nación, puesto que su ser y la patria fueron engendrados a un tiempo. Espíritu independiente, valor, capacidad de mando, culto a los afectos familiares, responsabilidad civil, pasión por el progreso y el bien público son las cualidades de este personaje, probadas en actos que pocas veces dejan lugar a la duda o a la vacilación. El narrador insiste en plasmar una personalidad maciza, en bloque, como si pretendiera evitar indicios claros de inquietudes, contradicciones y desasosiegos que, sin embargo, conmueven su discurso.

Evolución de las ideas sociales de Sarmiento. - Al abordar el tema de los fundamentos ideo1ógicos que operan en el pensamiento de Sarmiento, es preciso señalar que nos guía un doble prop6sito: el primero,establecer la línea evolutiva de su pensamiento y el reflejo de la misma en la escritura sarmientina; el segundo, esclarecer el contenido de los influjos que convergen en sus ideas, precisando cada filiación originaria.
Porque aun cuando hay excelentes descripciones de las ideas sarmientinas, en ellas suele explicarse tal o cual influencia caracterizándola como romanticismo social, iluminismo o positivismo, citándose nombres que se inscriben esquemáticamente en determinadas corrientes culturales que son descriptas globalmente. Esta descripción muchas veces está lejos de reflejar posiciones individuales o tendenciales que inciden como fuerzas operantes en el ideario de Sarmiento.
Conviene aclarar, sin embargo, que tal esquematismo puede derivar de un hecho indudable: en el temperamento del sanjuanino hay una condición auténticamente creadora, pragmática y no teórica, que despista, pues lo aleja de una metódica y sistemática coherencia. Y así Sarmiento opina a veces como iluminista o "utópico", romántico o positivista. Sin anunciar una nueva posición su originalidad consiste en aprehender aquello que su propia intuición le señala y a lo que acaba transformando en ideas que no son sino "herramientas de trabajo", seleccionadas por su empirismo repentista para el utilitarismo del momento.
En las Obras completas de Sarmiento abundan las referencias y citas de autores que nos informan acerca de su formación intelectual; asimismo son muchas sus confidencias sobre autores preferidos o el clima intelectual de su entorno.
Se elabora así, no sin cierta dificultad, una carta informativa que describe de manera más o menos directa cómo se ha ido gestando su pensamiento, estableciendo la existencia de tres corrientes operativas que hacen a la historia de la cultura: la iluminista, que conforma un primer estadio; la romántica, derivada de un posterior romanticismo social que se superpone a la etapa anterior, y un positivismo ligeramente peculiar en los últimos años de su vida.
Las tres corrientes inciden desde distintos ángulos, desde distintos espacios temporales, en un sistema de ideas que fundamentalmente sirven al prop6sito primordial de Sarmiento: el logro de la unidad y organizaci6n nacional que habría de inscribir al territorio nacional en el registro de naciones progresistas y civilizadas.
El primer influjo intelectual que experimenta Sarmiento, se vincula con su asistencia a la Escuela de la Patria. En ella, de cuyos pormenores habla Sarmiento en Facundo, Recuerdos de provincia y Educación popular, desarrolló el sentimiento de igualdad social y de conciencia cívica de nacionalidad. Allí recibió el honor de ser considerado el primer "ciudadano". El hecho es sintomático y revela que durante los nueve altos de asistencia escolar, por lo demás el único conocimiento sistemático que conoció, estuvo en contacto con un ambiente cultural imbuido de enciclopedismo. En efecto, los hermanos Rodríguez, preceptores de la escuela; adherían a la corriente iluminista que informaba los círculos revolucionarios porteños de 1810; el supuesto que la fundamentaba radicaba en el predominio de la Razón. De este supuesto derivaban ideas políticas y económicas muy precisas, o relativas a la tolerancia, la libertad, la igualdad y el progreso que pronto serán lugares comunes.
Cabe aclarar, sin embargo, que si la doctrina era originariamente francesa, con antecedentes ingleses, siendo sus transmisores asimismo franceses -Voltaire, Diderot, Montesquieu y demás epígonos-, la influencia renovadora llegada al Plata no procedía de aquel origen sino de los núcleos ilustrados de la metrópoli española.
Civilización y barbarie: vida de Juan Facundo Quiroga, y aspecto físico, costumbres y hábitos de la República Argentina, novela bibliográfica en la que atacaba el régimen de Rosas.
Mayor vigor literario alcanzó Sarmiento en Mi defensa (1843) y Recuerdos de provincia (1850).
Campaña del Ejército Grande.
En 1883 publicó Conflictos y Armonías de las Razas en América.
En 1885, editó su última obra La vida de dominguito.
Biografía

martes, 18 de agosto de 2009

José de San Martín

PADRE DE LA PATRIA
CAUDILLO DE LA INDEPENDENCIA LATINOAMERICANA
El 17 de Agosto conmemoramos su fallecimiento, hoy a 159 años.

José Francisco de San Martín nació en Yapeyú, Argentina, el 25 de febrero de 1778
Fue un militar argentino cuyas campañas fueron decisivas para las independencias de la Argentina, Chile y el Perú.
A los siete años viajó a España, allí forjó su carrera militar y con el tiempo se unió a los ejércitos españoles que combatían la dominación napoleónica de la Península, destacándose en las batallas de Bailén y Albuera.
En 1812, tras una escala en Londres, partió a Buenos Aires, en donde se le encomendó la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo, que hoy lleva su nombre, que resistió un ataque realista durante el Combate de San Lorenzo. Luego reforzó el Ejército del Norte.
Desde la ciudad de Mendoza inició su plan para la liberación definitiva de Sudamérica: tras crear al Ejército de los Andes cruzó con el mismo la cordillera, y liberó Chile, en las batallas de Maipú y Chacabuco.
Tomando bajo su control los barcos chilenos, atacó el centro del poder español en sudamérica, la ciudad de Lima, que declaró su independencia en 1821.
Se encontró en Guayaquil con Simón Bolívar, y tras dicha entrevista le cedió su ejército y la meta de finalizar la liberación del Perú.
San Martín partió a Europa.
Junto con Bolívar, es considerado el libertador más importante de Sudamérica de la colonización española.
En la Argentina se le reconoce como el Padre de la Patria y se le considera un héroe y Prócer Nacional.
En el Perú, se le reconoce como libertador de aquel país, con los títulos de Fundador de la Libertad del Perú, Fundador de la República y Generalísimo de las Armas.
En Chile su ejército le reconoce el grado de Capitán General.

Sus últimos días.
Regresó en el año 1829, pero no quiso desembarcar por no tomar parte en
las luchas civiles que desgarraban a su país.
El 23 de enero de 1844 redacta su testamento en París, dejando como única heredera a su hija Mercedes. En 1846 ofreció sus servicios a Rosas.
De vuelta en Europa, en marzo de 1848, al estallar la revolución en París se estableció definitivamente en la ciudad puerto francesa de Boulogne Sur Mer.
José de San Martín, muy enfermo y habiendo quedado ciego, a la edad de 72 años, el 17 de agosto de 1850 falleció en Boulogne-sur-Mer a las tres de la tarde en compañía de su hija y yerno.
Cuenta la leyenda, el reloj de la casa dejó de funcionar a esa hora.
Sus restos fueron repatriados en 1880 y actualmente descansan en un Mausoleo construido dentro de la Catedral Metropolitana, en la Ciudad de Buenos Aires.

En casi todas las localidades argentinas hay una plaza, una calle, una
escuela o un club con el nombre del Gral. San Martín. Y en muchas, hay
monumentos en su nombre, incluso en 1951 fue inaugurada una estatua de
él en el Central Park de Nueva York.
Su imagen también está en billetes, monedas y estampillas.

"Si hay victoria en vencer al enemigo, la hay mayor cuando el hombre se
vence a sí mismo".

Frase de José de San Martín

miércoles, 5 de agosto de 2009

Nunca es tarde para Aprender

Mi unico deseo es contar el beneficio que tuve al ingresar a la escuela especial Nº34Quisiera retroceder en el tiempo y recordar, vivìa con mis padres, el aprendizaje fue casi imposible ya que ambos eran analfabetos.
No tenìa la custodia ni vigilancia necesarias para controlar la dedicaciòn a mis estudios, èramos 5 hermanos y a todos nos pasaba lo mismo.
Fui a la escuela hasta los 9 años, luego me puse a trabajar.
A los 13 años quedè sin mis padres, desde entonces anduve por la vida solo.
Trabajè mucho en mi adolecencia, hasta que a los 21 años perdì la vista quedando ciego para siempre.
Por medio de gente conocida lleguè a la escuela San Martìn y recièn aquì pude terminar la primaria.
Mi reflexiòn sobre la enseñanza es, que por mas que una desgracia nos afecte sobremanera, tenemos que ponerle muchas garras y seguir adelante, pues "nunca es tarde para aprender y superarse en la vida."

Leonardo

martes, 28 de julio de 2009

El Ginkgo

El Ginkgo es conocido también como árbol de los cuarenta escudos. Originario de China. Es un árbol longevo. Se ha usado con fines ornamentales desde hace milenios. Puede florecer en diferentes climas del mundo, sin embargo, crece principalmente en China y Corea, en el sur y el este de Estados Unidos, el sur de Francia, y en ciudades
de Uruguay y de Argentina.
Desde hace siglos se ha utilizado por sus acciones terapéuticas, especialmente por la medicina tradicional china, y las hojas del árbol se usan en la herbolaria moderna y en la medicina homeopática. El nombre original de este árbol en chino fue "albaricoque plateado".
De las hojas del ginkgo se obtiene un extracto que posee flavonoides, que al ingerirse aumentan la circulación sanguínea central y periférica, y como consecuencia se hace más eficiente la irrigación de los tejidos orgánicos. Se lo asocia con la recuperación y mejora de la memoria.

Otras investigaciones muestran que estos flavonoides tienen "función antiagregante", es decir, reducen la tendencia de las plaquetas a aglutinarse, reduciendo así la tendencia a la formación de coágulos en las venas y arterias y por lo tanto disminuyendo el
riesgo de una trombosis. Por su función antiagregante estos flavonoides ayudan en la recuperación de accidentes cerebro vasculares y crisis cardíacas.
Después de la bomba atómica de Hiroshima, fue uno de los pocos árboles que quedó en pie en las cercanías del epicentro, por lo que bien se lo puede instituir como insignia emblemática de fuerza, tenacidad, permanencia y esperanza.
El primer occidental en ver la especie fue el científico alemán Kaempfer, en 1690.

lunes, 27 de julio de 2009

9 de julio de 1816 - El surgimiento del Estado Argentino

9 de julio de 1816
La Independencia y el surgimiento del Estado Argentino

En los años 1806 y 1807 tuvieron lugar las Invasiones Inglesas, y, en ambas, Santiago de Liniers lideró a las tropas que expulsaron a las fuerzas británicas. La primera fue al mando de tropas de la Banda Oriental y la segunda fue dirigiendo tropas del Regimiento Fijo de Buenos Aires y batallones milicianos formados por numerosos criollos, tanto porteños como provenientes del Interior (principalmente, de Asunción del Paraguay y de Córdoba), indígenas y hasta esclavos negros.

La voluntad popular precipitó la destitución del virrey Rafael de Sobremonte para, a continuación, elegir como virrey a Santiago de Liniers, convertido en héroe de la reconquista y la defensa.
Los principales líderes de estas milicias se convirtieron rápidamente en una nueva élite de poder en la ciudad de Buenos Aires, ingresando como miembros del Cabildo, hasta entonces formado exclusivamente por españoles.
Aunque Liniers aún gobernaba en nombre de España, la destitución de un virrey por presión popular era un hecho inédito en la historia de América. Tanto este hecho como la derrota de los ejércitos británicos, dieron un gran prestigio a Buenos Aires, que ganó un carácter de "Hermana mayor" ante las demás provincias.

El Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810

En 1810 el pueblo de Buenos Aires inició la Revolución de Mayo, que derrocó y expulsó al Virrey Cisneros, eligiendo en su lugar una junta de gobierno integrada mayoritariamente por criollos que dio origen a la Guerra de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata contra la España colonial entre 1810 y 1824.

El 9 de julio de 1816, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, un congreso de diputados de las provincias del noroeste y centro-oeste del país y de la de Buenos Aires, junto con algunos diputados exiliados del Alto Perú, proclamó la independencia de las Provincias Unidas en Sud América, utilizando la siguiente fórmula:
"Recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli"...
Posteriormente, al ser jurada el 21 de julio de 1816 y para disipar rumores sobre una intención de someterse a Portugal, se retocó en una sesión secreta el acta aprobada el 9 de julio y se usó en la fórmula de juramento la siguiente frase:
"Independencia del rey de España Fernando VII, sus sucesores y metrópoli y toda otra dominación extranjera".
Las provincias del Litoral argentino y la Banda Oriental (unidas en la Liga Federal bajo protectorado de José Gervasio Artigas), que habían declarado la independencia de España en 1815 en Concepción del Uruguay, el Paraguay (ya independiente) y la mayor parte del Alto Perú (bajo ocupación española), que integraron también el virreinato, no estuvieron representadas.
En varios puntos de Sudamérica se encontraban focos de resistencia contrarrevolucionaria, que intentaban restaurar la autoridad de la monarquía española en la región. Sus avances fueron contenidos, entre otros, por Manuel Belgrano, José de San Martín y Martín Miguel de Güemes.
San Martín es, junto a Simón Bolívar, responsable de las gestas libertadoras que finalizaron la presencia española en el continente.

La formación del estado federal

Juan Manuel de Rosas gobernó la Provincia de Buenos Aires durante veinte años entre 1830 y 1852.Las primeras décadas como país independiente fueron tumultuosas, aun cuando no habían acabado las guerras de la Independencia surgieron fuertes conflictos ante la hegemonía de los unitarios a la cual se opuso el federalismo propugnado por el oriental José Gervasio Artigas -también héroe de la Independencia argentina- quien llegó a constituir una liga de provincias argentinas federales. Las luchas entre unitarios y federales condujeron a la Argentina a una larga serie de sangrientas guerras civiles entre facciones y provincias (1820-1861); también, la ocupación lusobrasileña de la Banda Oriental desencadenó una Guerra con el Imperio del Brasil (1825-1828).
Respecto del territorio, en 1826 la provincia de Tarija fue incorporada a Bolivia y, como resultado de la Convención Preliminar de Paz que intentaba poner fin a la guerra con el Brasil, en 1828 la Banda Oriental fue declarada independiente adoptando el nombre de Estado Oriental del Uruguay.
Entre 1820 y 1852, excepto un breve intervalo entre 1825 y 1827, el país careció de un gobierno nacional, asumiendo las provincias la plenitud del gobierno en el ámbito de sus respectivos territorios. La única excepción fue la representación externa, que fue asumida por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, cargo desempeñado durante la mayor parte del período por Juan Manuel de Rosas, de tendencia federal. En esa etapa, la Argentina mantuvo conflictos bélicos con la Confederación Peruano-Boliviana, con Francia, con el llamado Gobierno de la Defensa de Montevideo (colorado) al apoyar la Confederación Argentina a los nacionales uruguayos, y con una alianza anglo-francesa.

Extractado de WIKYPEDIA, "La enciclopedia libre"

domingo, 21 de junio de 2009

Alta en el cielo....

Historia de la Bandera

La Bandera, ayer y hoy

Propuesta y Juramento de la Bandera

13 de febrero de 1812

Manuel Belgrano propuso al Gobierno la creación de una "escarapela nacional", en vista de que los cuerpos del Ejército usaban distintivos diversos.

18 de febrero de 1812

El Triunvirato aprobó el uso de la escarapela blanca y celeste, decretando: "Sea la escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata, de color blanco y azul celeste..."

27 de febrero de 1812

Entusiasmado con la aprobación de la escarapela, Manuel Belgrano diseñó una bandera con los mismos colores, enarbolándola por primera vez en Rosario, a orillas del río Paraná. Allí, en las baterías "Libertad" e "Independencia" la hizo jurar a sus soldados. Luego, mandó una carta al Gobierno comunicando el hecho. Este mismo día, el Triunvirato le ordenó hacerse cargo del Ejército del Norte, desmoralizado después de la derrota de Huaqui.

Rosario: La Creación de la Bandera Argentina.

3 de marzo de 1812

El Triunvirato contestó la carta de Belgrano, ordenándole que disimulara y ocultara la nueva bandera y que, en su lugar, pusiese la que se usaba entonces en la Capital. La orden se debió a la preocupación por la política con el exterior. Pero, cuando la orden salía de Buenos Aires, Manuel Belgrano ya marchaba hacia el norte y, por esta razón, no se enteró del rotundo rechazo del Gobierno a la nueva bandera.

25 de mayo de 1812

Al frente del Ejército del Norte, el entonces General en jefe Belgrano movilizó sus tropas hacia Humahuaca. En San Salvador de Jujuy, enarboló al ejército de su mando la bandera en los balcones del Ayuntamiento, en vez del estandarte real de costumbre que presidía las festividades públicas. Allí, la bandera argentina fue bendecida por primera vez.

27 de junio de 1812

El Triunvirato ordenó nuevamente a Manuel Belgrano que guardara la bandera y le recriminó su desobediencia.

18 de julio de 1812

El General contestó que así lo haría, diciendo a los soldados que se guardaría la enseña para el día de una gran victoria.


Fuente:
Efemérides Culturales Argentinas
Ministerio de Educación de la Nación
Subsecretaría de Coordinación Administrativa

sábado, 20 de junio de 2009

20 de junio - Día de la Bandera

Hoy recordamos a Manuel Belgrano, creador de nuestra bandera, fallecido el 20 de junio de 1820.
Fue uno de los pocos en su época que se animaba a hablar de Independencia. María Catalina Echeverría, una vecina de Rosario fue la que cosió la bandera inspirada en los colores de la escarapela. Belgrano ordenó jurar fidelidad a sus soldados y oficiales. Abolió así, la roja con la que se distinguían hasta entonces.
Fue uno de los ideólogos de la revolución americana. Nacido en 1770 en nuestra ciudad estudió en el Colegio San Carlos y luego, dada su condición de familia aristocrática continuó en España.
Fue contemporáneo a la Revolución Francesa. Por eso los ideales de libertad, igualdad, seguridad y propiedad se fueron encarnando en la construcción de sus conocimientos.
Es así que cuando vuelve en 1794 a Buenos Aires con el título de Abogado y con el nombramiento de primer secretario del Consulado, otorgado por Carlos IV comienza a poner en práctica lo aprendido.
Fue un enérgico propulsor de la educación, él tenía clara conciencia que no bastaba con los grandes anuncios sino que había que cambiar el sistema educacional colonial.
Luchó para que la ignorancia dejara de pasar de generación en generación, realizó el primer proyecto de enseñanza estatal, gratuita y obligatoria. Trató de fomentar la agricultura y la industria. Él decía “Todas las naciones cultas se esmeran en que sus materias primas no salgan de sus estados a manufacturarse y ponen todo su empeño en conseguir no sólo darles una nueva forma, sino aún atraer las del extranjero para ejecutar lo mismo, y después venderlas.”
Pero las ideas innovadoras de Belgrano quedaban en la teoría por la firme oposición a llevarlas a la práctica del resto de los miembros del Consulado.
Pareciera que como pueblo seguimos reclamando lo mismo. Nos llenan de grandes anuncios, nos envuelven con la propaganda política pero pocos son los cambios. Lejos estamos de la equitativa distribución de la riqueza por la que bregaba Belgrano.
Tenemos la oportunidad dentro de poco de elegir a los que redactan y sancionan las leyes que nos rigen como Nación.
Necesitamos acuerdos para avanzar como país, que las ideas propuestas no sean solo teóricas, que no queden en los anuncios, que se plasmen en lo concreto. De lo contrario el abismo entre las clases sociales será más pronunciado de la mano de la pobreza, la miseria, la ignorancia, la desidia; todas éstas madre de la violencia.
Hagamos el esfuerzo de pronunciarnos con conciencia, no nos dejemos llevar. Que la voluntad logre vencer a la pereza, que el orgullo por nuestra bandera nos anime a vencer la ignorancia no quedándonos con lo que nos quieren vender. Compremos con nuestra educación, con nuestra inteligencia aquello que verdaderamente valga la pena.

Prof. María Lucía Zamorano

Bibliografía:
Pigna Felipe, Mitos de la Historia Argentina. Grupo Editorial Norma. 2004.

domingo, 14 de junio de 2009

De regreso a casa - De Adela Belmonte

De regreso a casa

Era una noche de verano extremadamente calurosa y húmeda, pero yo me hallaba fresquito y seco, casi helado, podría decir. Desde mi lugar de privilegio, oscuro por cierto, escuchaba voces entrecruzadas, carcajadas y música, alegre música.
Evidentemente, allí afuera había mucha gente que estaba celebrando algún acontecimiento importante, o simplemente festejaban el estar juntos.
De vez en cuando mi refugio se iluminaba y el bullicio exterior se hacía más audible, pero esto duraba sólo unos pocos segundos, y nuevamente la oscuridad me rodeaba. Para serles sincero, ya estaba aburrido de tanta inactividad y también temeroso, de llegar a un estado de congelamiento del que no pudiera retornar.
Cuando ya casi no podía percibir el empuje de esas chispitas, que a modo de suave oleaje, cada tanto me acariciaban y daban sentido a mi vida, repentinamente la luz se encendió y fui transportado a ese ambiente festivo y caluroso.
Al verme aparecer, todo el mundo empezó a aplaudir y a dar vivas en mi nombre, o al menos eso es lo que yo entendí. La mano generosa que me salvó de aquél frío polar, tenía una potente voz que se ufanaba de mi presencia en el lugar gritando, mientras me señalaba con su otra mano: --¿No les dije que aún faltaba lo mejor?—
Me sentía orgulloso. Toda esa algarabía en mi honor, y en el de, por supuesto, esas alegres y picantes burbujitas que pugnaban por salir y hacer las delicias de los invitados. Con unos movimientos suaves, hacia un lado y al otro, la mano que me había presentado ante sus amigos, logró que me lanzara al espacio liberando a la tan preciada espuma formada por mis viejas y queridas amigas, que yo había sabido tan bien guardar.
Mi trayecto por los aires fue corto, ya que rápidamente fui a dar sobre una ensortijada y rojiza cabellera, cuya simpática poseedora, prontamente me tomó entre sus suaves manos, y delicadamente posó sus labios en mí, dejando la huella de un vivo color rojo. Al tiempo que daba giros y saltitos de alegría, diciendo: -- ¡Felicidades, felicidades! --, se acercó a un amplio ventanal, y con inesperada vitalidad me lanzó al exterior. Luego de haber rodado lo suficiente como para sentirme bastante mareado, me encontré abrazado y mecido por las tibias aguas de un pequeño arroyo, que me llevaron corriente abajo, rescatándome de la frívola aventura que, involuntariamente, acababa de vivir.
Fue una experiencia sorprendente y hasta casi enriquecedora, formar parte de ese extraño espacio humano, pero ¡qué placidez, ser devuelto al mundo natural, a mi mundo, del que nunca debieron haberme separado!

ALB

jueves, 4 de junio de 2009

San Velozo

Durante un largo tiempo de mi vida, me quedé en casa sin salir.
Esto fue así, hasta que llegó el momento de venir a la escuela.
Ese día surgió un cambio fundamental en mí, que modificó mi vida.
En este lugar encontré a muchas personas con los mismos problemas e inquietudes, y verdaderos profesionales que entendiendo mis necesidades con muy buen criterio, fueron trabajando y paso a paso encontrando la forma de reinsertarme en la sociedad.
Los logros son muy importantes, como caminar solo por la calle con mi bastón; fue increíble volver a leer usando el sistema Braille; poder terminar la primaria y profundizar mis conocimientos, y bailar tango al compás del Bandoneón.
Pero, introducirme en la Informática es lo que nunca imaginé, y aquí en la Escuela San Martín lo logré. Miren como será, que hasta tengo cuenta de e-mail...

VICTOR
Mi e-mail es: sanvelozo@live.com.ar

lunes, 25 de mayo de 2009

25 de mayo

A 199 años del hecho que dio lugar al nacimiento de la Patria y marcó el cambio de la historia de nuestro suelo, es oportuno recordar y resaltar los valores que movilizaron a los simples hombres que lo protagonizaron.

Un virrey derrocado por falta de representatividad, un rey preso, un monopolio comercial que no los beneficiaba…

Una colonia olvidada y un pueblo que había descubierto su valía y lo que se logra al unir esfuerzos durante las invasiones inglesas, acaecidas dos y tres años antes.

Más allá de las divergencias, a la luz de la discusión se logró la convergencia de ideas y se llegó al primer gobierno representativo del país y, así, la patria comenzó a tejer su destino.

Hombres de ideas claras, convicciones propias y tenacidad, capaces de defender sus posturas con férreas voluntades, desinterés y capacidad de reconocer el momento oportuno para actuar.

Hoy nos toca a nosotros, en una época en la que el “no te metas” y el “para qué, si total …” son moneda corriente, continuar trazando el camino de la Patria, seguir escribiendo la historia.

Como ellos, los hombres comunes, podemos y debemos marcar rumbo comenzando en nuestra “patria chiquita”, en la familia, en la diaria tarea laboral o escolar, desde el ligar en el que nos toca, con honestidad y voluntad, sin mirar las acciones de quienes nos rodean. Sin críticas y con ánimos de sumar. Buscando, como los hombres de mayo, el bien común, el crecimiento comunitario y uniéndonos imitando a los criollos que, unidos, descubrieron su fortaleza.

¿Argentinos! Todos y cada uno, desde el más humilde hasta el más poderoso o sabio …

En nuestra manos está cambiar el rumbo de la historia y no cometer los errores ya sufridos, para ello es necesario tener memoria.

Ya que un pueblo que no reconoce ni recuerda sus errores, ni aprende de ellos, está condenado a repetirlos y sufrirlos doblemente.

Prof. Rosa Noemí Acosta

A 199 años del primer grito de libertad....

25 de mayo de 1810 - revolucion de mayo
Sin paraguas ni escarapelas1810
(Por Osvaldo Soriano)

El 22 de mayo por la noche, el coronel Cornelio Saavedra y el abogado Juan José Castelli atraviesan la Plaza de la Victoria bajo la lluvia, cubiertos con capotes militares. Van a jugarse el destino de medio continente después de tres siglos de dominación española. Uno quiere la independencia, el otro la revolución, pero ninguna de las dos palabras serán mencionadas esa noche. Luego de seis días de negociación van a exigir la renuncia del español Cisneros. Hasta entonces Cornelio Saavedra, jefe del Regimiento de Patricios, ha sido cauto: "Dejen que las brevas maduren y luego las comeremos", aconsejaba a los más exaltados jacobinos.
Desde el 18, Belgrano y Castelli, que son primos, exigen la salida del virrey, pero no hay caso: Cisneros se inclina, cuanto más a presidir una junta en la que haya representantes de Fernando VII - preso de Napoleón - y algunos americanos que acepten perpetuar el orden colonial. Los orilleros andan armados y Domingo French, teniente coronel del estrepitoso Regimiento de la Estrella, esta por sublevarse. Saavedra, luego de mil cabildeos, se pliega: "Señores, ahora digo que no sólo es tiempo, sino que no se debe perder ni una hora", dice en la última reunión en casa de Nicolás Rodríguez Peña. De allí en más, los acontecimientos se precipitan y el destino se juega bajo una llovizna en la que no hubo paraguas flamantes ni amables ciudadanos repartiendo escarapelas.
El orden de los hechos es confuso y contradictorio según a qué memorista se consulte. Todos, por supuesto - salvo el pudoroso Belgrano -, intentan jugar el mejor papel. Lo cierto es que el todo Buenos aires asedia el Cabildo donde están los regidores y el obispo. "Un inmenso pueblo", recuerda Saavedra en sus memorias, y deben haber sido más o menos cuatro mil almas si se tiene en cuenta que para más tarde, para el golpe del 5 y 6 de abril de 1811, el mismo Saavedra calcula que sus amigos han reunido esa cifra en la Plaza y la califica de "crecido pueblo".
La gente anda con el cuchillo al cinto, cargando trabucos, mientras Domingo French y Antonio Beruti aumentan la presión con campanadas y clarines que llaman a los vecinos de las orillas. Esa noche nadie duerme y cuando los dos hombres llegan al Cabildo empapados, los regidores y el obispo los reciben con aires de desdén. Enseguida hay un altercado entre Castelli y el cura. "A mí no me han llamado a este lugar para sostener disputas sino para que oiga y manifieste libremente mi opinión y lo he hecho en los términos en que se ha oído", dice monseñor, que se opone a la formación de una junta americana mientras quede un solo español en Buenos Aires. A Castelli se le sube la sangre a la cabeza y se insolenta: "tómelo como quiera", se dice que le contesta.
Cuatro días antes había ido con el coronel Martín Rodríguez a entrevistarse con Cisneros que era sordo como una tapia. "¡No sea atrevido!", le dice el virrey al verlo gritar y Castelli responde muy orondo: "¡y usted no se caliente que la cosa ya no tiene remedio!".
Al ver que Castelli llega con las armas de Saavedra, los burócratas del Cabildo comprenden que deben sustituir a Cisneros, pero dudan de su propio poder. Juan José Paso y el licenciado Manuel Belgrano esperan afuera recorriendo pasillos, escuchando las campanadas y los gritos de la gente. Saavedra sale y les pide paciencia. El coronel es alto, flaco, parco y medido. El rubio Belgrano, como su primo, es amable, pero se exalta con facilidad. Paso es hombre de callar y tramar pero luego tendrá su gesto de valentía.
Entrada la noche, cuando French y Beruti han agitado toda la aldea y repartido muchos sablazos entre los disconformes. Belgrano y Saavedra abren la puerta de la sala capitular para que entren los gritos de la multitud. No hay nada más que decir: Cisneros se va o lo cuelgan. ¿Pero quién se lo dice? De nuevo Castelli y el coronel cruzan la Plaza y van a la fortaleza a persuadir al virrey. Hay un último intento del español que forma una junta incluyendo a Castelli, que tiene cuarenta y tres años y está enfermo de cáncer. Los "duros" rechazan la propuesta y juegan a todo o nada. Cisneros trata de ganarse al vanidoso Saavedra, pero el coronel ya acaricia la gloria de una fecha inolvidable. Quizá piensa en George Washington mientras Castelli se imagina en la Convención francesa. Su Robespierre es un joven llamado Mariano Moreno, que espera el desenlace en lo de Nicolás Rodríguez Peña.
Entre tanto French, que teme una provocación impide el paso a la gente sospechosa de simpatías realistas. Sus oficiales controlan los accesos a la Plaza y a veces quieren mandar más que los de Saavedra. Por el momento la discordia es sólo antipatía y los caballos se topan exaltados o provocadores. Al amanecer, Beruti, por orden de French derriba la puerta de una tienda de la recova y se lleva unos rollos de paño para hacer cintas que distingan a los leales de los otros. Alguien lo ve de lejos y nace la leyenda de la escarapela.
Al amanecer, para guardar las formas, el Cabildo considera la renuncia de Cisneros, pero la nueva junta de gobierno ya está formada. Escribe el catalán Domingo Matheu: "Saavedra y Azcuénaga son la reserva reflexiva de las ideas, y de las instituciones que se habían formado para marchar con pulso en las transformaciones de la autognosis (sic) popular; Belgrano, Castelli y Paso eran monárquicos, pero querían otro gobierno que el español; Larrea no dejaba de ser comerciante y difería en que no se desprendía en todo evento de su origen español; demócratas: Alberti, Matheu y Moreno.
Los de labor incesante eran Castelli y Matheu, aquel impulsando y marchando a todas partes y el último preparando y acopiando a toda costa vituallas y elementos bélicos para las empresas por tierra y agua. Alberti era el consejo sereno y abnegado y Moreno el verbo irritante de la escuela, sin contemplaciones a cosas viejas ni consideración a máscaras de hierro; de ahí arranca la antipatía originaria en la marcha de la junta entre Saavedra y él". Matheu se da demasiada importancia. Todos esos hombres han sido carlotistas y, salvo Saavedra, son amigos o defensores de los ingleses que en el momento aparecen a sus ojos como aliados contra España.
La mañana del 25, cuando muchos se han ido a dormir y otros llegan a ver "de qué se trata", Castelli sale al balcón del Cabildo y con el énfasis de Saint Just anuncia la hora de la libertad. La historiografía oficial no le reserva un buen lugar en el rincón de los recuerdos. El discurso de Castelli es el de alguien que arroja los dados de la Historia. Aquellas jornadas debían ser un golpe de mano, pero la fuerza de aquellos hombres provoca una voltereta que sacudirá a todo el continente. Dice Saavedra: "Nosotros solos, sin precedente combinación con los pueblos del interior mandados por jefes españoles que tenían influjo decidido en ellos, (...) nosotros solos, digo, tuvimos la gloria de emprender tan abultada obra (...) En el mismo buenos aires no faltaron (quienes) miraron con tedio nuestra empresa: unos la creían inverificable por el poder de los españoles; otros la graduaban de locura y delirio, de cabezas desorganizadas; otros, en fin, y eran los más piadosos, nos miraban con compasión no dudando de que en breves días seríamos víctimas del poder y furor español".
La audacia desata un mecanismo inmanejable. Saavedra es un patriota pero no un revolucionario y no puede oponerse a la dinámica que se desata en esos días. El secretario Moreno un asceta silencioso y torvo, dirige sus actos y órdenes a destrozar el antiguo sistema. Habla latín, inglés y francés con facilidad; ha leído - y hace publicar, censurado - a Jean Jaques Rousseau, conoce bien la Revolución Francesa y es posible que desde el comienzo se haya mimetizado en el fantasma de un Robespierre que no acabará en la tragedia de Termidor. Otros vinculan su torvo pensamiento con las enseñanzas de la peor inquisición. Castelli está a su lado, como French, Beruti y el joven Monteagudo, que maneja el club de los "chisperos". Todos ellos celebran el culto ateo de "la muerte es un sueño eterno", que Fouché y la ultra izquierda francesa usaron como bandera desde 1772. Belgrano, que es muy creyente, no vacila en proponer un borrador como apuntes sobre economía para el Plan de Operaciones que en agosto redactará Moreno a pedido de toda la Junta.
Moreno, Castelli y Belgrano son un bloque sólido con una política propia a la que por conveniencia se pliegan Matheu, Paso y el cura Alberti; Azcuénaga y Larrea sólo cuentan las ventajas que puedan sacar y simpatizan con el presidente Saavedra que a su vez los desprecia por oportunistas. Las discordias empiezan muy pronto, con las primeras resoluciones. Castelli parte a Córdoba y el Alto Perú como comisario político de Moreno, que no confiaba en los militares formados en la Reconquista. Es Castelli quien cumple las "instrucciones" y ejecuta a Liniers primero y al temible mariscal Vicente Nieto más tarde.
Belgrano, el otro brazo armado de los jacobinos, va a tomar el Paraguay; no hay en él la ira terrible de su primo, sino una piedad cristiana y otoñal que lo engrandece en los triunfos y las derrotas: en el norte captura a un ejército entero y lo deja partir bajo juramento de no volver a tomar las armas. Manda a sus gauchos desarrapados con un rigor espartano y no fusila por escarmiento sino por necesidad.
Frente a frente, uno de levita y otro de uniforme, Moreno de Chuquisaca y Saavedra de Potosí, se odian con toda el alma. "Impío, malvado, maquiavélico", llama el coronel al secretario de la Junta. Y cuando se refiere a uno de sus amigos, dice: "el alma de Monteagudo es tan negra como la madre que lo parió". El primer incidente ocurre cuando los jacobinos descubren que diez jefes municipales están complotados contra el nuevo poder. En una sesión de urgencia Moreno propone "arcabucearlos" sin más vueltas, pero Saavedra responde que no cuente para ello con sus armas. "Me bastan las de French", replica un Moreno siempre enfermo, con las mejillas picadas de viruela, que recién tiene treinta y un años. Al presidente lo escandaliza que ese mestizo use siempre la amenaza del coronel French, a quién hace espiar por los "canarios", suerte de buchones manejados por el coronel Martín Rodríguez. Los conjurados salvan la vida con una multa de dos mil pesos fuertes, propuesta por el presidente: "¿Consiste la felicidad en adoptar la más grosera e impolítica democracia? ¿Consiste en que los hombres impunemente hagan que a su capricho e interés les sugieren? ¿Consiste en atropellar a todo europeo, apoderarse de sus bienes, maltratarlo, acabarlo y exterminarlo? ¿Consiste en llevar adelante el sistema de terror que principió a asomar? ¿Consiste en la libertad de religión y decir con toda franqueza me cago en Dios y hago lo que quiero?", se pregunta Saavedra en carta a Viamonte que lo amenaza desde el alto Perú.
Desde fines de agosto, Moreno ha hecho aprobar por unanimidad el secreto Plan de Operaciones que recomienda el terror como método para destruir al enemigo. Ese texto feroz que no se conoció hasta que a fines del siglo XIX Eduardo Madero - el constructor del puerto - lo descubre en los archivos de Sevilla, y se lo envió a Mitre. Para entonces, los premios y castigos de la historia oficial ya estaban otorgados y Moreno pasaba por haber sido un intelectual y educador romántico, influido por las mejores ideas de la Revolución Francesa. Pero es la aplicación por Castelli de ese método sangriento lo que asegura el triunfo de la Revolución.
Hasta la llegada de San Martín la formación de los ejércitos se hizo a punta de bayoneta, la conspiración de Álzaga, como la contrarrevolución de Liniers, terminaron en suplicio y los españoles descubrieron, entonces, que los patriotas estaban dispuestos a todo: "Nuestros asuntos van bien porque hay firmeza y si por desgracia hubiéramos aflojado estaríamos bajo tierra. Todo el Cabildo nos hacía más guerra que los tiranos mandones del Virreinato", escribe Castelli antes de ser llevado a juicio.
A principios de diciembre dos circunstancias banales precipitan la ruptura entre Moreno y Saavedra que será nefasta para la Revolución. En la plaza de toros de Retiro el presidente hace colocar sillas adornadas con cojinillos para él y su esposa. Cuando las ve, Matheu hace un escándalo y argumenta que ningún vocal merece distinción especial. Pocos días más tarde, el 6, el Regimiento de Patricios da una fiesta a la que asisten Saavedra y su mujer. En un momento un oficial levanta una corona de azúcar y la obsequia a la esposa de Saavedra. Moreno se entera y esa misma noche escribe el decreto de suspensión de honores. Saavedra se humilla y lo firma, pero el rencor lo carcome para siempre. Poco después, el 18 de diciembre, mientras los Patricios se agitan y reclaman revancha para la afrenta civil, el coronel llama a los nueve diputados de las provincias para ampliar la Junta. Moreno - que intuye su fin - no puede oponerse a esta propuesta "democratizadora". El único que tiene el valor de votar en contra es el tímido tesorero Juan José Paso.
Moreno renuncia y en enero de 1811 se embarca para Londres. "Me voy, pero la cola que dejo será larga", les dice a sus amigos que claman venganza. También pronuncia un mal augurio: "No sé, qué cosa funesta se me anuncia en mi viaje". En alta mar se enferma y nada podrá convencer a Castelli, French y Monteagudo de que lo han asesinado: "Su último accidente fue precipitado por la admisión de un emético que el capitán de la embarcación le suministró imprudentemente y sin nuestro conocimiento", cuenta su hermano Manuel, que agrega a la relación de los hechos el célebre "¡Viva mi patria aunque yo perezca!".
Saavedra ha liquidado a su adversario, pero la Revolución está en peligro. El español Francisco Javier de Elio amenaza desde la Banda Oriental y no todos los miembros de la Junta son confiables. El 5 y el 6 de abril el coronel Martín Rodríguez con los alcaldes de los barrios junta a los gauchos en la Plaza Miserere y los lleva hasta el Cabildo para manifestar contra los morenistas. Saavedra, que jura no haber impulsado el golpe, aprovecha para sacarse de encima al mismo tiempo a los jacobinos y comerciantes. Renuncian Larrea, Azcuénaga, Rodríguez Peña y Vieytes. Los peligrosos French, Beruti y Posadas son confinados en Patagones. Belgrano y Castelli pasan a juicio por desobediencia y van presos.
Pero Saavedra sólo dura cuatro meses al frente del gobierno y nunca más volverá a tener influencia en los asuntos públicos. Los porteños se ensañan con él y lo persiguen durante cuatro años por campos y aldeas. Nadie tendrá paz: ni Castelli, que muere durante el juicio, ni el propio San Martín, que combate en Chile. Belgrano muere en la pobreza y el olvido, el mismo día de caos en que Buenos Aires cambia tres gobernadores. Rivadavia traiciona a los orientales y todos persiguen a Artigas hasta que se aseguran que los intereses porteños prevalecerán.
Pese a todo, la idea de la independencia queda en pie levantada por San Martín, que se ha llevado como asistente a Monteagudo. Los ramalazos de la discordia duran intactos medio siglo, y se prolongan hasta hoy en los entresijos de la historia no resuelta.

Publicado en "Cuentos de los años felices". Ed. Sudamericana. P. 119